En esta ocasión entrevisté a Candela Niesl, periodista y directora del equipo de Editorial Inguz. Inguz es una nueva editorial argentina con una misión bastante particular.

¿Cuál es la misión de la editorial? Contanos, también, un poco sobre la campaña del lazo lila. Esta iniciativa puntual en contra de la violencia de género es algo que nunca había visto en una editorial.

La misión de la editorial es ayudar a mujeres que fueron/son víctimas de violencia de género a través de la venta de libros. Dado que es, principalmente, una obra benéfica el acuerdo con los escritores es que ellos donen los escritos propios que deseen y a partir de estos conformar libros a bajo costo para poder venderlos, recaudar las ganancias y separar el 50% de estas para ayudar a dichas mujeres con abogados, alimentos, ropa, trabajo, etc. Actualmente nos encontramos trabajando con Red de Mujeres (que funciona como organización intermediaria y hoy en día el dinero recaudado con nuestro primer libro, Estrellas en sus ojos, será destinado a un horno de barro de un bar puesto por mujeres que fueron agredidas, violentadas y abusadas para que ellas puedan empezar a trabajar de forma independiente y desprenderse de su contexto de violencia) pero también estamos abiertos a trabajar con otras fundaciones/organizaciones.

La campaña del lazo lila nace a partir de la búsqueda de concientización sobre la violencia de género y la desigualdad de oportunidades. Dado que los libros pueden contener cualquier género literario, queríamos que algo de fuerte impacto mostrara nuestro compromiso con la causa. Es por eso que comenzamos con una campaña que mostrara la importancia del respeto y el rechazo a la violencia. El lazo lila no sólo simboliza los colores del feminismo sino también el compromiso del día a día para ayudar a todas las mujeres posibles; al mismo tiempo busca contagiar lo que hacemos invitando a la gente a conocer más sobre nosotros y lo que realmente sucede en la Argentina y el mundo con la violencia e impunidad patriarcal.

¿Cómo vivís el feminismo acá en la Argentina y qué lecturas feministas recomendás?

Debido a una situación personal de violencia muy fuerte comencé a replantearme ciertas cosas con amigas y familiares; al principio eran sólo teorías o mismo pensamientos escritos o planteados en voz alta pero, dado el contexto social que se fue viviendo en los últimos años, aprendí y me dejé influenciar por grandes mujeres para no solo desconstruirme sino también dejar de sentir culpa por hechos que, debido a la visión machista que suele predominar en la sociedad, me castigaban constantemente y hacían sentir débil. Por ende, respondiendo a la pregunta de forma puntual, el feminismo en Argentina lo vivo con orgullo y con ambición, es decir, ganas de que cada vez me enseñe y contagie más. Creo que nuestro país está convirtiéndose en un referente del movimiento feminista en Latinoamérica y es hermoso que la sororidad sea algo de lo que se pueda seguir aprendiendo y compartiendo.

En cuanto a lecturas feministas, a decir verdad, siempre fui muy ignorante. Mis gustos siempre fueron sobre ficción y algunas historias románticas pero, gracias a algunas cosas que fui leyendo, (ensayos, teorías y artículos periodísticos), vi que muchos libros están sometidos al machismo, fueron convertidos en bestsellers debido a ignorancia o mismo falta de análisis desde un punto de vista feminista. Cuento una intimidad: en el 2017 me di cuenta que en mi biblioteca tenía más autores hombres que mujeres (habré tenido solo tres escritoras o cuatro y mucho más hombres), para el 2018 me comprometí a leer más mujeres y, gracias a eso, conocí a Agostina Mileo (la barbie científica) y su libro «Que la ciencia te enseñe a luchar por tus derechos», me compré el famoso libro de Simone de Beauvoir, El Segundo sexo, el cual todavía no pude terminar de leer. También aprendí a leer a mujeres clásicas como Jane Austen y Virginia Woolf y verlas desde otro punto de vista: muchas mujeres no podían firmar sus escritos debido a que el escribir era carrera de hombres, ellas lucharon igual por el derecho a su firma y no se rindieron hasta hacer algo con su nombre. También aprendí a leer a mujeres como a J.K. Rowling y encontrar en un relato juvenil inspiración destinada a las mujeres y educación para muchos hombres. Por ende, no tengo lecturas feministas que recomendar sino una invitación: lean mujeres. Lean porque de ellas se aprende mucho no importa la época y la nacionalidad, lean porque todas tienen una historia para contar y algo que enseñar ya sea teoría feminista o un relato patriarcal en busca de ser descontruido.

¿Por qué Inguz?

¿Qué mejor que compartirte el inicio de nuestra web? El cual, creo, no lo podría explicar mejor. Inguz es el nombre de la runa vikinga asociada con el inicio de una nueva vida o de una nueva etapa muy distinta a la que uno venía transitando. Por lo tanto, Inguz es la runa que invita a comenzar aquellos proyectos procrastinados y/o a romper con la rutina con el fin de evitar posibles obstrucciones en los nuevos planes. La fase que apadrina esta runa vikinga es la de creatividad, realización, felicidad e inercia al mismo tiempo que sugiere emerger de un estado hermético hacia un nuevo camino de emprendimiento y apertura social sin olvidar el pasado vivido.

