mi cuerpo golpeará con fuerza la orilla

y se hará el mar en tus brazos

mi piel muy blanca será sal en tus labios

aunque sucios y húmedos

mis besos permanecerán siempre puros.

me elevaste en silencio
aún con la luz apagada
contaste uno a uno los lunares en mi cuerpo
y reposó tu mejilla en mi vientre sin tiempo
hasta que llegué a convertirme
en cielo despejado
y en tu mente
tormenta sin aliento

no hubo momento de sueño
apartaste el pudor por completo
desnudaste sin piedad todos mis miedos
y me convertiste en aquella
en ella
amante inoportuna
solo tú hubieras podido lograr eso

me tentaste más que el diablo al cielo
me llenaste de versos
y pensamientos obscenos
me arrebaste todo juicio
con tu sudor en la yema de mis dedos
y tus latidos fuertes retumbando en mis senos

nunca existieron valles sagrados
me convertiste en eva
calíope
la venus
me despojaste de otros títulos
no te importaba quién era
quien soy

si reconozco o no el amor

mientras tu lengua descubre todos los orgasmos
que guarda mi cuerpo de pecados ajenos
yo reconozco en tus ojos abiertos
a la musa
la lujuria
la mujer
tu indebida penitencia.

Escrito por gisella ballabeni

1975. Egresada de la carrera de Comunicaciones en Toulouse Lautrec en Lima-Perú. En sus inicios trabajó en Cine y Televisión . Actualmente se dedica al Marketing y Comunicación en Redes. Cuentos publicados: “Agente 486” en La Tentación de Escribir y “Me Tengo que Ir” en Sexo al Cubo (Antología de 27 relatos escritos por mujeres en Perú). Su propuesta tanto narrativa como poética está íntimamente relacionada a la sexualidad y al cuerpo femenino.