Traducir en silencio el silencio: Poesía y Estruendo de Manuel Iris

Si el poema no tiene silencios no sirve, me digo. El cultivo del silencio conduce al silencio y también a otra clase de silencios que podríamos llamar interior; se trata de una experiencia poética particularmente profunda, algo que da brillo a ese hilo de la voz que es el resultado exacto de símbolo y sensación. A mi modo de ver, es el despliegue de un mundo que el poema desata y de lo que en realidad ha vivido el poeta: el silencio es el fondo desde donde se dibuja la palabra y lo que existe entre cada palabra. No hay poema sin silencio, es su punto de apoyo, la ausencia de sonido de donde nace el poema, la razón por la que muchos autores escogen la muerte como silencio definitivo cuando las palabras ya no sirven.

En estos días ando con el silencio bajo el brazo: Traducir el silencio/Translating silence, primer libro bilingüe publicado en Estados Unidos por el poeta laureado de Cincinnati Manuel Iris (Artepoética Press, Inc).

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Es un libro que incluye la traducción al inglés de poemas pertenecientes a sus otros libros (Cuaderno de los sueños ), (Los disfraces del fuego) y una breve selección de poemas hasta ahora inéditos que sirven como hilo conductor hacia una ausencia donde todo es parte de un mismo juego que es el juego de los límites [1], ha dicho el poeta colombiano Armando Romero, no saben los ruidosos poetas de nuestro tiempo que en poesía el silencio es lo más difícil de encontrar, de capturar y traer al poema.

Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla [2] , agonizaba Pizarnik en su búsqueda incesante cuando el colapso era inminente y en este libro Manuel Iris quiere jugar a herir a ese silencio, le arroja piedras le avienta pájaros y peces y todo lo que vuela para que se rompa se cuartee para que caigan sus pedazos todos en él y para recogerlos sin que les falte, nada. [3]

En este libro, compuesto por tres partes (Cuaderno de los sueños, Los disfraces del fuego y Seis puertas abiertas), hay un total de (66) poemas donde el mismo poeta traduce su realidad y la reescribe donde cada palabra emitida entra en (otra) realidad: un poema dentro de un poema dentro de un poema, como en una prolongada meditación sostenida en un ritmo secreto y solitario y en donde existen presencias conocidas; por ejemplo, en “Ecos”, Manuel Iris dialoga con su abuela que, a su vez, dialoga con la memoria y en ese sitio impreciso y vago de la memoria es donde confunde al nieto con el abuelo, aquel hombre que la abandonara un día con cinco hijos:

Mordida por su edad
mi abuela le habla al anterior
que la vio por mis ojos:

¿No te dolió jamás
dejarme así, con cinco niños?
¿No nos pensabas nunca?

Me siento culpable del silencio
que mi rostro, antes de mí, guardó
pero le aclaro: amor, yo soy tu nieto
el primer hijo de tu hijo menor,

soy el que vive lejos.

Ya decía yo, me dice, que no tenía sentido
que yo fuera una vieja
y que tú siguieras igual.

Me abraza con alivio,
como si esa conversación
entre nosotros
acabara

pero sucederá, como es costumbre,
la siguiente vez que nos veamos.

Soy el que vive lejos ha dicho el poeta en este libro y en varios de sus regresos a su tierra natal en Yucatán, Mérida y a veces quiere ver el patio de su casa desde la memoria de un pájaro y escribo sabiendo que a veces emprendo la aventura de observar objetos o lugares desde una memoria ajena para llenarlos de un significado que no me pertenece sentir.

Pero no fue desde el silencio que Manuel Iris fue nombrado en abril del año 2018 con el honorable título de Poeta Laureado de la ciudad de Cincinnati, Ohio, no, fue desde su ardua tarea de resaltar la posibilidad del amor y el entendimiento entre los seres humanos mediante su poesía, que también tiene la voz del emigrante.

Y es desde esa voz y desde su experiencia como escritor emigrante que enseña literatura inglesa y mundial en DePaul Cristo Rey High School donde, además, se encarga de fomentar la costumbre por la lectura y por la poesía siendo el Co-coordinador de un club de poesía joven y co-coach del equipo de Slam Poetry. Es Licenciado en literatura latinoamericana por la Universidad Autónoma de Yucatán, maestro en literatura hispanoamericana por la Universidad estatal de Nuevo México (EEUU) y doctor en lenguas romances por la Universidad de Cincinnati (EEUU), donde vive hace 13 años de su vida en los Estados Unidos.

No exagero cuando digo que este libro pertenece exclusivamente a una cierta capacidad de volver hacia un algo anterior en sus dos primeras partes, donde un persuasivo, y a veces obsesivo poeta nos obliga a cuestionar la realidad desde sus vivencias únicas y desde una generosidad como solo un gran ser humano podría proponer; es un mundo complejo que el autor nos regala de forma sencilla para no dudar de eso único que no ha de ser vencido por la muerte: su silencio.

La desnudez también es un disfraz.
Un pájaro desnudo es un caracol que sueña.
La música desnuda es un reflejo
en un charco que no observa nadie.
La claridad desnuda es una niña sin brazos.
La oscuridad desnuda no es la paz, sino su rostro.
Un árbol desnudo son tres pájaros y el fuego que los dora.
Una parvada ya desnuda es una nube.
Una mujer desnuda es su disfraz.
La soledad desnuda es un animal insomne.
Una verdad desnuda es un montón de huesos.

Pienso en mis amigos traductores, en qué gusto se darían con este libro donde el poeta sale de su sueño para entrar en quizá otro reino, otra memoria y otras palabras encarnadas desde su intento por comprender el infinito. Es un silencio que conduce al silencio cuando se traduce a sí mismo, un ejercicio de recreación en donde se restituye la verdad más profunda del texto original para encontrar la verdadera sustancia del poema, aquella que solo se encuentra en estados de lucidez, en ese despertar como si uno fuera en un viaje de ida y vuelta suspendido por los márgenes de la temporalidad.

