de Meditaciones voraces sobre el dinero, 1. Ella habla: Una maestra del sur de la India
POR MEENA ALEXANDER

Pedazos del árbol de mango que la tormenta arrasó,
un verde rayo torcido en barro
y ellas vinieron a mí, al amanecer

tres jóvenes de Kanpur, ciertamente del extremo norte
(lo aprendimos en nuestras clases de geografía nacional,
las fronteras de los estados, las ciudades más importantes).

Ellas se ahorcaron de los ventiladores.
Se ahorcaron en el aire caliente
así su padre no sería obligado a ofrecer el oro

que no tenía, no sería forzado
a trabajar sus puños hasta el hueso.
Así es como se cuenta una parte de la historia.

Oscilaron lentamente en el aire caliente, tres mujeres.
¿Cuántos años tenían?
Los suficientes para casarse.

Dieciséis, diecisiete, y dieciocho, algo así.
¿Cómo me siento?
¡Qué pregunta! Soy una de tres hermanas,

definitivamente no quiero un padre que ofrezca el dinero
que no tiene para mi matrimonio.
Consiga una motoneta, un refrigerador, una horda de utensilios,

sedas, y pequeños y resplandecientes trozos de oro
para colgarlos en mis oídos y en mi cuello.
El oro es tiempo de trabajo acumulado… tiempo de trabajo definido.

¿Quién lo dice? Sí, soy una maestra, nivel cinco
especializada en historia y geografía de la India,
en la Universidad de Kerala, primera clase entre las primeras.

La tormenta arrojó estas ramas del árbol y
veo a tres muchachas meciéndose. Una de ellas soy yo.
Retrocede, me digo a mí misma.

Saumiya, retrocede. Toda la historia
de las mujeres se resume aquí.
Abre tu sombrilla, usa tu sari ajustado,

respira entre los golpes de la catástrofe,
y deja que el autobús escolar espere.
Llegarás ahí muy pronto y los pequeños, rostros calientes.

Mira cómo los vientos del monzón se elevan y descienden
aire del trópico en una casa de almas,
puerta detenida por las nubes.

Pon tus pies sobre las piedras rotas
sobre la tierra roja y la lluvia torrencial.
Para nosotras no hay exilio.

Meena Alexander, “from Raw Meditations on Money, 1. She Speaks: A School Teacher from South India” from Quickly Changing River. Copyright © 2008 by Meena Alexander.

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Habla una mujer
POR AUDRE LORDE

Señalada y tocada por el sol
mi magia no está escrita
pero cuando el mar vuelva
dejará mi forma atrás.
No busco favor
intocada por la sangre
implacable como el curso del amor
permanente como mis errores
o mi orgullo
no mezclo
amor con lástima
ni odio con desdén
y si tú quieres conocerme
asoma a las entrañas de Urano
donde agitados océanos golpean.
No moro
en mi nacimiento ni en mis divinidades
soy intemporal, aún crezco
y aún busco
a mis hermanas
brujas en Dahomey
usándome bajo sus ropas de angustia
como nuestra madre
durante el luto.
He sido mujer
por un largo tiempo
cuídate de mi sonrisa
soy la traición con magia antigua
y la furia nueva del mediodía
con todos tus grandes futuros
prometidos
soy
mujer
y no soy blanca.

Audre Lorde, “A Woman Speaks” from The Collected Poems of Audre Lorde. Copyright © 1997

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Macha
POR MONICA MCCLURE

Todos mis sentimientos son
diferentes y este
lo es más

Todos estos lugares
donde alguna vez las mujeres se alejaron
de los hombres por miedo
a aburrirlos

Estoy tan ensangrentada en mi tina
de cabellos salvajes
es imposible
que me una a ti esta noche
para ese asunto colonial

Heroína o puta
Babilonia o Belén

No importa lo que haga soy perseguida por
mosquitos

Vergas revoloteando que me quieren
para enseñarles algo sobre sí mismas

Pero todo lo que sé está contenido en cápsulas
de macha que estallan
en mi torrente sanguíneo

