EN OSCURIDAD Y SENTIMIENTO
me sostienes en la humedad
en la calma que guarda la sombra
descubierta y desnuda
entre la cama y tu alma
en la profundidad que ocultan mis ojos
me convierto en cascada
y me derrumbo al ritmo
de una hoja seca
en un sol intenso
desértico
vienes a mí extasiante
salvaje
desafiante
embriagas los poros de sexo
reteniendo mi mar con tus manos
y la piel
escurriendo
muriendo
armada y vencida
me sostienes en la noche
con la luna entera
enardecida
en celo
te ahogas en mis labios
mueres un instante
y te sostengo en un soplo
en oscuridad y sentimiento.

TU MIRADA EN LA PUERTA
tus labios en mi cuello
mi espalda resistiendo tus besos
el tiempo retenido en el aire
tu lengua envenenando mis caderas
me quisiste al final de todos los años
me deseabas en mis peores momentos
nunca preguntabas nada
solo amabas
o simplemente no te importaba
el cuerpo como objeto de deseo
y perversión motivo de tantas ansias
te quise alejado y ajeno
me quisiste olvidada y abstracta
tanta necesidad de recordarme
tantas ganas de olvidarte
que de tanto anhelo
marcamos con saliva cada surco de piel
cada territorio virgen que aún quedaba
cada espacio abierto que pudimos coger
escribiste en mi piel
todos esos versos desesperados
que guardabas con recelo
por tantos siglos
de tantas ganas
tu mirada en la puerta
mis pasos apurados
la oreja descubierta
ningún adiós
y nuevamente un último beso.

EL TIEMPO SUSPENDIDO
tenemos la piel a kilómetros de distancia
mis ojos en los tuyos no se reflejan
no se encuentran
hasta parece que nuestras lunas son distintas
tanto que no hallo el camino
nunca lo hice
apenas te pertenezco
solo siento la sal
recorriendo y quemándome las venas
agonizando con tu timbre de voz
con mi corazón al pendiente
y la razón perdida en algún momento de nuestro último encuentro
y no puedo
siento que me hago pequeña
invadida de sensaciones
estéril de besos y pasiones
en tus latidos
en la longitud de un disparo congelado
ansioso de mi cuerpo pálido
caído
¿quién te pidió promesas?
me basta con saber que me amas
aunque sea así
distante
lejana y olvidada
desnuda en tu mirada cuando estabas
sin temor al abismo de mi recuerdo
al incendio de mis besos en el viento
a las ansias colapsadas del deseo
ardiente
ardiendo
con mi pecho quemando en tus manos
el insomnio
las fotos amarillas
desgastadas
agotadas
el tiempo suspendido
y aún así
en mis labios
todos tus te quiero.

Imagen:  Desconsuelo (1903) – Josep Llimona

Escrito por gisella ballabeni

1975. Egresada de la carrera de Comunicaciones en Toulouse Lautrec en Lima-Perú. En sus inicios trabajó en Cine y Televisión . Actualmente se dedica al Marketing y Comunicación en Redes. Cuentos publicados: “Agente 486” en La Tentación de Escribir y “Me Tengo que Ir” en Sexo al Cubo (Antología de 27 relatos escritos por mujeres en Perú). Su propuesta tanto narrativa como poética está íntimamente relacionada a la sexualidad y al cuerpo femenino.