Era habitual verle por las calles de Tbilisi. Con sus andares nerviosos, se le veía pasear sin rumbo fijo hiciera el tiempo que hiciese. Le gustaba hablar con los desconocidos y entablar con ellos conversaciones extrañas. Los jóvenes le miraban con admiración, sonreían con respeto ante su despliegue del humor. No creían de todo posible hablar con el poeta-rey, con el que tanto conocía sus sueños y anhelos más íntimos.

Si el siglo XIX, había sido el siglo de la esperanza para la sociedad georgiana y se reflejaba en la literatura con gran optimismo; en cambio, el comienzo del nuevo siglo XX, para la nueva generación de escritores, fue un siglo de la pérdida absoluta de cualquier esperanza e ilusión. Precisamente, a Galaktion Tabidze, le tocó vivir en esta época convulsa y su poesía es fiel reflejo del malestar de su país. La poesía de esta época, se centra en una profunda protesta hacia la realidad. Otra de las vertientes de su poesía inicial, se relaciona con la corriente simbolista. Todos los poemas, cumplen a rajatabla con las principales directrices artísticas del simbolismo europeo.

Como es bien conocido, los simbolistas consideraban la música el máximo exponente artístico. Música, que está libre de toda ciencia, de toda categoría lógica y es una forma ideal de la expresión de las emociones más puras. Según ellos, en la poesía también debían encontrarse las mismas posibilidades, nuevas tendencias y formas de transmitir la <<secreta música>> del alma. Por eso mismo, en la poesía de Galaktion Tabidze, los poemas desprenden una gran melodiosidad. Algunos de sus poemas -en su composición- parecen canciones completamente finalizadas.

Poco a poco, Galaktion Tabidze, se separa de la corriente simbolista y encuentra nuevas formas de expresión, más sedosas y transparentes. Los objetos adquieren mayor nitidez y el hilo de las asociaciones se hace más patente. A esto se le añaden los motivos y temas realistas, provenientes de la literatura clásica georgiana. Así, en la poesía de esta época, se oyen los ecos de la pasada Revolución de 1905, de las imágenes horrendas de la guerra imperialista, de la Revolución de Febrero y del comienzo de la Guerra Civil. Asimismo, en su poesía, la Primera Guerra Mundial, ocupa un lugar destacado. Se puede decir que, con esta guerra, los simbolistas ven como sus pesadillas se tornan realidad. El fuego y la destrucción que trajo consigo, representaban sus alucinaciones más terribles.

Las impresiones de la Revolución de Febrero de 1917, el levantamiento de Moscú y San Petersburgo (Petrogrado), el huracán de las protestas e insumisión, dejaron una profunda huella en el poeta. Así pues, la revolución es la raíz de sus poemas románticos de los años veinte. Es como si se desnudara ante el mundo y su única salida lo encontrara con la manifestación de una profunda protesta incubada, año tras año, en su alma.

El mundo poético de Galaktion Tabidze, inserta nuevos temas y cambia radicalmente sus formas de expresión otra vez. Los poemas adquieren una riqueza inusual, así como, un ritmo y una entonación más trágicas.

ქარი ქრის

ქარი ქრის, ქარი ქრის, ქარი ქრის

ფოთლები მიჰქრიან ქარდაქარ

ხეთა რიგს, ხეთა ჯარს რკალად ხრის

სადა ხარ, სადა ხარ, სადა ხარ.

ისევ წვიმს, ისევ თოვს, ისევ თოვს

ვერ გპოვებ ვერასდროს, ვერასდროს

შენი მე ხატება დამდევს თან,

ყოველთვის, ყოველ დროს, ყოველგან

შორი ცა ნისლიან ფიქრებს ცრის,

ქარი ქრის, ქარი ქრის, ქარი ქრის.

 

Sopla el viento

Sopla el viento, sopla el viento, sopla el viento

las hojas se las lleva el viento

a las filas de árboles, al batallón de arboles los inclina en círculo

dónde estás, dónde estás, dónde estás.

