La noche es larga
y las tazas de té se acumulan
en una especie de silencio vacío,
(jugadas enviciadas) (ironías manchadas)
que se empeña en recordarme
el pasar de ese tiempo que no pasa.

La noche es larga
y (tus) silencios me acallan
y (mis) palabras te tapan
(cantos de madrugada) (falsas flores grises)
que riñen sin descanso
en la caos de esa melodía interminable

La noche es larga
pero el viejo Charly me acompaña
e intenta entre sombras perdidas ayudarme
(carteles vacíos) (espadas vengadoras)
en mi lucha contra la convergencia
de esas memorias que no me recuerdan a nada.

Y en esta noche larga
que pasa sin pasar
y canta sin cantar
(rigideces fluidas) (estancamiento de miradas)
no puedo evitar mirarme de cerca
y encontrarme en
ese (mi)
silencio estancado.

Escrito por Lucía Juan

Córdoba, 1997 – Estudiante de literatura – (Futura) traductora y escritora.