Que difícil es escribir un texto que sea sincero, que llegue al corazón y que estremezca el cuerpo.

Que difícil es llegar a ti cuando te gusta mantenerme tan lejos.

Que difícil es amar y ser amado.

Que difícil es habitar un cuerpo en el que no quepo.

Que difícil es luchar contra mis miedos y vencerlos.

Que difícil es ver.

Que difícil es conocer la realidad.

Que difícil tener un norte claro, construir un camino fácil y empezar a caminar.

Que difícil es llamarse laura.

Me nombraron con grandes expectativas y mucho amor, pero yo sólo me escondo y huyo de la realidad, encerrada en mi cuarto y en mi mente, evitando ver, porque me cuesta aceptar. Me niego a luchar, me niego a intentar, me siento pequeña y vulnerable, un tanto incapaz de caminar hacia delante o hacia atrás. El mundo me come a pedazos y yo trato de reconstruirlo con lo que encuentro en el camino. Pero nunca es mío y por eso lo tiro. Igual dentro de mi ya todo esta tan saturado y atiborrado, tan lleno, sucio y despelotado, que es muy complicado encontrar espacio para un algo más, para ti. Este cuerpo no me es suficiente, esta pagina no es suficiente, este mundo no es suficiente. Aquí no hay espacio para mi, se me quedó pequeño y yo sigo creciendo, sintiendo, pensando, llenando, saturando, explotando, creando, hablando, leyendo, buscando. Buscándote. Un hombre de retazos, un hombre construido con historias ajenas, con historias prestadas, porque mías tengo pocas, porque mías guardo pocas. Y así construyo el mundo. Con cuidado y con esfuerzo, porque sin cimientos y rodeada de ruinas te creo, esperando algún día tocar y ver tú corazón de nuevo.

Escrito por Laura Jaramillo Duque

Bogotana, lectora, actriz, escritora y artista. Profesional Estudios Literarios de la Pontificia Universidad Javeriana y actualmente se encuentra haciendo una Maestría en Literatura Infantil en Goldsmiths, University of London en el Reino Unido. Correo: ljaramillod13@gmail.com