Santiago de Querétaro, Querétaro, 7 de septiembre de 2018

I

En Los detectives salvajes, Arturo Belano y Ulises Lima buscan a Tinajero. En 2666, novela que tanto le gusta a Patti, los personajes se vuelven a aventurar en una búsqueda, afrontando la violencia de la ciudad imaginaria de Santa Teresa. Patti, años atrás, con ayuda de Sam, pareja de su amigo Robert, se dirige a Francia en busca de los vestigios de Rimbaud: desde el hotel en donde alguna vez habitó, hasta el museo que lleva el nombre del poeta. En este viaje, realizaría una parada técnica en el cementerio de Père-Lachaise, para visitar al Rey Lagarto. Allí, una señora la cuestionaría de manera violenta, “¿Por que los jóvenes no saben respetar a sus poetas?”
“No sé” respondería Patti.

Y eso respondo yo ahora que sigo a Patti y que Patti se busca en Bolaño (como tú o como yo alguna vez) a partir de Hecatombe, poema de tono sagrado que la cantante realizaría en honor al chileno que nunca conoció. Es la segunda vez que la artista presentará en México y de manera multitudinaria esta pieza poética acompañada del irremplazable Lenny Kaye

II

En los primeros pasajes de Just Kids, vemos a dos chicos desalineados y con un presupuesto que sólo les alcanza para comprar un boleto en el museo. Uno de ellos ingresa mientras el otro se queda esperando con el fin de reciclar clandestinamente el boleto adquirido. Ahora, después de cuarenta años, a uno de esos simples niños lo esperan más de treinta reporteros en el interior del Museo Regional de Querétaro para una rueda de prensa de las actividades del Hay Festival.
Si bien, dentro de los procesos artísticos es importante la renovación, también se vuelve esencial la fidelidad hacia una voz propia, y es el caso de Smith, quien durante esta conversación sostenida con los medios, señaló la importancia de equilibrar los pensamientos provenientes de la mente con los impulsos del corazón y el mismo cuerpo, idea expresada por la misma artista en la presentación de Radio Ethiopia en Estocolmo en la década de los 70’s.
Mientras la conversación sucedía, en un momento miré hacia la izquierda y me percaté que Lenny Kaye estaba sentado en la banca contigua. Evité a toda costa que se diera cuenta que yo me había dado cuenta de su cercanía (y que, en cierto sentido, los perseguía).
Entre los temas más reveladores de esta charla, Smith compartió su punto de vista mas reciente sobre el punk, “no somos punks porque Lenny y yo somos muy optimistas, no nihilistas” en síntesis se refirió al punk como una manera de alcanzar libertad.
Asimismo, en la reflexión de su perfil multidisciplinario, la poeta hizo énfasis en la importancia de lograr una comunicación, “no importa quién ser el número uno, importa que la comunicación se establezca entre el público y la música […] si quieres ser famoso, adelante, haz música pop”.
Finalmente, expresó toda su solidaridad a los movimientos feministas de Latinoamérica, “las mujeres tienen que batallarle por todo” y, en sus palabras, es momento que en este cambio universal que ofrece el feminismo, se establezca un diálogo femenino y masculino. Y también un diálogo en el cual las visiones religiosas no influyan sobre los cuerpos.

III

En la búsqueda, artística o no, la improvisación es inherente. En mi caso, aún involucra cierta torpeza. Tengo un mapa y movimientos probables en esta ciudad llena de pasajes antiguos, el problema es que estoy tras los pasos de mi Tinajero.

 

Following Patti: De las luces y su acción

Santiago de Querétaro, Querétaro, 8 de septiembre de 2018

 

I

Si bien, en rueda de prensa del Hay Festival, realizada en el Museo Regional, los reporteros hablaron con Patti sobre la actualidad del punk, el feminismo y la literatura latinoamericana, nadie se atrevió a preguntar por la herida en su dedo anular de la mano izquierda, a pesar de que antes de empezar la sesión de preguntas, sería la primera cosa en la que ella repararía. “No podré tocar la guitarra”, sentenció. Creo que todos (incluso la misma Patti) nos sentimos tranquilos porque Lenny estaría allí, como siempre, con su poderosa guitarra.

