No hay retorno
No
No lo hay
cuando ya se ha derramado la herida
y queda dilatada con la carne aún fresca
hinchada con una risa ensangrentada
Ni el hilo, ni el tiempo la reponen
Queda ya la cicatriz blanda con la roncha espesa
que cuando hace frío pica
No
ya no hay retorno
No lo hay
La piel ya no vuelve a ser la misma
Hay una marca que la expone al dolor del sol
Hay una huella que la etiqueta
Hay una instantánea muerte de lo que antes era
No
No hay retorno
La amenaza de gangrena rechaza la fractura
la lágrima no consuela
y el mareo no arrulla
Todo se hace tempestad
una punzada delirante
que recuerda lo que estaba junto y ahora no
Que antes balbuceaba al pensar en el retorno
Y ahora
queda en silencio.

4:41pm

Escrito por adriana carrillo moreno

Una leona, eso le dejaron las estrellas y las ancestras en la sangre, en el cuerpo, en las letras, le gustan las caricias como buen gato, pero no la domesticación. Una bruja, que pone cartas y pócimas, con la intuición despierta. Una volcánica, estremecedora en su carne, en sus terrenos para explotar de gozo en el encuentro con el cosmos humano. Una loca, de esas que se pierden para encontrarse. Una poetisa, con ánimo de narradora, una a la que le gusta que la llamen exploradora. Una mujer, que grita con ovarios y ojos para recordar todo lo que tenemos por hacer y re-hacer. Las artes y la psicología son sus compañeras, tiene un “Impulso” donde guía a la curiosidad de los y las demás para ser permitida, hace parte de colectivos creadores y poéticos que le dan contacto, movimiento y fuerza. Sus libros Desmadejándome, De Susurros a Gritos y Cuentos del Altillo, van por ahí, dándose camino para ser encontrados.