De las suyas
POR ANNE SEXTON

He salido, bruja poseída,
hechizando el aire negro, valiente en la noche;
soñando el mal, hice mi amarre
sobre casas sencillas, luz por luz:
cosa solitaria, doce dedos, desquiciada.
Una mujer así no es una mujer, lo sé.
He sido de las suyas.

He encontrado en los bosques cuevas cálidas,
las llené de sartenes, petroglifos, repisas,
armarios, sedas, innumerables objetos,
preparé las cenas de gusanos y elfos:
quejándome, reparé lo irremediable.
Nadie comprende a una mujer así.
He sido de las suyas.

He subido a tu carro, conductor,
saludé con mis brazos desnudos a los pueblos del camino,
aprendiendo el último brillo de la carretera, sobreviviente
ahí donde tus flamas aún muerden mis muslos
y crujen mis costillas donde ruedan tus ruedas.
Una mujer así no se avergüenza de morir.
He sido de las suyas.

witch

Her kind
BY ANNE SEXTON

I have gone out, a possessed witch,
haunting the black air, braver at night;
dreaming evil, I have done my hitch
over the plain houses, light by light:
lonely thing, twelve-fingered, out of mind.
A woman like that is not a woman, quite.
I have been her kind.

I have found the warm caves in the woods,
filled them with skillets, carvings, shelves,
closets, silks, innumerable goods;
fixed the suppers for the worms and the elves:
whining, rearranging the disaligned.
A woman like that is misunderstood.
I have been her kind.

I have ridden in your cart, driver,
waved my nude arms at villages going by,
learning the last bright routes, survivor
where your flames still bite my thigh
and my ribs crack where your wheels wind.
A woman like that is not ashamed to die.
I have been her kind.

 

 

Nada y vuelve a mí la música
POR ANNE SEXTON

Espere Señor ¿Cómo llego a casa?
Apagaron las luces
y lo oscuro se mueve en la esquina.
No hay señalamientos en este cuarto
cuatro damas, pasando los ochenta,
todas ellas en pañales.
La la la, oh, nada y vuelve a mí la música
y puedo sentir la canción que tocaron
la noche que me dejaron
sobre la colina en esta institución privada.

Imagínate. La radio sonando
y todos allí estaban locos.
Me gustó y bailé en un círculo.
Fluye la música por el espíritu
y de un modo gracioso
ella ve más que yo.
Sí, recuerda mejor;
recuerda la primera noche aquí.
Fue en el frío estrangulador de noviembre
amarradas al cielo estaban las estrellas
y una luna muy brillante
atravesaba las rejas para golpearme
con una melodía en la cabeza.
He olvidado el resto.

Me atan a esta silla a las ocho a.m.
y no hay señales que indiquen el camino
sólo la radio tocando para sí misma
y la canción que recuerda
más que yo. Oh, la la la,
nada y vuelve a mí la música.
La noche que llegué bailé en un círculo
y no tuve miedo.
¿Señor?

mani

Music swims back to me
BY ANNE SEXTON

Wait Mister. Which way is home?
They turned the light out
and the dark is moving in the corner.
There are no sign posts in this room,
four ladies, over eighty,
in diapers every one of them.
La la la, Oh music swims back to me
and I can feel the tune they played
the night they left me
in this private institution on a hill.

Imagine it. A radio playing
and everyone here was crazy.
I liked it and danced in a circle.
Music pours over the sense
and in a funny way
music sees more than I.
I mean it remembers better;
remembers the first night here.
It was the strangled cold of November;
even the stars were strapped in the sky
and that moon too bright
forking through the bars to stick me
with a singing in the head.
I have forgotten all the rest.

They lock me in this chair at eight a.m.
and there are no signs to tell the way,
just the radio beating to itself
and the song that remembers
more than I. Oh, la la la,
this music swims back to me.
The night I came I danced a circle
and was not afraid.
Mister?

 

Tú, Doctor Martin
POR ANNE SEXTON

Tú, Doctor Martin, vas
del desayuno a la locura. El último Agosto,
viajo velozmente por el túnel antiséptico
donde los muertos en vida todavía hablan
de empujar sus huesos contra el poder
de la cura. Y soy la reina de este hotel de verano
o la abeja riendo sobre el tallo

de la muerte. Estamos parados sobre líneas
rotas y esperamos a que abran la puerta
y nos cuenten frente a las puertas congeladas
de la cena. El shibboleth es pronunciado
y nos mudamos a la salsa en nuestra bata
de sonrisas. Masticamos en filas, nuestros platos
arañan y chillan como gis

en la escuela. No hay cuchillos
para cortar tu garganta. Hice
mocasines toda la mañana. Al principio mis manos
estaban vacías, desenredadas por las vidas
que ellos usaron para trabajar. Ahora sé cómo
traerlos de vuelta, cada dedo furioso y demandante
Yo reparo lo que otro romperá

mañana. Por supuesto, te amo;
te inclinas sobre el cielo de plástico,
dios de nuestro bloque, príncipe de los zorros.
Las coronas rotas son distintas
a las que usó Jack. Tu tercer ojo
se mueve sobre nosotros e ilumina las cajas separadas
donde dormimos o lloramos.