Cómo llueve, cómo nieva, cómo nieva

no consigo encontrarte jamás, jamás

Tu rostro me persigue

diariamente, siempre, en cualquier parte

el cielo lejano vierte pensamientos de niebla,

sopla el viento, sopla el viento, sopla el viento.

A partir de 1942, en sus poemas más patrióticos, despierta el recuerdo de héroes antiguos. Para él, el espíritu inquebrantable de sus antepasados, es símbolo de la indomabilidad ante las hordas enemigas. Incluso, la propia naturaleza de Georgia adquiere una nueva apariencia ante sus ojos. Las cumbres inalcanzables, los ríos caudalosos y las fuertes olas del mar Negro, claramente le explican al poeta <<por qué el corazón del georgiano elige dar la vida en la guerra>>. Si antes, Galaktion Tabidze, se había imaginado la cordillera del Cáucaso como un místico <<ataúd blanco>>, ahora se convierte en la representación del espíritu indómito de la raza georgiana, en su más elevado ideal.

El poeta georgiano, era muy consciente del precio de la libertad, porque precisamente en lo cortos períodos de paz e independencia, fueron construidos muchos de aquellos monumentos que sorprendentemente llegaron hasta nuestros días. En los poemas escritos tras la guerra, se aprecian con mayor nitidez las cualidades que caracterizan a los georgianos desde tiempos inmemoriales; cualidades como: el amor al trabajo, la lucha por mejorar lo que les rodea y el afán insaciable de la libertad.

En la última década de su vida, la poesía de Galaktion Tabidze, alcanza nuevas cotas en su evolución poética. Deja atrás los rudimentos del simbolismo y su poesía se acerca al romanticismo que mejor refleja su alma. Aunque su poesía es más romántica, dista mucho de parecerse a la poesía que escribiera en los años veinte, que más que nada, dotaban de cierto eclecticismo a sus poemas.

En esta época, Tabidze, se acerca más a las formas estilísticas y al pensamiento clásico de la poesía georgiana. Busca con ansía poder reflejar con harmonía lo lapidario y vencer muchos de sus fantasmas. Esta cercanía a las formas clásicas, se ve enriquecido con sus profundos pensamientos.

Tanto durante su vida, como tras su muerte, los expertos en la literatura georgiana, no se ponen de acuerdo sobre cómo clasificar su poesía; la razón se encuentra en la diversidad de temas y estilos que con tanta maestría dominó Galaktion Tabidze.

La producción poética del gran poeta, no requiere ningún embellecimiento, ni corrección, ya que transmite toda la fuerza y franqueza. En uno de sus poemas, se denominó a sí mismo como <<un ánima sin nombre>>, como si realmente hubiera estado condenado a la soledad; pero a Galaktion Tabidze le tocó una fortuna inusual, ya que fue amado y comprendido por sus compatriotas en vida. Ya en vida escucharon las declamaciones de su espíritu atormentado y lo arroparon en su regazo. Si Galaktion Tabidze no cejó de alabar a su país y a su gente, fue también plenamente correspondido.

Él se fue, decidió irse y su último camino, también se lo alumbró con uno de sus poemas:

<<Te vas…

te llevas las penas,

como si estuvieras sembrando

a las puertas del mar,

¿quién ha dicho que te has muerto?

No, tu has nacido

justo ahora.

Te vas…

tu suerte lo anhelan muchos

otra suerte más ya no la hay,

los espacios te dan morada

eres morador de la inmortalidad.>>

 

Bibliografía:

  • Galaktio Tabidze. Antología. Sabchota saqartvelo, Tbilisi, 1982.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Escrito por Lia Katselashvili

Nací el 29 de enero de 1988 en Tbilisi (Georgia). Desde pequeña me apasionaba la lectura y acabé estudiando Filología hispánica. Tengo publicados dos libros “Diccionario etimológico de nombres y palabras bíblicos” (2008) y “El “catálogo de las lenguas del mundo” del abate Lorenzo Hervás Panduro y los caldeos-kartvelios de Zenaare” (2014).