¿Después de la muerte existe la vida?
El más allá, el más acá.
¿Es algo lógico usar terminología en verdad?
No va al caso ahora ante mi malestar.

Todo es absurdamente real.
¿Es la muerte misma?
¿Puede el dolor acapararnos un trozo del alma
y quebrantar nuestros cuerpos hasta el alba?

No es mentira. No es literal.
La tumba está vacía,
pero la vida a veces se transfigura visceral.

Sufre, pero sufre de verdad.
No llores por hipocresía,
no llores por soledad;
llora por todo lo que te destroza bien adentro
y te lleva hasta la ansiedad.

Tiempos difíciles,
tiempos llenos de explosión.
Se necesita valor,
pero también se necesitan fuerzas.

Todo aquello que destroza El hombre
y todo aquello que destroza Al hombre.
Las cosas requieren ser cambiadas.

Calma.
La siento,
la sudo,
la transformo en excelsa solidaridad.
Así me dicen quienes han sobrevivido el invierno;
me cuentan que a lo lejos podemos percibir la bandera blanca.

Se engruesan mis venas,
se levanta mi alma en compañía de mi divinidad.

Nos han dicho que lo intentemos cerrando nuestros ojos.
¿Por qué no lo intentamos abriéndolos?

 

Escrito por Nathalie Marin

Nació en San Cristóbal, estado Táchira (Venezuela). Licenciada en música, pianista, docente, poeta, y escritora (por placer). Se ha desempeñado como docente universitario en las áreas de Etnomusicología y Folklore y Piano Funcional (Universidad Nacional Experimental del Táchira-Venezuela); participando allí, como ponente en dos ocasiones con el proyecto de investigación: “Análisis Fenomenológico del Canto Sagrado de Protección y Cuidado Koyorí, evocado por el pueblo Mapoyo comunidad el Palomo, municipio Cedeño-estado Bolívar”; catalogado con mención publicación en dicha universidad en el año 2015. En su rol de escritora, colaboró en la redacción de artículos del blog de la Fundación de Tanatología Elisabeth Kübler Ross-México (2017-2018). En marzo de 2018, creo una fanpage llamada: «Palabras bajo la lluvia». Igualmente, ha trabajado en las áreas de redacción, edición y corrección de textos de forma independiente (desde 2017).