Y no las recomendaría
al sexo débil
que tiene que estimular y estudiar
su condición

Solía sentirme enferma por toda mi pereza
pero ya no

Queriendo complacer
he pecado
intentando ayudar he pecado

Partiéndome en dos
siento que peco
Así que

Vete ya

Una verga dura y un corte de pelo
es todo lo que necesito

Para gobernar una familia
Mi vara

Azotándolos mientras
suplican en el piso

Porque fui la primera mujer blanca de verdad jamás nacida
en este país de cráneos lisos

Es por eso que me paso de verga
con los míos
y mi ley es dura como una roca e inconsistente
con mi favor

Las bocas de L’Age d’Or
antes de la hora del cocktail
succionaron bien mis medias pre-guerra

Repicaron las campanas y charolas de mosquitos
fueron servidas con tartas

No es que quisiéramos matarlos con La Macha
que incluye pero no se limita a:
un culto a la Diosa
inquebrantable en el altar de sombra
una erótica de la identificación-de-objetos
y una compasión que se extiende más allá de la tumba

Mi hermana y yo bebimos tristemente y aún
así bailamos toda la noche

Usando, literal, muchos espejismos de bustiers
y velos del humo de un joven muerto

Qué mala después de golpear a su macho muerto
en abatimientos ultra-femeninos

Cómo nos piden que pensemos en ellos ahora
nuestros hermanos dejando su poco carisma atrás

En el internet
para agrandar

sus miserables mosquitos
y aunque estamos de luto somos aún muy macha

Porque rompemos los finos dientes de los traidores
y aspiramos la esencia de los bebés
y nos golpeamos unas a otras las nalgas
y a nuestro padre siete veces
y castigamos al toro
con sus propios cuernos de mármol

Pero aunque seamos verga somos aún mártires
mi hermana dice quita la macha
y yo pregunto por qué

Está bien maquillar eslóganes en el espíritu de la revolución
y ella responde muy bien pero

Después de que destruyes sistemáticamente el machismo debes
poner sus dientes apretados entre tus senos hinchados
por si ocurre cualquier tipo de catagénesis

Y le digo que eso sería excitante
pero no es el nuevo amor
concebido por y para macha

¿O sí es?
no lo sé
tampoco lo sé
realmente no lo sé

Así que enseñamos a nuestros hermanos todos estos métodos de cameo
así pueden tomar un pequeño símbolo de macha
y llevarlo alrededor de sus cuellos
en la parte de la cultura donde solía guardarse el dinero

Así quizá ellos recuerden la fuerza
de los bíceps de sus madres como muestran misericordia
por sus padres que son teológicos

Hasta el fin de la supremacía
ahí donde comienza la macha

Besa los negros labios que te dan de comer
las caderas de maíz que te mecen
y maldice las oraciones después de decirlas

Santa mala
Madre de Mala
ruega por nosotros pecadores
ahora y en la hora de nuestra muerte

Entrégame mi rosario
guerra sin fin
Amén

Monica McClure, “Macha” from Tender Data. Copyright © 2015 by Monica McClure.

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Mujer fenomenal
POR MAYA ANGELOU

Mujeres bonitas preguntan cuál es mi secreto.
No soy linda ni estoy hecha para vestir tallas modelo
pero cuando comienzo a decírselos
creen que estoy mintiendo.
Respondo,
está en mis brazos extendidos,
la redondez de mis caderas,
el largo de mi paso,
la curva de mis labios.
Soy una mujer
fenomenalmente,
mujer fenomenal,
esa soy yo.

Camino por una habitación
tan fresca como tú quieras,
y para un hombre,
los jóvenes permanecen parados
o caen de rodillas.
Y en enjambre me rodean,
una colmena de abejas de miel.
Respondo,
es el fuego en mis ojos,
y el destello de mis dientes,
el vaivén de mi cintura,
y la alegría en mis pies.
Soy una mujer
fenomenalmente.

Mujer fenomenal,
esa soy yo.

