La ganadora del Premio Nobel de Literatura 2009, Herta Müller, se acomoda en una sillón cualquiera y parece perderse en el tapizado. Su diminuta y frágil figura esconde una fuerza difícil de contener, una fuerza que le viene desde muy dentro y que se traduce en palabras. En su mirada cristalina, dialogan la niña y la mujer par a par, ficción y realidad, memoria y protesta. Apenas se tiene la posibilidad de leer una línea de su obra – prolífica además – sobreviene la sensación de angustia, de desarraigo: “Yo quería marcharme de ese dedal de ciudad donde hasta las piedras tenían ojos”, escribe en  Atemschaukel (traducido al español como Todo lo que tengo lo llevo conmigo, 2009) donde con virtuosismo y exquisita prosa poética, pone voz a un adolescente suabo que es enviado a Novogorlovka, Ucrania a realizar trabajos en un campo soviético.

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Herta Müller. Fuente: becaggm.fnpi.org

Cuando se cumplían exactamente 20 años de la caída de Nicolae Ceaușescu – político comunista y presidente de Rumania de 1967 a 1989 – la Academia Sueca decidió premiar a la rumano-alemana porque “con la concentración de la poesía y la franqueza de la prosa, describe el paisaje de los desposeídos”. Así, Müller se convertía en la decimosegunda mujer en acceder al podio de las Letras mundiales en toda la historia de los Nobel y la segunda de origen alemán, tras su compatriota Nelly Sachs que lo había hecho en 1966.
Nacida en una comunidad germanoparlante de la ciudad de Timișoara, Müller, padeció desde temprana edad, los sometimientos de uno de los regímenes políticos más cruentos de la Europa de posguerra. Su padre, Josef, que trabajaba como camionero, fue obligado a servir en las Waffen SS; su madre, Katharina, fue deportada a campos de trabajo en la Unión Soviética.

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Timișoara, al oeste de Rumania, ciudad natal de la autora. 

Aún frente al panorama hostil, Müller siguió estudios superiores en la Universidad del Oeste de Timișoara, allí se formó en filología germánica y rumana para luego trabajar como traductora en una fábrica de maquinaria. Eran días oscuros, Ceaușescu ejercía el poder de un modo implacable: con Estado policial de corte estalinista (basado en una eficaz policía política, la Securitate), al que añadió un toque autóctono de corrupción y nepotismo, formó un clan que monopolizó los más importantes cargos del país y amasó una enorme fortuna gracias a ello. Müller era constantemente perseguida por la policía rumana, pero en una ocasión se negó a colaborar, allí empezó un calvario de persecuciones e interrogatorios, lo que le costó la libertad de expresión y el exilio.

Ella misma cuenta en el discurso de recepción del Premio Nobel esta experiencia:

A las cinco de la mañana me levantaba, y a las seis y media empezaba el trabajo. Por la mañana resonaba el himno sobre el patio de la fábrica a través del altavoz, durante la pausa del mediodía se escuchaban los coros de los obreros. Pero los obreros, que estaban comiendo, tenían ojos vacíos como hojalata, manos embadurnadas de aceite, y su comida estaba envuelta en papel de periódico. Antes de comerse un trocito de tocino, le quitaban la tinta del periódico rascándola con el cuchillo. Dos años transcurrieron al trote de la cotidianeidad, cada día igual al otro.

En el mismo discurso relata:

Al tercer año se acabó la igualdad de los días. En el transcurso de una semana entró tres veces en mi oficina, a primera hora de la mañana, un hombre gigantesco, de huesos sólidos, con ojos azules centelleantes, un coloso del Servicio Secreto. […] De pie, empecé a escribir lo que me iba dictando. Mi nombre con fecha de nacimiento y dirección. Y después que yo, independientemente de la proximidad o del parentesco, no le diría a nadie que…, y entonces llegó la horrible palabra: colaboración, iba a colaborar. Esta palabra ya no la escribí.

Si de poesía hablamos, Müller se vale de diversos elementos de un mundo verbal que le viene dado -trozos de palabras recortadas de revistas –  en operaciones aparentemente sencillas y hasta estéticamente infantiles -cortar y pegar palabras e imágenes- para obtener un resultado tan espontáneo como exquisito. Palabra e imagen condensan juntas esa “frágil constitución del mundo“; el mundo de Müller entremezcla lo pictórico y lo semántico y recoge la rebeldía del collage. Un patchwork. Un tendedero del que cuelgan las bragas de una época.
La obra lírica de nuestra autora, totaliza 6 libros -cinco de ellos escritos en alemán y uno en rumano (Der Wächter nimmt seinen Kamm. Vom Weggehen und Ausscheren , Reinbek 1993. Traducción al español: 2010 – El guarda saca su peine, Ediciones Linteo 2010. Im Haarknoten wohnt eine Dame, Reinbek 2000. Traducción al español: En el moño mora una señora, Ediciones Linteo, 2010. Poesía. Este sau nu este Ion, Iași 2005. Die blassen Herren mit den Mokkatassen, München [u. a.] 2005. Traducción al español: Los pálidos señores con las tazas de moca, E.D.A. (Ediciones de aquí) Libros, 2010. Elf Jahre später gegen Abend. 16 collages. Buchen presse Dresden 2008. Vater telefoniert mit den Fliegen, Hanser Verlag, München 2012)

El siguiente poema es una muestra que puede encontrarse en Die blassen Herren mit den Mokkatassen (Los pálidos señores con las tazas de moca, 2005). 

Conozco el fresno
ese al borde del día
y los cestos de dos ruedas
conozco también
en la mirada redondeada
el cuadrado-resistencia
si nadie mira
entonces
mutamos empecinada-mente
la piel

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Uno de los poemas collage de Herta Müller. Versión en español: Florencia Meineri

Escrito por Florencia Meineri

Mini portfolio: (Villa Mercedes, Provincia de San Luis, República Argentina, 1992) Colabora en la Revista de literatura iberoamericana y cultura Liberoamerica, Barcelona, España. Integra con su relato “Este no es un cuento de Navidad” la Antología Hincohe 2017, Editorial Hincohe, Buenos Aires. Participa activamente en la Feria Nacional del Libro de Villa Mercedes (ediciones 2015, 2016, 2017. 2018) Ha colaborado para las Revistas Tiempos Modernos (Villa Mercedes) El otro diario (Villa Mercedes), El poeta obrero (Villa Mercedes) y la Revista del Goethe Zentrum (Mendoza) Fue mención de Honor en Concurso de Poesía Ver Mar ediciones, Buenos Aires. 2012 Fue mención Especial en Concurso de Relatos El reducto blog, Córdoba. 2011 Traductora freelance de alemán. Autotidacta. Intereses: lingüística, literatura fantástica, estudios alemanes (germanística), comunicación humana.