Estamos en la calle, al fin. Tus poemas de amor romántico no pueden engañarme. Si tocas a una nos tocas a todas, no estamos solas. Voy a defenderme con todos los medios que tenga a mano, a boca, a verbo y a patada. Vas a tener que demandar a la mitad del mundo. Este no es un texto contra la violencia este es un texto violento. Porque a mi compañera la insultas, la arrastras por la calle, la aterrorizas. Y luego tus poemas tus mails en grandes cantidades (todo un escritor prolífico), nos acosas. ¿Cómo preparas tus lecturas? La tribuna que te brindan la haré arder contigo encima.

Amenazar con lo último que nos queda porque estoy cansada. No sé cuánto más podremos resistir y sin embargo mira cómo se llenan las calles, si no hacemos justicia la harán las que vienen. Y esta amenaza escrita es una bandera, un reclamo, el manifiesto contra ti —intelectualillo—, que te acercas a los libros para coleccionar palabras y personajes que te permitan performar convincentemente, seducir mujeres. No eres un “poeta maldito” —no te creas—, no conoces el miedo ni la necesidad de buscar desesperadamente salvarse, una palabra de consuelo, un solo poema de consuelo. No sabes lo que es buscar desesperadamente.

Quizás no hay poema ni búsqueda recta pero al menos nos encontramos a nosotras, y sobretodo, ya no estamos calladas ni ausentes. No quiero besos que me cierren la boca porque tengo tanto que decir por mí y tantas otras. Solo puedo emerger desde la asfixia centenaria y no podrás juzgar la rabia que te incendia.

¿Cacería de brujas? ¿Puedes encontrar otra metáfora que no implique mujeres siendo masacradas? ¿O renunciarás a tu masculinidad de poeta inestable, solitario, lobo, psicopático? El miedo no cabe en estas líneas, la subordinación se diluye en lacrimógenas y tetas al aire. Nuestros cuerpos son textos y los nuevos cuerpos serán escritos consentidamente. El depredador será exiliado. Hoy, resistimos y avanzamos.

Escrito por Sofía Vaisman Maturana

Santiago de Chile, 1993. Poeta, cellista, compositora. Pasillos de tiempos precoces, Ed. Planeta de Papel (2015)