Quiero rasgarme en el arte
como quien se lanza a una piscina
desde el tercer piso.
Quiero morir en el arte
y ver cómo se despellejan las palabras
y sangra su semiótica.

Necesito sentir el estrépito
de una caída en dirección ascendente
y escuchar la ruptura
de un corazón liberándose
del síndrome de Estocolmo.

Deseo que el arte me descuartice
y utilice mis miembros como papiros.

Necesito que el arte
me muerda las venas,
se fume mis huesos
y juegue con mi alma;
que me haga el amor
hasta dejarme desparramada
como arena en la playa.

Necesito que el arte
me ofrezca movimiento,
que me haga suya
y siembre en mis poros
sus más codiciadas delicias.

 

Escrito por Diana Taborga Montes

Araña tejedora de palabras, eterna amante del arte y los placeres de la contemplación, de la búsqueda del espíritu en todas las cosas de este vasto Universo. Aprendiz de maga y cazadora de momentos.