Autobiografía

La primera vida fue un preámbulo necesario. De sufrimientos poco histriónicos, seguramente por falta de escenario, de funcionamientos amables. No parecía haber nada que entender.

Me supe perdida una vida entera, la segunda. Fue cuando la fuerza de gravedad arrastró y desarmó todos los hechos y los hizo conceptos. Conceptos que me constituyen. Fue la primera, y la única, vez que la angustia me llenó de placer, de una calma revoltosa que relega la palabra.

Y la tercera, que es miedo, ahora sí, que de aquellos hechos y conceptos hizo carne al amor, y lo hizo alma.

 

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