Mi Grecia.

Sobre relieves y fruta dulce
de la vida y el amor
un rayo de invierno
congela la voz del día
y mi lugar está sangrando.
En todas partes hay ojos sedientos.
y esos corazones de piedra
trampas mortales.
El dolor del mundo se esconde
y la calle, las voces
¡Ah! Grecia, viaje soñado
Grecia mi primer sueño
Grecia mi madre santa.
Te han saqueado sin vergüenza
Te has convertido en fatalidad, atas el alma
en los harapos de la vida
a la falacia, a la fealdad y al colapso.

Personas cercanas a mi fueron ignoradas
se convirtieron en mendigos, gente sin hogar, pobres.
sin sol… en una Grecia
donde la luz se desborda y es alma
territorio de héroes.
Esta luz, este despertar
iridiscente
con los anhelos y el quehacer de la esperanza.
Buscando una recompensa
por justicia, por honor
compartiendo el dolor
dentro de todos los pechos, la angustia
y un pago injusto.

Lágrimas de piedra.

La noche ha terminado
El nuevo albor siembra nuevos deseos
con el sabor de abril.
Sol helénico, cielo azul, virgen cielo azul
en la tierra que me vio nacer
Voces antiguas, un lugar de piedra.
Esculpido con infatigable
gracia
la belleza de la sabiduría
y la verdad
***
De mi silencio en
la yema de los dedos
llora la ausencia
compartiendo y limitando la deuda
por las hijas perdidas
y los mármoles de Elgin
«El delicioso Imar»
***
En cada golpe del cincel
el alma despierta.
No echar raíces en otros lugares
con flores púrpuras
en el camino
de la expectación
en las lagrimas de piedra
de la madre de la tierra griega, el abrazo
perdido, robado, confinado
armonizados cuerpos esculpidos

Yo Soy

Soy el sol que hace arder
tus gélidos labios
Soy la noche de lluvia
que oculta las flores.
Circunda
en el agujero azotado por el viento.
Y para tu pecho herido.
Yo soy la paz
***
Soy para ti lo nuevo
alas y libertad
Soy tu sonreír
rosa intoxicada y abierta
en el follaje
de tu corazón.
Soy el susurro.

Puente

El río del tiempo
agua
despertó rebelde
como un cuerpo incansable.
Tú amas
vena con vida
grietas
con la lluvia
líquidos orales se aproximan para unir

***
En estos días, las ordenes de piedra.
Con las manos, fuerzas no gastadas
y piedras blancas
el fondo marino
construye puentes.
Dos mundos, dos calles
dos tierras para unirse
sueños de
costas roídas para salvar
***
Inmerso en piedra
se convierte en un soporte sólido.
Puente ultimado paraíso
el sentir constelado.

(Selección y Traducción: Mariela Cordero)

Sobre la autora:

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Kapardeli Eftichia (Atenas,Grecia) es poeta, cuentista,novelista y ensayista. Es profesora de Cultura Griega en la Universidad de Chipre.Cuenta con un doctorado de Arte y Cultura en World Academy. Estudió periodismo en AKEM. Ha obtenido diversas distinciones y premios y su obra se encuentra contenida en antologías tanto nacionales como internacionales. Es miembro de IWA (Asociación Internacional de Escritores y Artistas). En 2017 recibió una distinción por su trabajo como traductora en IWA

Escrito por Mariela Cordero

Mariela Cordero (Valencia, 1985) es Abogada,Poeta, Escritora y Artista visual. Su poesía ha sido publicada en diversas antologías internacionales.Ha recibido algunas distinciones entre ellas:Tercer Premio de Poesía Alejandra Pizarnik Argentina (2014). Primer Premio en el II Concurso Iberoamericano de Poesía Euler Granda, Ecuador (2015). Segundo Premio de Poesía Concorso Letterario Internazionale Bilingüe Tracceperlameta Edizioni, Italia (2015) Premio Micropoemas en castellano del III concurso TRANSPalabr@RTE 2015.Primer Lugar en Concurso Internacional de Poesía #AniversarioPoetasHispanos mención calidad literaria,España (2016)Es autora de los poemarios "El cuerpo de la duda" Ediciones Publicarte Caracas, Venezuela (2013) “El idéntico incendio” Ediciones Movimiento Poético,Maracaibo,Venezuela (2015).