«Inguz» fue el nombre seleccionado para este proyecto dado que, sin olvidar lo vivido, busca ayudar e inspirar a mujeres a alzar su voz, superarse y poder comenzar una nueva etapa en su vida. Y, al mismo tiempo, tiene como objetivo que todo relato compartido en la editorial se encuentre acompañado por la fase que la doble cruz representa.

Los libros tienen hojas recicladas, esto me parece una novedad, ¿cómo es el proceso de impresión y cómo fue que se te ocurrió la idea? ¿Cuándo te comprometiste por primera vez con la causa de cuidar el ecosistema? ¿Hubo alguien en particular que te inspirara?

El proceso de impresión es igual que el de hojas no recicladas siempre y cuando el gramaje de las hojas recicladas sea de 80 y pueda imprimirse de los dos lados por igual. La idea se me ocurrió ya que siempre tuve un fuerte compromiso con el cuidado ambiental y, a pesar de que Inguz ya iba a ser una editorial independiente diferente por su campaña y causa social, quería distinguirla aún más por el uso de un material diferente y, dado que tengo (como ya dije) un fuerte compromiso con la ecología, las hojas recicladas no podían faltar! Es algo que uso incluso en mi día a día para imprimir mis cosas y que, siento, tiene un mensaje que dar también y es que todo material puede ser una segunda vida de otro material o la materia prima de algo tan lindo como son los libros.

Desde que tengo memoria que tengo un compromiso con el medio ambiente. Cuando era chica (a eso de los 5 años) vi por primera vez una res de vaca y pregunté «qué es eso?». Mi papá me contó que se trataba de vacas y que también había pollos y cerdos así que luego servían de alimento para nosotros, los humanos. Me indigné. Decidí dejar de comer carne y cada vez que mi mamá servía la comida o íbamos a comer afuera yo decía que la gente comía cadáveres y me angustiaba al mismo tiempo que daba clase de por qué no tenía que comerse. Decía «vos, si estás en la selva, no querés que el león te coma y tenés las herramientas para defenderte. Las vacas tampoco quieren que las comas, pasa que ellas no saben cómo hacer». Los más grandes entonces me decían «ah, entonces sos vegetariana». Ignorante del término y siempre muy curiosa me puse a leer libros sobre lo que significaba ser vegetariana y encontré un mundo donde el comer carne es solo la punta del iceberg. Hoy en día el ser sustentable es algo que todos conocen (al menos por definición) y muchos aplican en su día a día; pero en ese entonces nadie le daba mucha importancia y yo sentía que ese era mi lugar por lo que (al ser un tema tan controvertido) empecé a leer e informarme para poder defender mi postura ante el ser vegetariana y, al mismo tiempo, la importancia que el no comer carne tenía en el ambiente. Hasta hoy no entiendo cómo de tan chica tuve tanta convicción sobre el tema pero fue algo que me marcó y sigue siendo uno de los pilares de mi vida.

Sí, la primatóloga Jane Goodall (o como muchos la conocen, la de los monos de los Simpson). Al ser amiga de los animales y abogar por sus derechos, empecé a ir a museos (particularmente el de ciencias naturales) para aprender más. Quería ser bióloga. Una vez en un viaje familiar fuimos a un museo muy particular en donde había una exposición fotográfica y de archivo de toda la carrera de Jane Goodall. Mis padres me contaron lo que ella hacía y cómo y fue en ese entonces cuando decidí que iba a ser como ella (que también es vegetariana jaja). Hasta ese entonces el único referente que había tenido sobre el cuidado del planeta y los animales era al explorador y ecologista australiano Steve Irwin (El cazador de cocodrilos) que murió debido al impacto de la cola de una mantaraya con su pecho. Nunca había visto una referente mujer y conocer que había una viviendo en Africa, sola con los monos, investigando y haciendo su aporte al ambiente fue algo que me llegó. Al conocerla a ella y su historia, sentí que podía lograr cualquier cosa. Hasta la fecha la sigo en su trabajo, pude fotografiarla cuando vino a Argentina e, incluso, leo sus libros.

¿Qué sería lo que considerás «buena literatura»?

No creo en la buena o mala literatura por definición académica. Si bien hay escritores y escritoras a las cuales no admiro y, de hecho, desprecio, no es porque sean «buenos» o «malos» en la literatura sino porque siento que lo que escriben no me trasciende. En otras palabras, creo que la buena literatura es aquella que nos trasmite algo, esa que sus palabras quedan tatuadas en mente y corazón. La buena literatura aparece en un libro o texto digital cuando menos lo esperamos para acompañarnos y dejarnos una enseñanza. Es arte y algo muy personal que cada uno juzga en cada libro que lee.

¿Cómo viven el contacto con los escritores?

