es inmenso el mar esperando tu regreso
conservando tu aroma impregando en los poros de mi piel
recordando inútilmente
la trayectoria de tus dedos en mi espalda hurgando el infinito
y tus besos
muerte perfecta
aquí no hay forma que aprenda a volar
al menos no para estar a tu lado
es quererte en mi cuerpo estando tan lejos
me encuentro en la utopía de la línea trazada al oeste
allí donde se acaba el mundo cuando se oculta el sol
dejando solo reflejo
queriendo encontrarte en millones de fotos
a veces sin rostro
tratando de mantener intactas las ganas
la piel tersa
las piernas abiertas
y la mirada pura
buscando tu voz
en cada promesa silenciada
en cada palabra enmudecida
y éste deseo impostergable
tan mío
tan nuestro
eres dueño de insomnios
de horas perdidas en pensamientos abstractos
cuántos años más gastados en la nada
distante de tantos abrazos
de tus manos en mi cara
de encuentros sin despedidas a horas inciertas
de camas embriagadas de sexo
mirádas pálidas
hambruna y descaro
mientras yo perdía la razón entre tus sábanas
tú encontrabas la vena latiente en mi cuello
liberando a tus demonios
invadiendo mi vida
estructurada
alborotada
vacía
llevándote mi alma en tu carne
dejando mis manos atadas
el corazón libre
y con la misma irrealidad con que llevo mis días
yo
vehemente
pasional
e inválida
sigo aquí
esperándote.

Escrito por gisella ballabeni

1975. Egresada de la carrera de Comunicaciones en Toulouse Lautrec en Lima-Perú. En sus inicios trabajó en Cine y Televisión . Actualmente se dedica al Marketing y Comunicación en Redes. Cuentos publicados: “Agente 486” en La Tentación de Escribir y “Me Tengo que Ir” en Sexo al Cubo (Antología de 27 relatos escritos por mujeres en Perú). Su propuesta tanto narrativa como poética está íntimamente relacionada a la sexualidad y al cuerpo femenino.