Poetuitstar: dícese del escritor/a de versos con muchos seguidores en Twitter y libros publicados en editoriales que invierten mucho en su promoción.

 

El sábado 21 de julio, invitada por el poeta y profesor Rafa Aranda, participé en una mesa redonda sobre el futuro y presente de la poesía. La charla era una de las actividades del I Congreso de Escritores, organizado por el Aula de Escritores, una de las escuelas independientes de escritura con más compromiso y alumnos en la ciudad de Barcelona.

congreso

Tras terminar los ponentes nuestras aportaciones (a mí me tocaba hablar de poesía escénica) y antes de comenzar con el recital y el micrófono abierto, tocó el turno de preguntas/respuestas. El debate se alargó sin que lo esperáramos y terminó convirtiéndose en un enriquecedor intercambio de ideas en torno a la poesía súper ventas (la de Marwan, Defreds & co).

La mayoría de los asistentes a este encuentro y en específico, a esta charla, eran en su mayoría, alumnos de talleres de escritura y gente con aspiraciones literarias/artísticas. Una de las dudas que parecían compartir todos era sobre esos bestselleristas del verso. “Si eso es lo que el público pide, si eso es lo que vende, ¿qué lugar puedo tener yo?”. “Eso que escribe Marwan, ¿es poesía, Poesía o nada de esto?”. “¿Qué es poesía?”, la pregunta de toda la vida.

El descontento hacia el fenómeno de lxs poetuitstars no es reciente y ya se ha escrito mucho al respecto (al final de este artículo dejo unos cuantos links). El debate está sucediendo en revistas, blogs, y sobre todo, en Twitter y Facebook, los mismos medios que lo vieron nacer (seguramente también en Instagram, pero yo no uso Instagram, así que no me consta). Me gustó verlo trasladado a la vida real, en un aula, en personas con las que te puedes mirar a la cara. Y me llamó la atención que esas insatisfacción e inquietud estuvieran tan presente en aspirantes a escritorxs.

Yo no tengo respuesta a qué es poesía, está claro. De tenerla, no estaría escribiendo esto así, sino dando una cátedra en alguna institución de prestigio. Mas sí tengo una conclusión, o un embrión de conclusión, después de leer y escuchar tanto desprecio al pobre verso tuitero, y desde mi posición de poeta o aspirante a Poeta.

 

De Twitter para el mundo

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Hace unos días, la poeta madrileña Pilar Astray Boadicea, cuya intención poética es profundamente artística o Artística, hasta donde yo conozco, exponía en Twitter su asco hacia los editores que avalan a aquellos influencers-youtubers-instagrammers como escritores, sin considerar la calidad de sus textos. El problema que planteaba Boadicea no era el de los poetuitstars, sino el de las editoriales. El negocio que representa la publicación y bombo que dan a estos autores, a partir del hecho de que tienen cientos de miles de consumidores potenciales. Followers.

¿Qué fue primero? ¿Los versos en Twitter, los followers, o el contrato con una gran editorial? En el caso de Marwan, el contrato con una gran editorial vino después. Pero al principio, él mismo creó una editorial (Noviembre poesía), donde publicó su primer libro: La triste historia de tu cuerpo sobre el mío. Le fue tan bien con sus poemas, que Planeta se le acercó y el resto es historia.

¿Las editoriales se fijan en cuántos seguidores tienen para ficharte o no? Todo apunta a que sí. La promoción es el punto fuerte de estos libros. Ninguna editorial apuesta tanto si no ve un mínimo de seguridad. Y los followers, entre más haya, más altos los números de compra potencial. Pero, ¿esto es culpa del tuiterx de turno?

El hilo de Boadicea se llevó aplausos y retuits, evidentemente. Los detractores del poetuitstarismo están ahí también, en la red del pajarito. Yo también contesté al tuit de Boadicea. Aunque debo decir que mi tono era el del hastío. Estaba (estoy) hastiada de ver tanto talento y tiempo desperdiciado en las pajillas versadas de los poetuitstars; el tiempo y el talento de Pilar Astray y el de ene cantidad de poetas de verdad. ¿Por qué perdemos el tiempo mental y físico en esto? ¿Por qué en lugar de hablar de Marwan&co no hablamos de Sor Juana Inés de la Cruz?

antimawan fil limaEntiendo que si nuestro interés es analizar el escenario de la industria editorial y la literatura (es decir, hacer periodismo o estudios académicos), vale. Pero, si pretendemos hacer/escribir Poesía, Literatura, ¿es necesario ponerle tanta atención a la popularidad de Marwan&co? ¿Hay que indignarse ante su (in)justa participación en la Feria Internacional del Libro de Lima? ¿O por el bombo con el que fue lanzado el libro debut de Laura Escanes? ¿O por los cientos de retuits a los posts de Defreds? ¿Aspiramos a eso que tiene Marwan?

No.

Bueno, yo no.

Y me atrevo a decir que los convocados al congreso del sábado tampoco.

Me explico con un caso que conozco. El mío. Pero que ilustra bien el de muchxs.

