Venti, detrás de la barra es el primer libro de cuentos del autor saltillese Carlos Mirón en donde la filosofía de Marc Augé se expande. A través de 12 cuentos cortos, en primera y tercera persona, Mirón nos adentra en la estética y narrativa de un no lugar: los cafés de moda, Starbucks y su microcosmos espectral.

Por medio de una prosa sencilla, irónica, y a veces cruel, Mirón nos muestra un mundo poblado de personajes que van desde una niña y un terrible secreto en sus manos, hasta un instructivo, lleno de sarcasmo e ironía, sobre cómo pedir un café; o el obituario, analogía sobre la vida humana y su fugacidad, de un café que acabará como un desperdicio más entre la basura.

Se destaca en el libro el juego entre lector y autor. Cada ejemplar viene con un recuadro blanco a rellenar con alguna de las estampas diseñadas por Esmira Barrera. Pero ese recuadro vacío también nos recuerda la fugacidad en cada una de las escenas de estos cuentos.

Cada experiencia vivida en un café es un momento que se evapora cada que un cliente sale del lugar. Y esa misma experiencia es condenada a volver a resurgir a manos de otro consumidor que espera, ansioso, en el local a que el café llegue a sus manos.

Como el café, estas historias representan el vacío de una producción mecánica, y la maquinaria humana que la perpetra, queriéndose adentrar en la psicología de cada uno de sus personajes. No es extraño encontrar, entonces, que los estudios sobre psicología del autor se viertan, de cierta forma, en cada uno de los personajes que se perfilan aquí.

Sin embargo, falta un trabajo más detallado de mímesis en los relatos y profundidad psicológica creíble en los personajes, lo cual deja incompleto el pacto narrativo entre el lector y el narrador.

Por ejemplo, en el primer relato Bolsa negra (el cual nos recuerda a Insomnio de Virgilio Piñera), la psicología del personaje empieza a delinearse pero queda esfumada con un cierre precipitado.

No se habla del nombre de este personaje, ni su apariencia física. Sabemos que es un barista atormentado por la vida cíclica que lleva y que mira obsesivamente, desde el tercer piso de su casa, a una bolsa de basura que gira con el aire.

Las divagaciones de este barista llegan hasta tal punto que podría hablarse de suicidio o sólo locura, pero la construcción de la narración, su mímesis y su punto de vista no ayudan al lector a descifrarlo plenamente dejando un vacío.

Sucede lo mismo con el personaje de Un café desconocido. En este relato nos muestra a un consumidor de cafés obsesionado con la limpieza y sus propias heces. La atmósfera creada y el clímax decaen en un deus ex machina representado por un gastroenterólogo que hace una aparición poco creíble en el relato.

Sin embargo, en los instructivos ¿Cómo pedir un café? y ¿A qué sabe un café? el ingenio de Mirón sale a flote. En Doppio, cierre del libro, el primer párrafo (y líneas de inicio) son un poco flojas y ambiguas, pero el relato remonta en las siguientes líneas para llevarnos al fondo, bien logrado,  de la locura.

Con Venti, Mirón nos adentra en ese mundo claustrofóbico del no lugar, del capitalismo en forma de Sirena que, con su canto oloroso a café, muchas de las veces nos lleva a la locura.

Además de este libro, Carlos Mirón ha publicado la novela Caminando de rodillas, en la editorial independiente Punto y Coma.

 

Para conseguir ejemplares del libro

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Twitter: @CMtzmiron 

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Escrito por Esther M. García

Esther M. García (Cd. Juárez, Chihuahua, México, 1987) Radicada en Saltillo, Coahuila. Licenciada en Letras Españolas. Ha publicado cinco libros de poesía, uno de cuentos y una novela juvenil. Ganadora del Premio Nacional de Cuento Criaturas de la Noche 2008, Premio Estatal de cuento Zócalo 2012, Premio Municipal de la Juventud 2012, Premio Nacional de Poesía Joven Francisco Cervantes Vidal 2014, Premio Internacional de Poesía Gilberto Owen Estrada 2017, Premio Estatal Chihuahua Cambiemos el cuento 2018, y Premio Nacional de Literatura Joven FENAL-NORMA 2018. Fue finalista del V Premio Internacional de Literatura Aura Estrada. Ha sido becaria del PECDA Coahuila y del FONCA JC. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, italiano y portugués.