Más,  ¿qué tan fuerte podría ser la furia de una deidad como Tláloc al notar que nadie preguntó por el dedo anular de su invitada? Bueno, contaré sobre cómo la caprichosa presencia del dios de la lluvia fue complice en este festival.

II

En diciembre de 2016, Bob Dylan sería acreedor al Premio Nobel de Literatura. De manera muy particular, Dylan comandaría la tarea a Patti Smith de ir a la ceremonia de premiación en su representación. Smith, canta A hard rain’s gonna fall como parte de tal ritual.

A mitad de esta interpretación, Patti calla. Se disculpa y admite estar nerviosa. Prosigue la canción, vuelve a titubear, prosigue. En este caso, desde una perspectiva “crítica”, el canto sería un error; desde una perspectiva poética, estas variaciones son bellas. Finalmente, los errores en la faena creativa forman nuestras estrategias de improvisación. Además, ¿cómo se podría evitar el nervio cantando una canción de niños que portan armas, al estar conscientes que esos niños existen y que la lluvia, efectivamente, caerá?

En realidad, nadie pensaba que la lluvia iba a caer tan fuerte antes del concierto. Para mi suerte de detective, empecé a conversar con una periodista, con más de 18 años de experiencia en su trabajo, llamada Tania. Ella, sabiamente sugirió refugiarnos en una pequeña cenaduría y aprovechamos para devorar unos tacos de nopales y chicharrón mientras pasaba el diluvio. A la cenaduría también llegó (hecho sopa) otro reportero. En ese lugar recibimos la noticia de que el concierto iba a sufrir un retraso.

La lluvia se apaciguaba y después volvía a caer. Nos engañó numerosas veces y yo no dejaba de pensar que esto era la interpretación más impredecible de la canción de Dylan.

Nos dirigimos a la carpa cuando Tania, sabiamente, indicó que la lluvia había parado por un momento.

Esperamos casi una hora más. Las luces se encendían y se apagaban de manera discreta, la pantalla gigante que decoraba el escenario, igual. Las pruebas de luz y sonido siempre son sospechosas.

Lenny subió primero al escenario a comprobar que todo estuviese bien. Descendió y volvió a arribar con Patti. Ella, llena de notas para esta Hecatombe, saco sus lentes. Sus ojos se veían más claros que de costumbre. Antes de cualquier otro movimiento, sonrió al público y después se dedicó a ver por un instante con mirada retadora a las luces. A veces, nuestra materia clave suele traicionarnos. Finalmente el hecho de ver bastante, en la historia de la literatura y lo pragmático, ha sido relacionado con la ceguera. Después de una breve batalla con la voluntad de la iluminación del escenario, Patti pudo dar comienzo a la lectura.

Wings fue la canción que inauguró la noche, seguido de la necesaria lectura en español y en inglés de Hecatombe, poema que Smith dedica a Roberto Bolaño. La lectura de la traducción del poema estuvo a cargo de la periodista Alma Guillermoprieto. Después Patti compartió un poema escrito el año pasado después de haber visitado la casa de Frida y Diego en Ciudad de México, llamado Red, he aquí un fragmento transcrito:

[…]

the red skirt of young girls,

the red veins of lighting

the red tongues of certain lilies

speaking of a hole in the heart

[…]

and the weeping and the blood and the blood and the blood and the blood, su dedo anular vendado me hacía pensar en las heridas como un aditamento para nuestra fuerza y nuestro sentir físico. Devenir en movimiento a pesar del malestar.  Patti y Lenny cantaron Imagine (sin haber ensayado) como tributo a lema del Hay Festival.

Para cerrar esta reunión, Patti decidió interpretar People Have the Power. Y expresó su confianza en las generaciones jóvenes para arreglar lo terrible del mundo.

Sí, esta noche fue nuestra. Pero más allá de la noche y los amantes y el sueño de destruir muros, ¿cuál es el siguiente paso?

Después de la música y la poesía, ¿tenemos el poder?

Es un hecho que la lluvia seguirá cayendo después del concierto.