Desde mi limitado mundo de posibilidades literarias, yo no aspiro a tener miles de seguidores, cien mil copias vendidas de mi poemario y un contrato para publicar el siguiente. Me gustaría. Evidentemente. Pero querer el éxito de Marwan&co es no querer el éxito Literario. Es sólo querer la fama y el éxito comercial.

Sigo en mi caso. Yo escribo. Y mi intención y aspiración es completamente literaria, Literaria, Artística. Quizá me grabaron tanto en la cabeza eso de que “los artistas se mueren de hambre”, que nunca he pensado que escribiendo literatura me haré rica. Ni famosa. Ni siquiera contemplo que mi literatura me pagará el alquiler. Quizá unas cervecitas. O un viaje (a Valencia, a Bilbao, aquí al lado, ya ni siquiera a Perú). Pero no, no me planteo la realización artística en términos de súper ventas. No digo que sea incompatible, pero sí afirmo que no va ligada una cosa con la otra.

 

¿Qué tipo de lector/a quieres para tus poemas?

Uno de los argumentos que defienden la poesía light es éste: Si entras por esa puerta, terminarás entrando a las de la Literatura. Pero, llámenme pesimista, yo no he visto a ningún fan de los Backstreet Boys pasarse a Mahler. O a un seguidor de la saga Transformers ser también fanático del cine de Kurosawa. ¿Me explico? Creo que alguien que lee el libro de Laura Escanes difícilmente se pasará a Baudelaire.

Luego, por otro lado, están los que dicen: “Mejor que los chavales estén leyendo eso que no drogándose y escuchando reggaetón”. ¡Y tanto que sí! (En fin… Risas y suspiros.)

El fenómeno del entretenimiento comercial no es nuevo para otras disciplinas artísticas, pero sí quizá para la poesía. De ahí el revuelo y la incomodidad que genera. Pero, si al cine malo se le llama cine igualmente, ¿no podemos llamarle poesía mala a la poesía mala?

defreds

Las novelas súper ventas son llamadas bestsellers, pero son novelas igual. ¿Qué pasa con la poesía? ¿Que si es mala ya no lo es? ¿O tendrían que, los Marwans del mundo, hacer como el amigo Defreds: aceptar públicamente que lo suyo no es poesía con tal de amansar a las fieras?

El poeta y novelista Manuel Vilas comentó durante una charla en la que estuve presente, que él abrazó el fenómeno poetuitero al principio, pensando justo que era bueno para la Literatura, que significaba muchos lectores potenciales. También dijo que el tiempo le había demostrado que no sería así. Básicamente porque el poetuitstarismo no es poesía. O Poesía. Así que un lector de los versillos de Marwan&co, cuando se enfrente a la Poesía de Huidobro, de Gil de Biedma, de Belli, Kavafis o Lorca, no sabrá cómo tomarla, digerirla, apreciarla, y terminará abandonándose de nuevo al catálogo de Planeta o Mueve tu Lengua/Frida ediciones. (Hay Marwan&co para rato. No pasarán hambre.)

 

El presente de nuestra poesía

Llámenme fatalista, elitista, whatever. Yo no soy una académica con mil títulos universitarios que me avalen. No soy doctora en letras ni en nada. Y mi tratamiendo de la poesía es el de muchos: desde las vísceras, la calle, los talleres, la artesanía y el oficio. Yo leo. Y también opino.

He leído lo de Marwan, lo de Defreds, lo de Laura Escanes, lo de Luis Ramiro y lo de César Poetry. No así lo de otros a quienes meten en el mismo saco del poetuitstarismo súper ventas, como Diego Ojeda, Pedro Andreu, Irene X, Elvira Sastre o César Brandon. Luego viene Marwan y dice que no le leemos, que sólo envidiamos su éxito. Y sí, puede que sí. Porque a muchos les parece desmerecido, injusto. Pero, ¿y qué? ¿Y qué? Si Marwan&co juegan en una liga distinta a la tuya, a la mía, ¿qué importa? ¿O te importa porque es allí a donde quieres llegar?

El Olimpo Literario y el olimpo del Twitter son dos cosas totalmente diferentes. Y cuando no haya Marwan habrá Laura Escanes y habrá Miguel Gane y youtubers, instagrammers y followers, muchos followers. Y una industria que les necesita para seguir haciendo girar la rueda del negocio.

Así que, pequeñx aspirante a escritor/a, ¿en qué liga quieres jugar?

 

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Para más información:

Efecto Marwan: de cómo la poesía ha llegado a ser número uno en ventas. De Néstor Villazón para La Soga.

La nueva poesía: Quizá no nos guste pero tal vez sea necesaria. De Diego Álvarez Miguel para Oculta Lit.

Los nuevos poetas no escriben poesía. De Victoria Toro para El Observador de La Belleza.

Y sin embargo, es poesía. De Víctor Miguel Gallardo Barragán para Oculta Lit.

Escrito por Ale Oseguera

Periodista de oficio, escritora de oficio y performer sacada de quicio. Autora del poemario "Tormenta de Tierra". Nací en Guadalajara (MX), vivo en Barcelona.