«El cuervo vuela aunque esté triste la ciudad»
Margarita Siempre Viva

 

Anoche tuve agujereados los ojos,
vertebrados con alas de vidrio
en un cielo escarchado
en picada
creyéndose kamikazes
para matar ese sentir ácrono
de que el plato está vacío.


Escuché una de Sexyniños
y me dejé caer
sobre el consuelo pomposo de la risa burletona
que me hacía negar el sentido de la canción.

Leí algunos poemas de Rubén Darío,
calmé el mareo una vez más
pero esta vez caí en mi cama
y fuí consciente
del asqueroso sonido de aire ventilado
en mi cuarto.
Mi cama,
inanimada
sostuvo
ese golpetear de aves transparentes
que anoche dejé pasar.

Maquillé mi rostro con alas remendadas,
debía negar el paso de humo índigo en mis párpados,
entonces salí a la calle a contar
flores
por el barrio.

Volví a casa
y abrí esta puerta de nuevo para mitigar con limón
donde sólo queda la marca de que me arranqué las plumas
alivio que yo misma me inventé para las náuseas, el vértigo
suscitar
desde arriba
esta
momentánea
gota de agua
caída
de una de tantas nubes.

 

 

Fotografía: Fabián Eraso 

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Escrito por Lorena T Gálvez

Lorena Tello Gálvez, nació en Cali, Colombia en 1997. Estudiante de Licenciatura en literatura de la Universidad del Valle. Integrante de Prin la lá, colectivo de poesía de la universidad. Ha participado en varias ocasiones con el grupo Red Poética de Cali. También fue parte de la segunda semana de la poesía de la universidad en recitales y otras actividades de dicho evento.