Poemas pertenecientes al libro “Salto” (2018) de Liliana Moreno Muñoz

 

LA MISMA Y OTRA MÚSICA, LA MISMA Y OTRA PÓCIMA

Con manos de polvo escribe el tiempo
en los rincones donde aprendí a ser fantasma.

Respiro el tejido infinito
en los bordes de un espejo
quebrado.

Soy quien arrulla la niebla y en susurros te habla
de la alegría de un día,
de este instante de trazos circulares
en la tierra
del sueño.

Soy quien contempla el acertijo en el gesto
de la luna

 

en el aljibe
y encarna en grito,
en fervorosa carcajada.

Soy quien pronuncia los versos secretos
que escribiste con tiza en un pliegue de la noche.

Soy mujer de un solo libro
que se reescribe infinito
en el canto de los días,
en nuestros cuerpos
tan terrenales que celestes.
Aleteo de ávidas aves
muy cerca.

Descifro y soplo.
Un beso infinito florece
en silencio de antorchas.

 

 

SALTO AL PASADO, ALTO Y CON GARROCHA

¿Y si el re-cuerdo enloquece
y me acusa de activista,
de agitadora palabrera?

¿Y si el re-cuerdo enloquece
y camina con nosotras en la cuerda floja
y luego, el vacío le tienta y de acoso nos acusa?

¿Y si el re-cuerdo olvida su cordura
– su terrible terror al despojo –
y es copa, espada y ánfora sin brazos
o impulso renovado en sagrada risa?

 

SALTO A LA SALA DE ESPERA, EN URGENCIAS

Y me acercaba a sus ojos y un guiño falso salpicaba mi pecho. Intentaba decir  y sólo salían de mi boca telarañas. De todas mis bocas, telarañas. Me había hecho anciana en su fraterna compañía.

 

 

SALTO

Salto
Salto de página
En página
Del alarido al trazo
Del papel a la bruma
Del muro a la ventana y al espejo
Salto al pasado alto y con garrocha
Y me pronuncio en el barro
Salto a la vista de todos y en secreto
A las calles
Salto mortal
En una pata
En ocho
Desde las cumbres invisibles
Salto al pie de página y al sótano
Al valle de las falsas uniones
Salto a la selva oscura
Al revés del ojo
Salto a la sala de espera, en urgencias
Del abismo al estanque
En la regeneración del impulso
Y emerjo, sin fonía y con voz
Nudo
Torre que crece entre cabeza y corazón
Que se disuelve y salta ecuestre al inicio del día
Palabras que se juntan sin perder su acento
Sobre el rojo trazo de la mar violenta
Se aquieta el universo
sAlto

 

 

Poemas pertenecientes al libro “En lengua de bruja” (2015) de Liliana Moreno Muñoz

 

…MAL – DECIR

 Escribo calcinándome las manos
para enviar señales de humo.

Alguna ceniza en tu ojo
dirá, por fin, lo que mi palabra no alcanza.

 

…DELIRIO

En el espejo del universo
una lengua infinita busca
el  sabor del grito original.

Lo imagina rojo ají, honda promesa.
A su ausencia se ciñe
fabricando la noche,
que a este lado estalla,
cuando tus ojos pronuncian
un bosque.

 

…DEL SENTIDO

 Marioneta lanzada al escenario en llamas,
mientras los niños dan a luz
desfiguradas sonrisas.

Se cierra el telón.
Mis cenizas buscan al titiritero.

 

VOZ

Asómate sin miedo al abismo
y serás cascada.

 

 

EL GRITO DE BAGUÉ[1]

 

(Apagón y ráfaga; en un parpadeo nace otra mirada: el escenario palpita entre un cántaro roto, agua soñada. No hay público, sólo una bóveda-espejo envuelve su cuerpo. Lanza una piedra y despierta un grito: constelación-serpiente-beso.)

[1] Bagué: diosa muisca que da origen al universo a través de un grito.

 

… tres veces hermosa
con tres hermosos rostros ser ostenta…
                                                                                                              (Primero sueño)
Sor Juana Inés de la Cruz

 

No sé nombrar.
Pero celebro,
de las mordazas, el estallido,
de cuando en vez,
de cuando envés.

Nos han nacido púas,
voces, pesadillas
y las manos.

Si este teatro no es mío.
Si este teatro soy
Las manos olvidaron
el tejido.

Agudo índice en el sol.

Sus mis manos de lana
tramaron
la sonrisa de la muerte.
Sus mis manos de tierra
roja, negra y gris,
dedos sedientos
de piedra lunar.

Sus mis manos
en Primero sueño,
en El despertar,
en La mandrágora.

Aunque el olvido pesa en los párpados
y el aire se pierde
entre pesadillas diurnas,
vuelven,
en caravana y a destiempo,
los vivos fantasmas
que no quisimos mirar.

Presas
entre el lago y la torre,
amasamos esta mueca anciana
y la risa de niña que exprime
el ya seco corazón de su madre pájaro.

Más allá,
ella clava sus colmillos
en un cuello sin sangre,
y siente crecer
desde su vientre,
la hendidura.

Como máquina ortopédica,
el vértigo se inserta en su carne.

 Monstruosa espía.

Se acerca…
lanzo la piedra
y una horda de reflejos
me persigue.

Arde la sombra
que arrastran mis talones.