Los hombres se preguntan a sí mismos
qué es lo que ven en mí.
Lo intentan con fuerza
pero no pueden tocar
mi misterio interior.
Cuando intento mostrárselos,
dicen que aún siguen sin ver.
Respondo,
está en el arco de mi espalda,
el sol de mi sonrisa,
el ritmo de mis senos,
la gracia de mi estilo.
Soy una mujer
fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
esa soy yo.

Ahora tú entiendes
porque no agacho la cabeza.
No grito ni salto por ello
ni tengo que alzar la voz.
Cuando me ves pasar,
deberías sentirte orgulloso.
Respondo,
está en el ruido de mis tacones,
la ondulación de mi cabello,
la palma de mi mano,
la necesidad de cuidarme.
Porque soy una mujer
fenomenalmente.
Mujer fenomenal,
esa soy yo.

Maya Angelou, “Phenomenal Woman” from And Still I Rise. Copyright © 1978 by Maya Angelou.

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Río de mujeres
POR TISHANI DOSHI

En memoria de las desaparecidas de la India
No es ningún mito o secreto.

Este murmullo en la boca
de la montaña donde el sonido
de la lluvia está naciendo. Esta ciudad peregrina
creciendo en pasado y el pozo del pueblo.
Esta vagina moneda gastada
y la mancha de ácido del hueso.
Este doctor con sus instrumentos oxidados,
esta calle tan limpia, esta madre
acostada sobre las sangrientas ofrendas
del nacimiento. Este no es el llanto
del principio, ni un río
sepultado en las entrañas de la tierra.
Es el sonido de diez millones de mujeres
cantando sobre un tiempo en el universo
cuando ellas nacieron con tigres
respirando entre sus muslos;
cuando ellas salieron a luchar
con sus tres ojos ardiendo,
sus pechos dorados bien en alto
como armas apuntando el cielo.

Tishani Doshi, “The River of Girls” from Everything Begins Elsewhere. Copyright © 2013 by Tishani Doshi.

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Tradiciones
POR NIKKI GIOVANNI

su abuela la llamó desde el patio
“sí, abue”
“quiero enseñarte a hacer panes” dijo la
anciana con orgullo
pero la pequeña no quería
aprender porque sabía
aunque aún no podía decirlo
que con ello, al morir la vieja, ella sería menos
dependiente de su espíritu y
entonces contestó
con un puchero en los labios
“no quiero saber cómo no hacer panes”
y la anciana limpió sus manos
con el delantal diciendo “dios mío
estos niños”
y ninguno de ellos nunca
dijo lo que quería decir
y nadie lo hace en realidad

Nikki Giovanni, “Legacies” from My House. Copyright © 1972

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¿Qué clase de tiempos son estos?
por Adrienne Rich

En medio de dos hileras de árboles hay un lugar donde la hierba crece cuesta arriba
y el viejo camino revolucionario estalla en sombras
cerca de una capilla abandonada por los perseguidos
que desaparecieron dentro de dichas sombras.

Caminé hasta ahí arrancando hongos a orillas del terror, pero no te engañes
este no es un poema ruso, no es otro lugar sino este,
nuestro país acercándose a su verdad y pavor,
a sus formas de desaparecer a la gente.

No te diré dónde queda este lugar, la oscura red de los bosques
se reúne con la desnudez sin nombre de la luz –
encrucijada de almas en pena, plaga del paraíso:
sé ahora mismo quién quiere comprarlo, venderlo, desaparecerlo.

Y no te diré dónde es, ¿por qué te diría algo?
porque aún escuchas, porque en tiempos como estos
tienes que prestar atención, es necesario
hablar de los árboles.

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No celebrarás conmigo
Por Lucille Clifton

¿no celebrarás conmigo
lo que he convertido en
una forma de vida? no tuve modelo.
nací en babilonia
no soy blanca y soy mujer
¿qué vi para no ser sino yo misma?
yo lo hago
aquí sobre este puente entre
la arcilla y el cielo estrellado,
con una mano sujeto con fuerza
mi otra mano; ven y celebra
conmigo que todos los días
algo ha querido matarme
y ha fallado.

