Tengo veintiocho años
y aún no sé
qué quiero de la vida…

Mis dedos aún señalan mi costado izquierdo y sueñan tocar el hueso
y no esta carne que heredé de mi abuela.

Tengo veintiocho años y aún rezo por despertar
convertida en una mujer que se mira al espejo
y no se cree insuficiente.

¿Quién mira su reflejo y se dice eres todo lo que siempre quise?

Sueño que soy una noche,
en mi cuerpo se desviste un hombre con el pene flácido.
Acaricia el cabello de su esposa y llora porque no entiende:
/ella envejece más rápido/

Sueño que tengo espinas en lugar de manos
y cada vez que lloro alguien florece en mis lágrimas.

Sueño que tengo corderos en mi vientre
/mueren desangrados cada mes porque no puedo retenerlos/
No puedo germinar en mi panza a un ser que más tarde dirá:
                                                                                                   ¿Por qué tu amor me duele?

Yo improvisaré una respuesta que se parezca a mi madre dormida
después de limpiarse los residuos de los sueños.

Sueño sostenerme de un hombre sin temor a que me destruya
a que me deje como un perro abandonado
después de haber idolatrado el sexo abierto con el que pude amarlo.

Solo de esta manera.
No conozco otra manera.

/amar con el pubis abierto y mojado/con los ojos cerrados al propio cuerpo/
/controlando la ansiedad de intuirse forastera/ de ese remedio de ternura/
/que nos impide entregarnos/para recibir aquello que no nos damos a solas/

/Sueño que soy distinta/ Ya no soy tierra desprendida de la memoria de la infancia/

Quiero abrazar a la niña escondida en el jardín de mis pupilas y decirle:
Todo ha terminado.

Camino en mi voz como un niño que teme morir en la oscuridad.

Soñar no sirve…

Nos enseñaron:
/el amor debe hacerse con el miedo de nacer a un hijo/
/al que alimentaremos con soledad heredada/ con vicio de otra vida/
/aprendimos a amar con la boca cerrada para no abrir las heridas/
/que cargamos desde la infancia/

/quiero decir te amo/ pero apunto contra el cielo/ y espero la lluvia para huir seca/
/(como siempre lo hago) /de aquello que puede salvarme/

¿De qué?
De mí misma.

De esta penuria de pasos/De la mujer que se siente una elipsis en su vida/
Un espacio abierto para las demoliciones.

Un fonema pájaro libera lo heredado cuando abro la jaula de mi pecho…

/entonces amaneces en mi costado/después pides una naranja me acaricias la frente/
/y te vas conmigo: Olvido refugiado en el silencio de tu lengua/

/Y quisiera decir no me duele/he superado el mar de mi garganta/
/después de sucumbir al río de mis piernas/

Me sé incompleta y recurro al vacío genital para castigarme.

Quiero ser animal y alimentarme con mis huesos

sentirme satisfecha de lo que soy a la hora del banquete.

Ya no más cuerpo mutilado en la mirada /Ya no más navajas pequeñas
que quitan la grasa de mis piernas/

Quiero pertenecerme.

Gritar el silencio del que está lleno tu nombre
/Quiero alejarme de tu rostro
como una sombra liberada de su noche/

Quiero ser una paloma que hace del océano, su única utopía y morir mutilada en el sueño.
Quiero fermentar este dolor y dejarlo dentro del frigorífico de los imposibles.

Soy tan pequeña para este dolor/
para este amor/
para esta vida/

/la belleza es un signo de violencia en mis pupilas/
/la belleza es una piedra que me lastima las ganas que tengo de bailar desnuda/
frente a la boca del deseo/en ese instante premonitorio/en el que sé que voy a perderte/

para encontrarme a mí misma.

/en todo lo que no eres/en todo lo que soy a pesar de ti/

Hablo de mí como si alguien definiera mis pasos.
Ese rito de unión en que dejamos de ser uno
para sentirnos incompletos.

Esa tristeza que nos ata de manos y llamamos sacrificio por el amor verdadero.

Y si digo

/tengo miedo de crecer/de ser madre/de ser como mi madre/de amar a mi padre en otro hombre/
/y esta carencia extrae la fruta de mi vientre/y mi pelo desnuda mi cabeza/ y ya no soy una mujer/
/solo un roble/ en donde una asienta su cabeza/y otras dirán que estoy pesada que me talen/
/que no hay rasgos femeninos en mis caderas/

Y si me acepto y si me acepto, entonces ¿Qué?

/sueño soñar/no sueño/ esto es real/estas paredes no pueden demolerse/Esta herida crece como árbol de la muerte/sueño que no soy mi nombre/dentro del espejo habito completa/sueño que soy abeja reina y destruyo la colmena para hacerme cargo de mi vida/

tengo la edad de la tierra
tengo la edad del espejo
tengo la edad del hombre en mi cama

/acepto la barbarie de la edad/acepto que estoy propensa al desamor/acepto que mi vientre no es dios/ya no guía mis pasos/

sueño que mi abuela me heredó su carne
porque la genética no infunde estereotipos

Ya no sueño –no sueño-
Miro mi reflejo y pregunto:
¿Cuándo dejé de pertenecerme?

/estoy cansada de joderme/estoy cansada de calcar mapas de exilio en mis manos/
/estoy cansada de la trampa del apego /ese famélico cordón umbilical
Que cuelga encima de sus testículos/estoy cansada del columpio de mis senos/
/de la bitácora de ansiedad/del susurro estremecido en mi voz/
/estoy cansada de la religión de la enfermedad.no quiero huir no quiero huir.
/quiero crecer embriones en macetas sin padres/
/quiero ser la uña que señala el infinito en mis dedos/quiero rodar como venado moribundo
y decir
si llegué hasta aquí/si morí/si ahora mis órganos se observan/
/es porque acepté la trampa de la caída/

Tengo veintiochos
Y aún no sé qué quiero de esta puta vida

que ahora acepto como mía

Escrito por Sara Montaño Escobar

Sara Montaño Escobar (Loja-Ecuador, 1989). Licenciada en psicología general. Sus poemas se encuentran en revistas de Ecuador, México, Venezuela, Argentina, Colombia y España. Parte de la Antología de poesía y relatos publicada por el Municipio de Loja (2017). Relato publicado en libro cartonero “Pasaporte”, un proyecto que corresponde a tres editoriales cartoneras: Dadaif Cartonera (Ecuador), Cossete Cartonera (Francia-Brasil) y Pirata Cartonera (Ecuador-Salvador). Publicó la plaquette Génesis de ausencia (Vis-k-cha, Editorial independiente, Loja- Ecuador, 2017).