…No florecerán más cantos
de este brumoso esqueleto
que sueña
entre sus muertas veneradas,
porque los ojos se secan,
el rostro endurece
y cómo duele entonces despegar los labios…

Las manos se atascan,
se cierran,
se hunden
como raíces en la piel ausente.

¡Calla!

Más acá,
soplas, y en la boca
se agita la memoria del descenso
como cuando un cadáver animal
entre los brazos
o el ardor de la belleza en los ojos.

Entre los dientes,
sostengo la ira…
el amor pasea sobre mí
su temblorosa sombra
el secreto canto.

No es a ti,
es al dolor de ser fantasma
a quien despido,
a un silencio que no es mío,
a la inmóvil rueda
y a la dolorosa,
de mi calor enamorada.

Tiene estrías esta noche.

Entre el aullido de todo lo que muere,
te veo
dedos de mariposa moribunda,
ojo de bruja,
disecado
y eclipsado
por el revoloteo
de un insecto.

Sus alas
como las voces de un libro
que ennegrece mi risa.

Yo también te llamé
desde una profunda cavidad sin sangre,
con mi amarga legión de voces,
te llamé, sin saber,
llamándome.

Invento, se puede decir;
miento,
también se puede decir,
recuerdo…

más que el espejo cóncavo del cielo
al sumergirse el sol,
delirante de cansancio,
en el agua reposada.

Ritmo perdido
entre los subterráneos ríos que manan de tu lengua
en vibración constante
arrastran hasta la luz de estas hojas
la partitura que mi cuerpo reclama,
de torrencial secreto

 ¿Podré escucharte?

La piel en la letra entra
leve incendio
entre mis labios
que cuece, que cuece
la misma y otra música
la misma y otra pócima.

No son los mendigos,
es tu hambre
y la telaraña de fique.

Veloces aves sin color
clavan su mirada en lo perdido.

Ella insiste, espera,
donde los nombres son semilla,
en cada oído que crece.

Dóciles bestias de la culpa,
hocico de bufón repleto de borlas,
carroña de reina
en la punta de la lengua,
paredes ciegas
donde todo impulso
se desvanece.

Puedes tocarme,
la noche ruge en tu sueño.

Aquí… la caída no hace el mérito,
sino la leve determinación,
al abandonarse.

No hay centro,
y huyes espantada
entre las lobas,
la ciudad se desfigura,
es naturaleza.

Los mundos brotan de su grito
Y además en ruinas, y además con flores
El canto del atrás que es adelante…

Isla de hielo
En la tierra negra
Ígneos caballos se acercan
Amanece
Teje la piel del tigre
Te evaporas
Acunada entre los ojos celestes y su espejo
Se inclina,
retira el maquillaje
y no encuentra tus labios,
sólo el canto,
un manantial que te sueña.

Y se tiende
tarde que viene entre montañas,
marimba infinita,
vasija de barro adentro…
todos los llantos contenidos,
latir de piedra.
Venias
Coronas
Gibas

 

En tenebroso arrullo viaja el filo, el crujir del tablado, el  relámpago se extiende y troza el aire. Ella acerca sus fauces coloridas al estanque. Cubre y descubre: el canto de remolino profundo, de caracol que crece en memoria de tamboras. Caen los hilos y por fin danza

la traición, la transparencia
en lengua de bruja:
el grito original.

Entre la niebla del tiempo,
hay un secreto.
Eres también mi cuerpo
eres también mis plantas,
la mirada embebida de la angustia
y el soplo que borra estas palabras.

 

*Obras plásticas: “El grito de Bagué” – Óleo sobre lienzo, Liliana Moreno Muñoz, 2014

“Camino de leche” – Óleo sobre lienzo, Liliana Moreno Muñoz, 2001

Liliana Moreno Muñoz  (AmHada)

(Bogotá, 1974)

 

Liliana Moreno Muñoz es poeta, artista y gestora cultural, codirectora artística de Saraswati – Artes Integradas, Magister en Literatura Hispanoamericana del Instituto Caro y Cuervo. Ha publicado los libros de poesía “En lengua de bruja” (2015) y “Salto” (2018). Sus poemas, cuentos y ensayos han sido publicados en diarios y revistas nacionales e internacionales, así como en algunas antologías de  poesía en Colombia y México. Ha recibido algunos premios por su labor literaria. Creadora de la acción poética mundial “Al Aire Libro”, junto a la que desarrolla un trabajo de creación interdisciplinaria que incluye obras de poesía escénica, experiencias de poesía visual, escénica y plástica. Docente de literatura y creación literaria desde 2003  e investigadora en el campo de la creación literaria y la fusión de las artes.

Escrito por Liliana Moreno Munoz

Liliana Moreno Muñoz es poeta, artista y gestora cultural, codirectora artística de Saraswati - Artes Integradas, Magister en Literatura Hispanoamericana del Instituto Caro y Cuervo. Ha publicado los libros de poesía “En lengua de bruja” (2015) y “Salto” (2018). Sus poemas, cuentos y ensayos han sido publicados en diarios y revistas nacionales e internacionales, así como en algunas antologías de poesía en Colombia y México. Ha recibido algunos premios por su labor literaria. Creadora de la acción poética mundial “Al Aire Libro”, junto a la que desarrolla un trabajo de creación interdisciplinaria que incluye obras de poesía escénica, experiencias de poesía visual, escénica y plástica. Docente de literatura y creación literaria desde 2003 e investigadora en el campo de la creación literaria y la fusión de las artes.