El contacto con los escritores empieza, generalmente, de modo digital. O ellos nos ven o lo hacemos nosotros. Luego de eso, de ser posible, tratamos de pactar un encuentro cara a cara. Si bien ya muchos se copan al visitar la página y están ansiosos de participar en Inguz, nos gusta la idea de poder tomar un café y hablar sobre lo que sea. En cada escritor o escritora hay un mundo por conocer, sueños que Inguz puede cumplir y es, cuando posible, hermoso poder compartirlo saliendo del mundo digitalizado que hoy en día predomina en las relaciones. Creo que eso también le da confianza al escritor y le agrega un factor humano por parte nuestra que, de mantenerse el contacto meramente por chat o mails, sería algo distinto, una cercanía diferente.

¿Cómo son ustedes como equipo?

El equipo es, honestamente, algo particular. Todos los integrantes son muy amigos míos pero entre ellos no se conocían (algunos bastante otros más o menos). Cuando tuve la idea de hacer Inguz, esas 4 personas vinieron a mi mente porque, de la gente que conozco, considero que son los mejores en lo que hacen  y, definitivamente, Inguz no podría ser Inguz sin ellos. Pero todo lo bueno también tiene su lado malo y es que a veces no encontramos punto en común, es difícil coordinar e incluso trabajar en equipo a pesar de que tengamos una misión en común y tiremos todos para el mismo lado. Los 5 tenemos personalidades muy fuertes y puntos de vista muy firmes (lo cual a veces es una virtud y otras un defecto) pero pienso que eso pasa en todo equipo y más al principio cuando no todos se conocen del todo bien. A pesar de todo, como equipo vamos bien, aprendiendo a los golpes y creciendo mucho. Somos jóvenes y nos queda un largo tramo pero lo bueno es que ya estamos bastante encaminados tanto como individuos como equipo editorial.

¿Volverán a trabajar en conjunto con Horizonte literario? 

Honestamente, no. No volveríamos a trabajar con Horizonte literario. La verdad es que al principio todo comenzó muy bien y el hecho de presentarnos la idea del concurso nos pareció increíble. Hacer algo en conjunto con gente que ama la literatura tanto como uno siempre parece ser una buena idea. Pero, lamentablemente, todo lo que brilla no es oro y, al pasar el tiempo, nos encontramos con falta de compromiso por parte suya. Todavía seguimos esperando la lista de mails de los ganadores para poder enviarles a todos sus diplomad digitales. Al mismo tiempo, el día del evento, no solo cancelaron el venir a la presentación del libro sino que nos llamó uno de los ganadores del concurso para contarnos que se había enterado esa misma semana del cambio de fecha y, debido a que era de Córdoba, no podía cambiar los pasajes y venir. ¡Pobre hombre! Por suerte, con el equipo de Inguz le encontramos una solución al problema. Pero cosas como esas y mismo no presentarse en un evento que, en primera instancia, ellos insistieron en hacer (y en cambiar la fecha) nos disgustó demasiado. Hasta el día de hoy quedaron cosas pendientes y lo único que recibimos son vueltas y excusas.  A veces encontrar otro equipo que ame la literatura tanto como uno no es suficiente y lo que parece ser un gran proyecto termina en una interminable disputa y un mal trago.

Pero lo bueno de todo esto (y suena algo cliché pero no lo hace menos cierto) es que logramos conformar una antología increíble y conocer a escritores y escritoras de todo el país con quienes nos encantaría volver a trabajar.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

Próximos proyectos: se resume en seguir publicando libros! Jajaja y, al mismo tiempo, poder continuar la idea del blog para posicionarnos también en un referente de información en relación a feminismo, violencia de género, igualdad de derechos, etc.

Ahora nos encontramos trabajando con Roxana Da Silveira para lanzar su primer libro de relatos! Ella, de hecho, es una de las ganadoras del famoso concurso literario y nos gustó tanto lo que hacía que al instante quisimos conformar algo. No solo es una gran escritora, la admiramos mucho como persona. Otro proyecto que tenemos en mente es trabajar con Paula Rodríguez y Denise Griffith para sacar otro libro o libros con ellas. Al mismo tiempo, al ser asesorados y en parte financiados por Bindery Knowledge Group (BKG), vamos a traducir los escritos que más impacto tengan y venderlos de forma internacional en formato e-book y audio book. Idea que también nos gustaría plasmar en Argentina pero más adelante ya que queremos llegar a más gente antes de llevarla a cabo nacionalmente.

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Sin más, los invito a mirar el blog de la editorial: https://inguzeditorial.com/.

Escrito por Denise Griffith

Escritora y editora argentina. Publicó con la editorial Escritor de la legua un poemario llamado Antojos de desorden y participó de la antología El gran libro de los perros de la editorial española Blackie Books. Trabajó en el Ateneo Grand Splendid (una de las librerías más hermosas del mundo). Asistió al taller literario dictado por el escritor Luis Mey y colaboró en diversas revistas digitales. Se desempeña como crítica de teatro para la página GEOteatral. Contacto: griffith.denise.03@gmail.com