“Cada vez más difícil la poesía”
                                                                                                                          Carlos Martínez Rivas.

Escribir un poema es tan difícil,
cuando ya casi todo está escrito.
Al poeta sólo le hace falta decir,
menoscabadamente, que la poesía,
y más ahora, se ha convertido en un mito.

Nos hizo falta tener alas,
descender al infierno,
creer en el Diablo antes que en Dios,
y darnos cuenta, que al final de la muerte

no hay más nada.

Todo es en vano, no cuando se encuentra la palabra
ante el hecho real o imaginario,
que a toda pregunta sin contestar
se formara ese Pájaro en el cielo,
o el Caballo salvaje en la colina,
—tampoco es para tanto— porque si no es el misterio
y la gloria, entonces la ruina.

Los poetas se parecen tanto a los Ícaros,
sobre lo más elevado.
Derretidas alas por el sol,
para hundirse por siempre en el mar.

Si yo te contara…
y antes, Corbière: “la poesía es un oficio de perros”.

Los poetas, al igual que los dioses, y los santos,
están muertos.
Sólo los atesora la palabra, 
extraviada, oral, echada viento
y el silencio, pero no en la memoria íntima.

Imagino que todavía existen algunos por ahí,
cargando nidos en sus pechos,
o transformando en señales
todo lo que tocan con las manos,
sucias o limpias,
metiéndolas al fuego
por quien aclama
y se posa desnuda fijamente ante la
rosa mirada.

Escrito por Salvador Zambrana Gutiérrez

Salvador Zambrana Gutiérrez (Managua, Nicaragua, 1997) es comunicador y poeta.