Si uno busca el significado de la palabra refugiado se va a encontrar con una definición bastante explícita: persona que, a consecuencia de guerras, revoluciones o persecuciones políticas, se ve obligada a buscar refugio fuera de su país. Es decir, encontrar un lugar seguro donde mantenerse con vida.

Pero qué pasa cuando no hay salida, cuando no puedes caminar la tierra para llegar al lugar seguro. Como instinto de supervivencia te proteges, a ti y a los tuyos, con lo que tengas a mano, con lo primero que se te ocurra.

Después de una reunión secreta para comerse el único cerdo que no fue robado por los nazis, Elizabeth McKenna y sus vecinos, son descubiertos por soldados alemanes mientras se encontraban fuera de sus casas durante el toque de queda. La excusa fue que pertenecían a un club de lectura, al cual tuvieron que darle vida para no ser encarcelados. Así nació La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey.

La historia está ambientada en Londres, durante el invierno de 1946. Las heridas que dejó la Segunda Guerra Mundial aún están en carne viva. Juliet Ashton, escritora en busca de inspiración, recibe la carta de Dawsey Adams, un hombre que vive en Guernsey, una isla ubicada en el canal de la Mancha, lugar donde residen los integrantes de la sociedad literaria. Adams es uno de ellos, y decide contactar a la escritora para hacerle saber que está leyendo un libro de Charles Lamb que perteneció a Juliet. Después de intercambiar varias cartas, Ashton decide viajar a la isla para conocer a los miembros del grupo.

Durante y después del viaje la escritora sabe que tiene que contar la historia de la sociedad literaria, historia que le cambia la vida y de la que irremediablemente se hace parte.

La Sociedad Literaria del Pastel de Piel de Patata de Guernsey es una novela escrita por Mary Ann Shaffer y Annie Barrows, y llevada al cine por Mike Newell. La obra podría narrar una historia de amor, de guerra y lo que queda después de ella. O podría contar cómo un grupo de personas encontró refugio en la lectura. Un acto simple capaz de unir distintos gustos, culturas e ideologías durante la peor de las épocas.

Leila Guerriero, escritora argentina, dijo alguna vez en una entrevista que la lectura era, para ella, como respirar. «Hay libros que te salvan la vida, hay otros que te ayudan a no sentirte tan loco o tan solo», agregó.

Si uno busca el significado de la palabra refugiado debería poder encontrar también: persona que lee.

Escrito por Daniela Hibirma

Daniela Hibirma (Venezuela, 1991). Estudió Comunicación Social, trabajó en distintos medios de comunicación tradicionales, digitales y audiovisuales. Actualmente reside en Santiago, Chile.