Perforan el esmalte
y extraen a pedazos
mi dolor hecho pulpa y nervios
“así son las del papá”
dicen acusándome con el filo del taladro brillante
que tantas veces me ha hecho orinarme y llorar

de un momento a otro el daño desbocado se desmiembra
dentro y fuera del bulto agotado que apenas fui
En las pinzas
los guantes de latex
o el espejo
hay algo de mí que me recuerda y me extraña
nada aéreo o transparente

Algo de mí con aliento amargo e infeccioso
que se enrolla y cae separado
en un pilo de saliva y gasas rojas.

 

Escrito por Salenka Chinchin

(Quito- Ecuador,1998).