El mundo está en permanente movimiento y la poesía hace parte de él. Hablo de lo poético, más allá del poema. De lo poético en lo cotidiano, que está incluso en lo más incómodo o terrible, así como en lo más sublime. En el lenguaje del arte contemporáneo es común encontrarnos con obras que superan los límites normales de lo que se espera de un dibujo, una pintura o una escultura dando forma a lo que estamos habituando a llamar “concepto del campo expandido” (Robledo Ortiz, 2016). De allí, sin buscarla, encontré la poesía expandida como un camino para andar, me decidí por “la escritura poética como mundo”, como lo plantea Gonzalo Escarpa y, por ende, la palabra como acción y la acción como palabra se unen en mi propuesta del Colectivo en movimiento.

Un poema expandido es objeto, materia, vacío y contenido, emoción y sentido. Se extrae de su medio impreso. La poesía atraviesa espacios, objetos y permite que, todo lo que se aproxime, logre volver a su esencia poética: la danza, las plásticas, la música y la voz que lee y declama.

El reto es lograr que ese “jazz poético” no renuncie a sus ritmos propios en escena; porque cada arte tiene su ritmo: la mano que pinta en vivo, la música del piano que crece y decrece e improvisa, el cuerpo que danza. La voz poética que lee los Cinco movimientos y medio en el espacio (editorial Babilonia, 2017) es el eje de las imágenes que presentan las demás artes que se complementan, no se funden, ni se pierden.

No estamos inventando algo que no existía, esa poesía expandida que se une a la música, la pintura o la danza para hacer llegar sus textos poéticos, está lejos de ser un concepto nuevo dentro del campo de las letras, pues la encontramos en el origen mismo de la memoria de la humanidad. Todas las culturas del mundo han convertido en verso sus recuerdos y los han acompañado de música para que los repitan de voz a voz, de generación en generación. Pero sí estamos volviendo a las raíces, a través de aquello que nos rodea y ofrece un lugar diferente a los recitales de poesía, con posibilidades de expandir la palabra y acomodarla donde quepa: un teatro, una biblioteca, una callejuela, un corredor de paso, una librería café, un colegio o un video.

Los invito a unirse a la Poesía expandida Colombia, a conocer el Colectivo en movimiento y a vivir la palabra en acción.

Mónica Lucía Suárez Beltrán. Poeta (Bogotá, Colombia)

Agradecimientos: Víctor Hugo Villamizar (fotografías)
Andrés Benavides, Alejandro Gordillo Espinosa, María Codaly, Andrea Guatavita, Silvia Paredes, Natalia Gómez.

@poesiaexpandidacolombia

Escrito por Mónica Lucía Suárez Beltrán

Escritora colombiana, principalmente de textos poéticos y académicos acerca de los procesos de creación. Gestora del colectivo en movimiento, Poesía Expandida Colombia.