Hace dos años
Lucía fue drogada
Violada
Asesinada
Y por tres hombres
Abandonada.

Su cuerpo fue violentado
Usado y descartado
Tras ser consumido
Por el patriarcado.

Después de muerta
Volvió a ser violada
Por la sociedad
Y por los medios
Que la culpabilizaron.

Que tenia piercings
Que fumaba faso
Y que sexo andaba buscando,
Que esta tragedia
Se pudo haber evitado,
De no haberse ido con ellos
Eso no le habría pasado.

Que donde estaba la madre
Cuando ella se andaba drogando
Que clase de valores
A esa niña le enseñaron.

Pero nadie cuestionó
A los hombres que la violaron,
A nadie le escandalizó
Que tres hombres adultos
Por la escuela
La pasaran buscando.
Que le dieran drogas
O que muriera en sus manos.

Hace un año
De nuevo la violaron
Cuando a uno de sus victimarios
Acusado de encubrimiento
Por la justicia
Fue beneficiado.
Un magistrado
Al servicio del patriarcado
Le otorgó
Arresto domiciliario.

Pero este año
De nuevo la violaron.
Tres misóginos
Llamados jueces
Decidieron,
Que a Lucía
No la violaron
Que hablar de violencia
Desigualdad
Y femicidio
Resultaba forzado.

Que a ella le gustaba el sexo
Que era fuerte
Y que alguien que le compró facturas
No la pudo haber matado.
Que todo fue consentido
Por ella deseado,
Y que esos hombres
Solo querían pasar el rato.

Que no ha pasado nada
Que tampoco es para tanto
Que el problema no es la muerta
Sino las drogas que encontraron.
Ochos años y una multa
Y todo queda arreglado.

Que sigan matando mujeres
Es la respuesta del Estado
Que sus vidas no valen nada
Ni las andan cobrando.

Escrito por Esther Pineda G.

(Caracas, 1985) Socióloga (2010), Magíster Scientiarum en Estudios de la Mujer (2013), Doctora en Ciencias Sociales (2015) y Postdoctora en Ciencias Sociales (2017) egresada de la Universidad Central de Venezuela. Consultora, conferencista y escritora en los temas de igualdad de género, discriminación racial y derechos Lgbti.