 

Following Patti: Sobrevivir

Santiago de Querétaro, Querétaro, 9 de septiembre de 2018

Como pudimos haberlo supuesto desde un principio, esta búsqueda no tendrá el final deseado de la fotografía y la firma con el artista. Y este fracaso (llamémosle fracaso pop) sólo me ha dirigido a reflexionar el origen del carácter poético de largo alcance. Si bien, el carácter de los poemas de largo aliento es principalmente espacial, el carácter poético de largo alcance se relaciona más con el enfrentamiento al tiempo, e incluso los mismos métodos de reinterpretación posmodernos. La lírica de Patti podría corresponder a lo segundo. Tres cosas son importantes en su visión creadora: la honestidad, la despreocupación y el desapego a lo material. El último acercamiento de Patti con el público dentro del Hay Festival, sucedió en el Teatro de la Ciudad, antiguamente conocido como Teatro Alameda e inaugurado en 1946.

Las promesas realizadas dentro del escenario son importantes. En algún pasaje de Just Kids, Patti relata la no muy grata experiencia de lo que sería su última participación en una obra de teatro. Después de presentar dicha obra se promete no volver a interpretar otro papel que no fuera el de ella misma. Y allí estaba, en el escenario de un teatro de estilo colonial-modernista con su saco legendario y sus botas legendarias.

“Nunca se es demasiado joven para hacer interpretaciones”, es de las primeras sentencias reveladoras que Patti lanza en el inicio de esta cálida conversación dirigida por el escritor Diego Rabasa. Las interpretaciones sobre un objeto o hecho en particular nos lleva a la construcción de otra posible realidad. Este tipo de limitantes, para Patti, siempre fueron la mejor excusa para romper las reglas.

“No tengo miedo a la pobreza”, segunda sentencia reveladora que está relacionada con el carácter de la despreocupación. A los veinte años, Patti llegó a Nueva York sin ningún bien y, como si fuera ficción, las cosas fluyeron.  Con ello, podemos evocar la relación que establece la artista entre la realidad y el arte: “Mi vida ha sido hermosa porque he sobrevivido”. Y, efectivamente estábamos ante una mujer que había visto a Jim Morrison hacer algo tan simple como bajar unas escaleras y a Janis Joplin diciendo oh man todo el tiempo. Ella, de repente, era todas las etapas artísticas de la segunda mitad del siglo XX que mi generación amaba sin haberlas conocido, pero también era el testimonio de la Guerra de Vietnam y otras cosas dolorosas actuales como la probable ampliación de un muro y el aborrecimiento a la iniciativa política de Tolerancia Cero, impulsada por el gobierno de Trump.

Curiosamente, retomando esta relación estrecha entre  la vida y el arte, en particular, la literatura, Smith comparte su creencia de percibirnos como un libro viviente. La perdida es lo único garantizado en nuestra historia individual, depende de nosotros el tratamiento de dichas perdidas en nuestra memoria, ¿cómo recordar a las personas que nos construyen? Para Patti, la perdida de sus seres amados no significa el termino de una comunicación con los mismos, sino la reinvención de la misma. “Ellos vienen hacia ti, pero hay que saber escucharlos”. También sentir estas ausencias, en palabras de Patti, es una oportunidad para darnos cuenta que todos tenemos perdidas.

De nuevo, al igual que en la Hecatombe, la poeta volvió a apostar por los jóvenes  y los niños. Y agregó también ver a las voces literarias y artísticas mas allá de un género.

Oh man. Diego, en algunos momentos de la charla, se sonrojaba, se emocionaba, era muy humano al igual que Smith y al igual que Lenny, quien volvió a sentarse a mi lado y en esta ocasión lo perseguí pero fui lenta. Pronuncié su nombre tres veces y él no miró atrás.

Y todos los vimos dirigirse tras bambalinas, sabiendo que hoy dejaban el país, sabiendo que ellos, con todo y sus fantasmas, siempre querrían regresar.

 

Oh man.

Escrito por Sayuri Sánchez

(Guadalajara, 1993) Egresada de la Licenciatura en Letras Hispánicas de la Universidad de Guadalajara; Auxiliar en el Área de Servicios Educativos del Museo de las Artes de la Universidad de Guadalajara (MUSA); Coordinadora del proyecto de promoción de la lectura Vía literaria y Por favor, lea poesía (2015-2017). Ha sido publicada en periódicos y revistas como La Jornada, Cultura Colectiva, Posh Magazine y México Design.