Turned to yourself, Silence,
you fill our veins
with transparent birds.

Your underground flight makes us equal.

Something breaks,
but it isn’t you.

Manuel Iris cree en la poesía como lenguaje tratando de salir de sí mismo y cree en romper con los bordes, para él lo importante es la búsqueda de sentido en un universo que a veces parece no tenerlo así que se aferra a lo más íntimo, comulga con lo difícil, con lo casi inalcanzable[1]  y va más allá del plano físico y terrenal, para ello escribe con una adjetivación muy acertada donde es incluso exacto, hasta en los bordes.

Todos sus libros apuntan al hecho de que las cosas no son, sino que están siendo, y en estos tres libros, que giran dentro de un mismo silencio, todos los versos mantienen una constante que manifiesta una sola unidad, texto que nace como nace un hijo para ocupar un lugar y donde va creciendo la palabra.

En la tercera y última parte el poeta nos otorga poemas inéditos. Se trata de puertas con las que edifica su torre de silencio hacia una sola muerte natural: el nacimiento, donde no existe otra muerte antes de su muerte ni otra despedida, este libro es en realidad una puerta de entrada hacia otros libros (¿posteriores?),  otras puertas que nacen a partir de cimientos básicos que interiorizan lo que plantea la voz poética.

Mi madre mira y dice llueve
miro afuera
realmente está lloviendo        dice
cuando niño te buscabas charcos
para ver las nubes                  abro mi ventana

todo huele como a sabor de jícama

colgamos el teléfono              salimos a la puerta
sonreímos
como si viéramos la misma lluvia

Si el poema no tiene silencios no sirve, he dicho. El silencio avisa sobre los peligros con fina aguja que ha enhebrado hilo a hilo hasta un fin que no es la muerte sino la hazaña de entender con propia visión el camino hacia adentro.  “Traducir el silencio” designa el pensamiento como acto en una forma de caminata por los senderos de la memoria de Manuel Iris, incluso más allá de las ideas de Manuel Iris, este libro escala y rectifica desde “otras voces” que al final quedan abiertas a la interpretación del lector.

Así que lo admito: he comulgado en silencio, en amén, en un movimiento de ir y detenerme, de lanzarme y volver, en un movimiento anterior y posterior de los poemas en este libro, por lo cual solo me permito agregar que el silencio sirve una vez más para construir la infinita relación entre todo lo que existe, no solo para entender la vida del poeta sino la nuestra.

 

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Si está interesado en el libro Traducir el silencio / Translating Silence puede
obtenerlo pulsando aquí.

 

Notas al pie de página:

[1] Armando Romero, prólogo

[2] Caminos del espejo poema del libro Extracción de la piedra de la locura, 1968) Alejandra Pizarnik

[3] “Tintinnabuli”, poema con el que abre el libro Traducir el silencio/Translating Silence de Manuel Iris

[4] Armando Romero, prólogo

Obras citadas

Caminos del espejo poema del libro Extracción de la piedra de la locura, 1968) Alejandra Pizarnik

Romero, Armando. Prólogo al libro Traducir el silencio. Artepoética Press, Inc: New York, 2018

 

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Manuel Iris (México, 1983). Es el Poeta Laureado de Cincinnati, Ohio.

Premio Nacional de Poesía Mérida (2009) por su libro Cuaderno de los sueños (México, Fondo Editorial Tierra Adentro 2009), Premio Regional de Poesía Rodulfo Figueroa por su libro Los disfraces del fuego (México, Ediciones Atrasalante, 2014). Es igualmente coautor, junto con el poeta brasileño Floriano Martins, de Overnight Medley (Brasil, ARC Edições, 2014), y compilador de En la orilla del silencio, ensayos sobre Alí Chumacero (Tierra Adentro, 2012). Ha publicado poesía, ensayo y traducción en revistas como Tierra Adentro (México), Casa de las Américas (Cuba), Sibila (España), Mapocho (Chile), Triplo V (Portugal) y Líneas (Francia).

Poemas suyos han sido incluidos en varias antologías, destacando Postal de Oleaje, poetas mexicanos y colombianos nacidos en los 80, publicada al mismo tiempo en México y Colombia, la también binacional Espejo de doble filo: antología de poesía sobre la violencia México-Colombia, y la antología continental Voces de América Latina, publicada en Estados Unidos por la dominicana María Palitachi.

En 2016 las Ediciones del movimiento poético de Maracaibo, en Venezuela, y las Ediciones la Fragua, en El Salvador, publicaron respectivamente La luz desnuda y Frente al misterio, antologías personales de su poesía.

Escrito por Yosie Crespo

Yosie Crespo (Cuba/EEUU, 1979). Nació en Cuba en el año 1979, es una poeta y narradora que piensa en inglés y escribe en español (producto híbrido) textos en los cuales se encuentran las culturas cubana y anglosajona en un terreno que nunca es neutral. Se interesa por la relación dentro del poema de aquellos elementos que hacen hablar a un yo distinto del escritor que asume el texto. Tiene publicados Solárium (2011), La ruta del pájaro sobre mi cabeza (Ediciones Torremozas, España, 2013) y Caravana (una pequeña versión publicada por El Quirófano Ediciones, Ecuador, 2015). Otra versión más amplia de Caravana ha sido publicada por la Editorial Letras Cubanas en La Habana, Cuba 2018. Sus trabajos aparecen regularmente en numerosas revistas y antologías digitales e impresas. Reside en Miami desde los diez años. Correo electrónico: YosieC15@aol.com
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