Lucille Clifton, “won’t you celebrate with me” from Book of Light. Copyright © 1993 by Lucille Clifton.

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El solicitante
POR SYLVIA PLATH

Primero, ¿eres la persona que buscamos?
¿Usas
un ojo de vidrio, muletas o un diente falso,
una prótesis o un garfio,
pechos de goma o una entrepierna de látex,

suturas que ilustren alguna pérdida? ¿No, no? Entonces
¿por qué te daríamos algo?
No llores.
Abre tu mano.
¿Vacía? Vacía. Aquí hay una mano

para llenarla y dispuesta
a servir tazas de té y acabar con los dolores de cabeza
o cualquier cosa que le pidas.
¿Te casarás con ella?
Está garantizada

para cerrar en el final tus ojos con su pulgar
y disolver el dolor.
Sacamos novedades de la sal.
Te aviso que estás completamente desnudo.
Qué tal ese traje——

negro y rígido, pero ajustable.
¿Te casarás con él?
es a prueba de agua, a prueba de explosiones, a prueba de
contra incendios y bombas cayendo del techo.
Créeme, te enterrarán en él.

Ahora tu cabeza, perdóname, está vacía.
Tengo una etiqueta para eso.
Ven aquí, dulzura, sal del clóset.
Bien, ¿qué piensas de esto?
Para empezar, desnuda como papel

pero en veinticinco años ella será de plata,
en cincuenta, de oro.
Una muñeca viviente, por donde la mires.
puede coser, puede cocinar,
puede hablar, hablar, hablar.

Funciona, no hay nada malo en ella.
Tienes un agujero, es un bálsamo.
Tienes un ojo, es una imagen.
Hijo mío, es tu último recurso.
Te casarás, casarás, casarás.

Sylvia Plath, “The Applicant” from The Collected Poems. Copyright © 2008 by Sylvia Plath.  Reprinted by permission of HarperCollins Publishers Inc.

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En compañía de los ángeles
ANNE SEXTON

Estaba cansada de ser una mujer,
cansada de las cucharas y las ollas,
cansada de mi boca y mis pechos,
cansada de los cosméticos y las sedas.
Aún hubo hombres que se sentaron a mi mesa,
rodearon en círculos el plato que les ofrecí.
El plato estaba lleno de uvas moradas
y su aroma atraía a las moscas,
vino incluso mi padre con su hueso blanco.
Pero yo estaba harta del género de las cosas.

La última noche tuve un sueño
y le dije…
“Eres la respuesta.
Sobrevivirás a mi esposo y a mi padre.”
En el sueño había una ciudad hecha de cadenas
donde Juana de Arco fue ejecutada bajo ropas de hombre
y la naturaleza de los ángeles fue inexplicable,
no había dos de la misma especie
uno con una nariz, uno con una oreja en su mano,
uno masticando una estrella y registrando su órbita,
cada uno como un poema obedeciendo a sí mismo,
interpretando las funciones de Dios,
una categoría aparte.

“Tú eres la respuesta,”
dije, y entré,
tendiéndome sobre las puertas de la ciudad.
Entonces las cadenas se abalanzaron sobre mí
y yo perdí mi género común y mi aspecto final.
Adán estaba a mi izquierda
y Eva estaba a mi derecha,
ambos profundamente inconsistentes con el mundo de la razón.
Enlazamos nuestros brazos
y rodamos bajo el sol.
No era más una mujer,
ni una cosa ni la otra.

Oh hijos de Jerusalén,
el rey me ha conducido a su cámara.
Soy negra y soy hermosa.
He sido abierta y desnudada.
No tengo brazos ni piernas.
Soy una sola piel como un pez.
No soy más mujer
de lo que Cristo fue hombre.

Versiones al español: Brianda Pineda Melgarejo

Escrito por Brianda Pineda Melgarejo

Xalapa, 1991. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad Veracruzana.