Camilo Romero Maturano: «La verdad del autor siempre muere tras el punto final»

Camilo Romero Maturano (Mar del Plata, 1992) es un escritor argentino que reside en Parque Chacabuco, CABA. Recibido de Redactor Profesional de Textos, ha publicado, hasta el momento, dos libros: Valses y otros relatos (2016, Ed. textosintrusos) y el poemario Pública Intimidad (2019, Ed. Niña Pez). En sus ratos libres juega a ser músico.

Entrevisté a Camilo Romero en este bello otoño de abril por su nuevo libro Pública Intimidad y le pregunté lo siguiente:

  • Decís en el epílogo de Pública Intimidad que los poemas te nacen rápido y después los corregís. Sin embargo, en tus versos hay una frescura… ¿cómo hacés para que no se pierda eso al releerlos?

 Creo, en parte, que mi proceso de corrección también es de escritura, supongo que irá por ahí. Estoy seguro de que, si agarrara estos poemas dentro de algún tiempo, también los tocaría; les agregaría cosas, les sacaría otras. Creo que lo que les da frescura o autenticidad a mis poemas es la acción en ellos; esa sensación de movimiento. Es algo que me quedó del relato corto, que es lo que en realidad hice hasta ahora.

  • A veces, cuando la poesía fluye de cierta manera, siempre está la persona que quiere saber si todo es ficción. ¿Qué tan seguido te preguntan si es verdad lo que escribiste?

Me sucede muy a menudo. Mis amigos, más que nada, buscan coincidencias de nombres o lugares en todo lo que escribo. Saben que me gusta mezclar ambos mundos. Por ahora, es algo que me divierte; me agrada jugar con situaciones o vivencias reales y ver, a medida que las voy escribiendo, cómo las puedo transformar en ficción. De todas maneras, «» así que es relativo.

  • Hay cierta fragilidad en tu poesía y mostrar eso es abrirse como la frase de tu epígrafe, de Carver: “Hoy, mi corazón, como la puerta delantera, está abierto por primera vez desde hace meses”. ¿Cuándo hiciste el quiebre de querer compartir tus sentimientos?

El año pasado afronté una situación personal que me cambió la vida. Empecé a valorar más muchísimos asuntos de mi cotidianeidad; cosas que siempre estuvieron, pero que nunca las vi. Y las escribí. Pero fue en el verano cuando terminé de vencer a este hermetismo personal de hace años y decidí abrirme un poco más. O, bien, como una puerta, como dice el epílogo. Creo que fue fundamental para que me animara a publicar este poemario.

  • ¿Qué le dirías a Carver si leyese tu libro?

Le pediría perdón por haber escrito su nombre en este humilde libro. No, ahora hablando en serio. Le diría que gracias a su obra crecí un montón, que su literatura me salvó muchísimas veces. Y lo invitaría a compartir alguna bebida sin alcohol.

  • Como observador de lo cotidiano que sos, ¿qué papel te parece que juega el aburrimiento del artista en la era digital en la que el artista también necesita difundir lo que hace en internet?

Es algo raro, ya que el aburrimiento te puede comer por completo. A veces no tenés ganas de subir todos los días algo relacionado con la literatura a las redes, pero sabés que lo tenés que hacer igual.

Está bueno que cada vez existan más herramientas de difusión, tanto para los autores como para las editoriales pequeñas. Pero el problema, para quienes escribimos, también es tener que hacernos cargo de eso, es decir, sumarlo a nuestra responsabilidad. Es un poco tedioso ver cuánto cuesta romper el círculo de familia y amigos y ver quienes más de afuera te quieren comprar el libro, a cuántos les interesa. Y bueno, la mayoría de nosotros no tenemos conocimientos sobre cómo publicitar nuestras obras. Si no activamos a tiempo, lamentablemente, quedamos en el olvido y, luego, tendemos a desilusionarnos, a creer que nuestros libros son malos solo porque no se vendieron o porque agotamos la primera tirada y luego no nos llamaron nunca más. Yo tuve la suerte de encontrar personas amables y dispuestas a darme una mano y a guiarme, pero al principio sufrí mucho.

  • Hay un montón de personajes en tu literatura como el taxista, el hermano menor, el tipo de la barba, el vendedor de cámaras, y más, ¿los considerás entes aparte o un pedazo de vos?

Quizá me base en alguien que conozca de verdad, pero el “relleno” es parte de mí muchísimas veces. Bah, casi siempre.

  • Ya que este es tu segundo libro, ¿cuál es tu consejo para lxs autorxs noveles?

Que solo publiquen cuando estén seguros de hacerlo, que sea con una editorial con buenas referencias, que pregunten todo lo que se les ocurra, que lean lo que les hagan firmar (que haya contrato, fundamental) y que no los seduzca únicamente el simple hecho de ver el libro en papel. Es triste, pero hay gente que se aprovecha de este último deseo y termina arruinando algo tan lindo como una primera publicación.

♣ Acá va lo que considero el mejor poema del autor:

Mentiras

Leí el Martín Fierro.
Mentira, ese día me rateé.
Leí a Cervantes, a Quevedo.
Mentira, me llevé ese trimestre.
Pero sí leí a alguien
que escribió esto en internet:

“Es 1999,
afuera llueve y mamá me dice
que, si quiero, que me quede,
que me está yendo bien,
que las notas ya están cerradas
y que ayer la llamaron para felicitarme.

Cerca de las diez y media,
enciendo el televisor,
siempre está en Magic Kids.
Mamá trae Nesquik
en una taza del Mundial 98.
Merengadas o Sonrisas,
El mundo de Beakman o Nivel X;
el Sega y el cartucho de Sonic 2
en algún rincón del cuarto.

Mamá también dice
que hoy se va a quedar en casa,
que no trabajará por un tiempo,
que todo va a estar bien,
que me está yendo bien”.

Puedo, sin esfuerzo,
verlos en ese cuarto,
preparándose sin saber para qué.

Puedo, durante esas líneas,
estar allá y acá al mismo tiempo.

Podría seguir mintiéndome,
volver a decirte que lo leí en internet.
No, ya no hace falta.

 

Escrito por Denise Griffith

Escritora y editora argentina. Publicó con la editorial Escritor de la legua un poemario llamado Antojos de desorden y participó de la antología El gran libro de los perros de la editorial española Blackie Books. Trabajó en el Ateneo Grand Splendid (una de las librerías más hermosas del mundo). Colaboró en diversas revistas digitales. Se desempeña como crítica de teatro para la página GEOteatral. Contacto: griffith.denise.03@gmail.com Instagram: @denisegriffithp
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