Y es un beso un respiro del alma
un alivio de pasión que arde
comulgar con un alma gemela
y en silencio y desvelo entregarse.

Y es un sello que amarra promesas
con la libre alegría de amarse
y el jardín interior que entregaste
al saberte en sus sueños radiante.

Nunca muere si es dado eterno
te levanta en un vuelo, extasiado
y es capaz de perder, liberando
la locura de amar, y ser amado.

Escrito por Bernardo Caballero Gonzáles

Abogado con maestría en derechoagroambiental. Músico con especialidad en guitarra jazz. Curso introductorio a la teología. Hago música original, donde canto, toco guitarra y teclados. Soy boliviano, nacido en Sucre en 1978, donde tuve una niñez dorada, y vivo feliz en este paraíso muy terrenal que es Santa Cruz de la Sierra. Católico por crianza, pero sobre todo, por convicción propia. Tuve aquel "encuentro personal con Cristo" del que a veces se habla. Desde mis limitaciones, entendí de que se trata eso de la religión, de Dios y de la Iglesia. Me gusta la gente, el campo y la ciudad. Nadar, jugar fútbol, comer bien, las buenas películas. He viajado mucho, conozco los cinco continentes. Viví tres años en Australia (donde estudié música y encontré a Jesús). Soltero aún, con la ilusión de formar una familia. Escribo poemas desde los 17 años. Letras para mis canciones desde los 14. Uno que otro ensayo alguna vez y mis 4 ponencias teológicas.