Qué niños tan grandes somos
aquí. No dejo de hacerme más alta
en el mejor pabellón. Tu negocio es la gente,
llamas al manicomio, un ojo oracular
en nuestro nido. En el pasillo
el intercomunicador te anuncia. Giras al jalar
de esos niños astutos que caen

como inundaciones de vida sobre la escarcha.
Y nosotros somos magia hablándose a sí misma,
ruidosa y solitaria. Soy la reina de todos mis pecados
olvidados. ¿Sigo perdida?
Una vez fui hermosa. Ahora soy yo misma,
contando esta y aquella fila de mocasines
esperando en el aparador silencioso.

zapa

You, Doctor Martin
BY ANNE SEXTON

You, Doctor Martin, walk
from breakfast to madness. Late August,
I speed through the antiseptic tunnel
where the moving dead still talk
of pushing their bones against the thrust
of cure. And I am queen of this summer hotel
or the laughing bee on a stalk

of death. We stand in broken
lines and wait while they unlock
the doors and count us at the frozen gates
of dinner. The shibboleth is spoken
and we move to gravy in our smock
of smiles. We chew in rows, our plates
scratch and whine like chalk

in school. There are no knives
for cutting your throat. I make
moccasins all morning. At first my hands
kept empty, unraveled for the lives
they used to work. Now I learn to take
them back, each angry finger that demands
I mend what another will break

tomorrow. Of course, I love you;
you lean above the plastic sky,
god of our block, prince of all the foxes.
The breaking crowns are new
that Jack wore.Your third eye
moves among us and lights the separate boxes
where we sleep or cry.

What large children we are
here. All over I grow most tall
in the best ward. Your business is people,
you call at the madhouse, an oracular
eye in our nest. Out in the hall
the intercom pages you. You twist in the pull
of the foxy children who fall

like floods of life in frost.
And we are magic talking to itself,
noisy and alone. I am queen of all my sins
forgotten. Am I still lost?
Once I was beautiful. Now I am myself,
counting this row and that row of moccasins
waiting on the silent shelf.

 

Los desterrados
BY ANNE SEXTON

Querido, fue un momento
para aferrarse por un momento
tal vez así lo creerías
y creer es el acto de amor, creo,
aún en el cuento, cual fuera su argumento.

En el falso bosque de New England
donde los mal plantados árboles noruegos
se rehusaron a arraigar, sus gruesas y sintéticas
raíces saliendo de la tierra para trabajar el aire,
nos tomamos de las manos y caminamos de rodillas.
En realidad, no había nadie ahí.

Durante cuarenta años este bosque
experimental creció, eje por eje en hileras perfectas
donde nacieron ramas cortas y cayeron rayos.
Era un sitio de árboles paralelos, sus vidas
se archivaron en el exilio donde caminamos demasiado extranjeros para conocer
nuestra igualdad y cómo nuestra igualdad sobrevive.

Ajenos a nosotros los autos del pueblo siguieron
la línea blanca que habíamos cruzado cuidadosamente
dos noches antes rumbo a nuestras camas individuales.
Nos tendimos a la mitad de una fea colina y si caímos
fue aquí en los bosques donde los bosques fueron atrapados
en sus muertes y tú me sostuviste bien.

Y ahora tengo que soñar el bosque entero
y tus dulces manos, nunca congeladas
como esos árboles detenidos, ni gobernadas, ni pálidas,
ni abandonándome. Hoy, en mi casa, veo
nuestra casa, sus pilares un oscuro sótano de hombres
sosteniendo su suelo extraño para ti y para mí.

Querido, fue un tiempo,
aniquilado por el tiempo,
que debemos contar rápidamente
antes de que perdamos el sonido de nuestras
bocas diciendo mío, mío, mío.

forest

The Expatriates
BY ANNE SEXTON

My dear, it was a moment
to clutch at for a moment
so that you may believe in it
and believing is the act of love, I think,
even in the telling, wherever it went.

In the false New England forest
where the misplanted Norwegian tres
refused to root, their thick synthetic
roots barging out of the dirt to work on the air,
we held hands and walked on our knees.
Actually, there was no one there.

For forty years this experimental
woodland grew, shaft by shaft in perfect rows
where its stub branches held and its spokes fell.
It was a place of parallel trees, their lives
filed out in exile where we walked too alien to know
our sameness and how our sameness survives.

Outside of us the village cars followed
the white line we had carefully walked
two nights before toward our single beds.
We lay halfway up an ugly hill and if we fell
it was here in the woods where the woods were caught
in their dying and you held me well.

And now I must dream the forest whole
and your sweet hands, not once as frozen
as those stopped trees, nor ruled, nor pale,
nor leaving mine. Today, in my house, I see
our house, its pillars a dim basement of men
holding up their foreign ground for you and me.

My dear, it was a time,
butchered from time
that we must tell of quickly
before we lose the sound of our own
mouths calling mine, mine, mine.

Poemas incluidos en To Bedlam and Part Way Back (1960)
Versiones al español: Brianda Pineda Melgarejo

Escrito por Brianda Pineda Melgarejo

Xalapa, 1991. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad Veracruzana.