No quiero tu amor, sólo tu deseo.
Maritza M. Buendía

Qué es lo que hila al descubrimiento, al deseo y al placer; tomar decisiones e intentar olvidarse del pasado; conocer lugares exóticos que nos ayudarán a entender nuestro alrededor a través de los sentidos, son algunas de las cuestiones centrales en la primera novela de Maritza M. Buendía (Zacatecas, México): Jugaré contigo. La escritora ya nos había mostrado anteriormente en sus libros La memoria del agua, En el jardín de los cautivos, Tangos para Barbie y Ken, la forma en la que el cuerpo femenino habla a través de lo sensual y lo sensitivo, donde en los cuerpos brota la enorme sensación de cumplir los anhelos. Algo interesante en el mundo que Maritza M. Buendía ha construido es el espejo de sus historias, porque parecen entrelazadas o se juntan porque las mujeres en sus libros se nombran de la misma manera; son idénticos personajes los que actúan y, también decirlo, los tópicos: la muerte, el amor, el erotismo, que interactúan entre los suelos de su narrativa. En todos los libros de Maritza M. Buendía se repite el mismo juego: descubra usted si los personajes son los mismos o se parecen.
Jugaré contigo es una larga metáfora sobre la travesía de la infancia a la adultez. Susana, después de la muerte de su madre y de dejar la vida hogareña, viaja a Europa para emprender un viaje iniciático y distraerse de la vida del hogar, descubrir nuevos lugares, adentrarse a otros placeres; allí conocerá a Levent, guía turco, que desde el primer momento de ver a Susana se inicia uno de los tantos juegos en su relación: el poseerse, anhelarse. El placer y el deseo se solidifican hasta convertirse en una complicidad en el juego, en donde hay reglas y un ganador:

Ella gana. Él puede darse cuenta y no se arrepiente, entregado al juego y a los caprichos de esa mujer.
El juego es sencillo […] Cada noche me disfrazarás de muñeca […] Yo elegiré la vitrina que más me guste y la rentaremos por unos días. También necesitamos buscar un departamento, no nos conviene gastar el dinero en un hotel.

Cuando recorre Europa, Susana decide mostrarse en las vitrinas de Amberes, encontrar un lugar donde pueda disfrutar de Levent, de los demás, de ella misma, prostituirse como un acto completo de placer y pueda descubrir los secretos que conlleva el conocimiento del deseo. Distintas voces de ella, así como sonidos de los recuerdos, irán contando su historia: su madre murió siendo muy joven, el alejamiento de su padre, las iniciaciones sexuales, los diferentes noviazgos de la niña Susana, vivir bajo el techo de la casa de la abuela y empezar a descubrir las cosas que más adelante la llevarán por su trayecto: el amor, el sexo, El libro de las muñecas muertas, biblia familiar que durante generaciones les ha enseñado la forma de vivir, y las muñecas que Susana heredó de su abuela; serán éstas las compañeras de vida, en donde las diferentes personalidades de cada muñeca conjuntan el espíritu de Susana, son el eco de su voz y la expresión de su cuerpo. Por eso en Amberes, detrás de las vitrinas, ella será la muñeca que todos desearán tomar y empezar el juego. Susana tendrá que regresar a casa y concluir todo; de ese regreso surgirán las evocaciones y las historias que van componiendo la novela, como si cada apartado fuera una parte de la muñeca. Y aquí aparece otro juego: armar la figura.
El juego de los personajes es llevar el placer hasta los más altos niveles, descubrir hasta dónde son capaces. Travesuras mutuas que los llevarán por los caminos insondables del conocimiento, del cuerpo y del goce sexual.
Jugaré contigo nos muestra cómo a través del lenguaje de los cuerpos: sus roces, ruidos, movimientos, olores, del cumplimiento de los deseos y la carga del pasado, hacen que sus personajes logren encontrarse a sí mismos y hallen en el juego del placer la forma más importante de vivir.

Maritza M. Buendía, Jugaré contigo,
Alfaguara, México, 2018.

Escrito por Ezequiel Carlos Campos

Ezequiel Carlos Campos (Fresnillo, Zacatecas, 1994) estudia la Licenciatura en Letras. Es poeta, narrador y ensayista, corrector y colaborador en la revista "E-bocARTE" y ha publicado cuento, ensayo, poesía y reseñas de libros en las revistas "Corre, conejo", "Círculo de Poesía", "Á-Cultura", "Abrapalabra", "Artifizio", "Barca de Palabras" y "Efecto Antabús" (donde funge como parte del Consejo Editorial), "Cuestionarte Magazine", "Letras Raras", "Monolito", "La otra voz", "Aeroletras", "Poemínima Editorial", "La Soldadera", "Crítica" del "Diario NTR", "Agenda Cultural" (IZC), "Fragmento Celeste", como en las antologías de cuento "Todos juntos hacia un mismo sinfín" (IZC), "Fabulaciones" (IZC) y en las de poesía "Antología de escritores zacatecanos. 7 poetas" y en la edición de 25 poetas de menos de 25 años de "Papeles de la Mancuspia". Escribe la columna semanal "El pequeño guardatextos" en NTR. Fue becario Interfaz-ISSSTE en Monterrey, Nuevo León, 2017. Algunos de sus poemas fueron traducidos al francés en la revista "Muscle". Es autor de "Aquello que no se cuenta" (2017), "Quizá por miedo a la noche" (2018) y "El beso aquel de la memoria" (2018).