imagen: detalle de De tuin der lusten, El Bosco

 

en ámsterdam huele
es cacao o qué es qué
si el mismo erizo sube
y se para a llorar en el puente
si no hay vecinos pues
los números, sí,
tampoco significan siempre igual
el gesto rebosa el vaso
el buey duerme envasado
y aunque se empuje la cerilla
en una dirección
la chispa, ya, crece al techo
respira y se hinchan los andamios
la fuente ya no es digresión de ningún río.

un dibujito
hecho a lápiz en la barandilla de
un simple bordillo.
es un lema que apunta a
afuera afuera
más allá de los suburbios
y los senderos asfaltadísimos
en vueltas de chimeneas
y patios de papeleras
más allá del vertedero
donde ni siquiera enterramos
a los bandidos que traicionaron
nuestra paz.
afuera qué.
salir de excursión y volver con frío.

se vanaglorien las vías férreas
por su fierro servilismo.
hay una conchita que no es
un tapón que es una
conchita tan preciosa
pero luego la ponemos
en el alféizar y no es nada
más que una conchita.
no hay nada que una piedra
me pueda enseñar
no hay nada que una piedra
que una piedra sabe mucho
una piedra no enseña
una piedra está ahí
una piedra no no es una piedra
una piedra ahí.

cuál es a ver, pregunta de examen,
la diferencia entre el lomo
de mi escarabajo, que perdón
no es mío que pasó por
mi jardín, que no es mi
jardín que ni siquiera pago,
que cuál es la diferencia entre
el lomo del lindolindo escarabajo
y el lomo de mi diccionario.
no te voy a dar la oportunidad
de responder, la respuesta
correcta es
cualquiera.
pero de tu cualquieridad
te voy a pedir coherencia
y paciencia
sé bruto
pero siéntate todos los
días un rato a contemplar
el polvo sobre el taburete.

quizá nos ayude pensar
que todas las cosas, o todo
todo a trocitos seancualessean,
siente un poquito también.
un poquitín de no sé la bolita
que tenía antes en el pecho
cuando me senté en el baño
un poquito de las carantoñas
que sin quererlo diste
al aire
un poquito de azafrán
oliendo los dedos
un poquito de botella rota
un poquito de ola ola hola qué tal
un poquito sí, de muerte.
y de jolgorio!

que vuelvan los globos a los pulmones
pero cuándo me vas a hacer callar
que las macetas vuelvan a la arcilla
que la ovejita se asilvestre
que que
no hay vuelta atrás
que una tarde al día
deberíamos carnaval carnaval
ser como las otras cosas.

todo quiero decir nada
tiene fin
cuánta punta le queda a mi lápiz
un rato el papel es bola
y al otro pasto
el buey se sube al puente
y nadie mira pero
prestad un poco de atención
desencájense vuestras boquitas
de admiración ante
tan afanosa humildad
pedir pedir es salir perdiendo
construyeron una casa árbol y
se subían con arneses
aprendí puntería disparando
muy de cerca toneles
inventariando el ecosistema del colchón
ahuecando ventanas para
no quitarle el ojo a la luna
empujen más deprisa
qué bonito es este flor que me has traído
litigios irrespondibles
en una curva empinada
navajazos sinmás en las vigas
un hilo que me he propuesto
seguir sí y desenrollándolo yo
también
qué noche qué lustro
vamos a divertirnos
saca la lupa del armario.

extracto de El sol y la policía

Escrito por Samuel Witteveen

Samuel Witteveen (Madrid, 1995). Autor de El sol y la policía y de ínfimo compendio de las vicisitudes de fulgencio caído. Licenciado en filosofía. Vive en los Países Bajos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s