El crecimiento de las suscripciones a publicaciones periódicas plantea una nueva coyuntura: ¿cambiaron los roles y las relaciones comerciales en el sector? Polémica en el gremio de los vendedores de diarios y revistas sobre el futuro de la actividad.

El modelo de negocios de suscripciones siempre es uno de los puntos de la agenda a debatir en las próximas paritarias. En la última década el incremento en la utilización de este sistema, donde una venta única se convierte en repetitiva, ha generado cambios en el consumo de las publicaciones periódicas y controversias en el gremio de los canillitas.

Según los últimos datos otorgados por el Instituto Verificador de Circulaciones (I.V.C.) solo entre Clarín y La Nación suman más de medio millón de clientes suscritos al diario de los domingos. Mensualmente las cifras van en aumento.

El dueño del puesto de diarios y revistas de la avenida Callao y Presidente Manuel Quintana en el barrio de Recoleta conversó acerca de este tema:

¿Cómo está el negocio?

—Está medio flojo, las ventas cayeron.

¿Tiene suscriptores a Clarín y a La Nación?

—Sí, de los dos.

¿Lo beneficia, lo perjudica?

—El problema es que el cliente ya no pasa por el kiosco y quizás se pierde de comprar una revista. Aunque yo me ahorro el tiempo de tocar timbre por timbre para ir a cobrarles.

Todos los canillitas entrevistados coinciden en que el negocio está, en comparación con otros años, disminuyendo las ventas. Cuando se le preguntó al empleado del turno tarde del kiosco de la esquina de Callao y Vicente López acerca de cómo influían las suscripciones en las ventas, él decía:

—El perjudicado es el cliente.

¿Por qué?

—Porque es muy raro que el pedido le llegue en el momento en que se suscribe.

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Kiosco frente al Hotel Alvear

El puesto de diarios de Alvear y Ayacucho funciona las 24 horas, es uno de los más completos de la zona y se destaca por la gran cantidad de títulos internacionales. Mientras dialogábamos con Martín, quien trabaja de 14 a 22 horas, muy velozmente el repartidor de La Nación se llevaba un gran número de devoluciones y entregaba nuevas revistas.

¿Pensás que el sistema de suscripciones hizo que cayera la venta?

—Sí, sí, un montón, porque los clientes ya no vienen al kiosco, lo pagan con la tarjeta de débito o de crédito, ya es muy poca la gente que viene y compra directamente acá.

¿Cobran por el reparto?

—No, nada. Lo repartimos nosotros pero no nos llevamos nada. Es todo de Clarín y La Nación.

¿Cómo es la relación con los distribuidores?

—Está tirante, cortada la relación, no nos reponen lo que se agota, no traen lo que les encargamos. Hace poco se hizo un paro para conseguir mejoras, todos los feriados nacionales nosotros nos adherimos: recibimos los diarios y no los vendimos. Clarín y La Nación regalaban los diarios en algunas esquinas y les entregaban a los clientes suscritos.

María Elena está registrada en Club La Nación hace aproximadamente un año y medio, y en Clarín 365 desde hace tres. Compra los diarios del domingo y la revista semanal Hola Argentina. Así explica cómo fue:

—Para engancharme, La Nación me mandó durante 3 meses el diario dominical gratis.

¿Cómo te enteraste de las suscripciones?

—A través de la tarjeta de crédito, vencido el plazo de los diarios gratis, si me suscribía me obsequiaban una tarjeta premium y descuentos importantes.

¿Sabés cuál es la opinión de tu canillita acerca de las suscripciones?

—No, porque en este último año el canillita histórico mío vendió su reparto a gente nueva, con la cual ya discutí porque las primeras cuatro o cinco semanas aproximadamente, el diario me lo dejaban a las diez, once de la mañana y mi canillita sabe que yo pedí que me lo entreguen a las 7.30 de la mañana, porque yo madrugo los domingos y me paso tres horas leyendo el diario.

¿Alguna vez te faltó el diario?

—No, pero sí la revista de La Nación me faltó dos o tres veces.

¿Qué comparación podés establecer entre antes y después de suscribirte?

—Que no tengo que ir al puesto a pagar, antes cada dos por tres se me acumulaban varios meses. Se me facilitó la comodidad del pago. Y además los descuentos. Le saco provecho.

“El problema es que el cliente ya no pasa por el kiosco”

Básicamente en el mundo existen dos sistemas de venta, el estadounidense que, como vemos en las películas, los diarios son lanzados a las puertas de las casas; y el español donde se convierte al puesto en un multipunto que ofrece otros servicios como puede ser, en nuestro caso, la carga de la tarjeta SUBE o de distribución del ABL.

El hecho es que el sector tiene muchas dificultades para crecer, los 5.517 puestos de Capital y GBA se enfrentan a los intereses de uno de los grupos empresarios de mayor poder político y económico del país; así como también a la masificación de las nuevas tecnologías, dado que  la prensa gráfica ya no es el único medio informativo. Finalmente, gremio y empresariado ¿lograrán  sentarse a debatir el porvenir de la actividad?■

Escrito por Yanina Giglio

Yanina Giglio (Bs. As. 1984). Estudió Cs. de la Comunicación Social en UBA. Obtuvo un PGCert en "Escrituras: Creatividad Humana y Comunicación" por FLACSO y se diplomó en "Neurociencias y educación" por la Universidad de Morón. Es correctora de estilo, coordinadora de talleres literarios, cofundadora de Odelia editora y crítica cultural en radio y prensa digital. Publicó "La Do Te" (Alción, 2015) y en diversas antologías, de narrativa y de poesía.