Somos todo y nada a la vez. Al contemplar el cielo nocturno una puede reconocer que en este Universo sólo somos una diminuta parte de todo lo que existe; todo lo demás son bolas inmensas de gas, polvo, roca, hidrógeno. Ante tanta magnificencia, una descubre su diminutez, su insignificancia.

Sin embargo, en un rincón de esta inmensurable masa, en medio de todo lo que la ciencia llama “inerte”, nosotros tenemos vida, tenemos ojos, oídos, conciencia, para poder contemplar esta belleza, estos milagros.

¿Se imaginan si no existiéramos?

¿Si sólo existieran estrellas, galaxias, nebulosas?

Nadie podría disfrutar del milagro de los amaneceres, de los bellísimos colores de la Vía Láctea, del palpitar de las estrellas.

La luz  viaja en el espacio por años, siglos, a través de inmensas distancias para llegar hasta nuestros ojos, pero no apreciamos ese esfuerzo.

En este pequeño planeta existimos alrededor de un simple milagro. Jamás entenderemos, tal vez, el porqué de la vida y la muerte. ¿Por qué es tan corto el tiempo que se nos permite disfrutar de estas maravillas?

Nuestra existencia no es suficiente. Cada día nacen millones de personas, cada día mueren millones de personas. Algunos viven toda su vida encerradas en un cuarto, otras viajan por todo el mundo. Unos son famosos, otros mueren en el anonimato. Algunos realizan buenas acciones y no se lo cuentan a nadie, otros son hipócritas, otros lloran en silencio.

Somos afortunados de ser quienes disfrutamos de este espectáculo llamado Universo. Somos todo y nada a la vez, y ahí radica el milagro de ser nosotros.

Escrito por Jess Velarde

Jess Velarde, nació en La Paz, Bolivia en 1990. Es actriz, cineasta, compositora y artista plástica transgénero. Ha participado en diferentes largometrajes, de los cuales vale la pena destacar "Las Malcogidas" de Denisse Arancibia, "Averno" de Marcos Loayza y "Los Últimos" de Nicolás Puenzo. En momentos de descanso se dedica a escribir cuentos cortos y a la fotoastronomía.