Eres la voz de mi sombra que resuena en mi cabeza cuando leo
y que al mismo tiempo es Yo con otra voz que es la tuya. Cuando
escribes desafías a las ¿leyes? del tiempo y del espacio.
Tu voz muerta vive mientras yo la leo y mientras
haya alguien que ahí fuera lea en el silencio privado de un cuarto
irguiéndose a gritos frente a ese mundo fantasmal.

Tenemos dos voces: la que lee y la que habla. Cuando leo resucito al Tú
del texto y me unifico con Él. ¿No lo oyes? Eres tú, Clarice, con mi voz.
Es la unión literal hecha carne gentrificándose a cada instante mientras
tu te expandes más allá de las moléculas de un tiempo ya, inexistente.

Literatura inmortal, ahora eres Clarice, pero mañana seré Yo.
Y pasado mañana agarraré otro libro y seré Otro. Y así sucesivamente
seremos vidas alternas de otros que un día escribieron para encontrarse
y nos acabaron encontrando.

Confieso que a veces, me confundo cuando te sujeto. Ya no sé quién habla,
pues he llegado a un punto de mi lectura en el que levito, absoluta,
y me vuelvo doppelgänger, y las voces se duplican hasta mezclarse.
Voy caminando y te oigo en mi cabeza, y Yo sé que perdí mi voz
cuando te leí por vez primera. Perdí mi voz, y tú me brindaste la tuya,
ahora soy un trozo desgajado que camina con el miedo a desfragmentarse.

 

 

Tú buscabas el “it”, y el “it” es eso: el momento en el que Tú me escribes y Yo te leo.
Punto exacto donde convergen nuestras existencias en el Texto,
donde la lágrima se escurre. Como una despedida discontinua.
El “it” es la lectura clavada al papel eternamente.
El Instante y la Muerte en milimétrica
simultaneidad

Escrito por Sandra Fuentes de Azevedo

En un eterno 'mutatis mutandis'. Original de Cantabria (1994, España) Estudió el Grado en Español: lengua y literatura por la Universidad de Valladolid. Actualmente se encuentra terminando el Máster en Estudios literarios por la Universidad Complutense de Madrid. Ha publicado poemas en la cuadragésimo tercera y cuarta edición de la revista "Así vivimos y así gritamos" (2016)