Foto de portada: De sterrennacht (1889) de Vincent Van Gogh

La belleza salvará al mundo
(Fiodor Dostoyevski, 1869)

Los poetas, los artesanos de la palabra. A partir de una reflexión personal podemos contemplar dos miradas dulces de la poiesis. La primera es una mirada existencial de la vida, tratando de explicarla y entenderla, esta es más identificable con los griegos y de los inicios del pensamiento occidental. La segunda mirada corresponde a la eternización de la realidad, describiéndola desde su misterio y revelándola, esta es más correspondiente al pensamiento oriental y las creaciones poéticas asiáticas. Hacer esta distinción no es para generar un debate o una distinción, sino para comprender la necesidad del ser humano por comprender y entender su realidad, expresándola y explicándola mediante el lenguaje, mediante la palabra. Porque el poeta y la poesía, de alguna manera, logra describir lo indescriptible. «El sentido de lo peculiar, de lo personal, de lo ignoto, de los misterioso por revelar, de lo necesariamente accidental. Presenta lo impresentable, repara en lo invisible, percibe lo imperceptible, etc» (Novalis citado por Ciancio et al, 1991. Trad. Tejada, 2012).

Entonces, desde siempre, el hombre se ha hecho la pregunta sobre su propia existencia y plasmarla, directa o indirectamente, en alguna obra, especialmente las de arte. ¿Por qué? Porque el arte revela, entusiasma, conmueve, provoca una experiencia estética. Aquí es donde viene la segunda necesidad del hombre: buscar la belleza. ¿Por qué? Porque la belleza otorga sentido, da pistas sobre la verdad, completa, en gran medida, las mismas interrogantes del ser humano. ¿Quién soy? ¿Para qué existo? ¿Qué hay más allá? Sea cual sea el credo, religión, conciencia, pensamiento, etc; todo ser humano, en algún momento, se cuestiona y expresa estas necesidades sobre la trascendencia, el amor, el odio, la muerte, la fe, etc. Quizá estamos, en albores de esta época tan distante y divorciada de su propio ser, presentando una confrontación a aquella denuncia platónica sobre el poeta y su arte. Pero, la poesía otorga una experiencia estética de la vida, contemplando las dudas existenciales y, lo que presentamos ahora, permite una experiencia de encuentro. Un encuentro entre poeta y lector mediante el arte de la palabra, la fina artesanía de componer estructuras verbales otorgando una infinitud de significados a los verbos y sustantivos, permitiendo que entremos, de la mano con el escritor, a aquella realidad que nos quiere presentar. Esta situación es lo que proponemos como “existencia estética”, no una existencia que podría caer en el sentimentalismo o en la superficialidad de la forma, sino que representa al encuentro entre personas que van juntos, en libertad, para afrontar la realidad desde una experiencia distinta del existir, una experiencia de compasión, empatía e identificación.

Este es el fin de esta antología “Discursos estéticos”, discursos que tocan, con sus diferentes formas, las membranas del ser. Les invitamos a leer y vivir esta experiencia de existencia estética.


Azul cobalto

Sol, arrástrame contigo.
Sacrificaría mis madrugadas con el fin de mantenerme
de frente, al calor dorado y el chasquido
del río, al cual me hunden estas piedras.
Soy pequeño, y por lo mismo no ocupo tanto espacio.
Oscilo entre la seguridad de la palabra
y el fulgor nervioso de una flama que no aquieta…
ardo;
por lo mismo ardo.

La insignificancia con la cual he sido formado
o la suerte con la cual he sido arrojado al mundo,
me azota con violencia esta existencia consciente
donde me distingo novel y ajeno,
incapaz de llevar conocimiento entre mis manos,
con pasado de sobra cargándome las carteras.

La omnipresencia del universo me hace parte…
entonces, estando tan cerca, explica
¿cómo te alcanzo?
si justo cuando la última flecha hiera el espejismo cobalto
me abandonará todo aire
y mi efímera supervivencia se verá culminada.

Sol, arrástrame contigo.
Alzaría los dedos aún si quemaran tus arreboles
sus colores, desperdigando el rastro de tus huellas
ligeras, me incitan a desprenderme de mis piedras.
ardo;
por lo mismo ardo. –

Alejandro Concha M. (Chile, 1995) es un poeta, escritor y editor chileno cuya escritura gira entorno al rescate de la memoria y la identidad cultural. Activo gestor cultural y patrimonial, publica su primer libro titulado “Estirpe” el año 2017. Hoy colabora en el proyecto Por una educación poética para Chile, con los festivales de poesía del Bío-Bío, el grupo cultural Herencia Lotina y dirige el Movimiento La Balandra Poética. Editó durante dos años la revista literaria El Candil (de la agrupación de escritores de Lota) y ha sido incluido en revistas, sitios web y antologías de Chile y Latinoamérica.


Cómo decorar la casa un catorce

Un ansia roja pinta
el quehacer amarillento de estas seis de la mañana
la espalda se me quiebra y sigo andando ya sin vértebras

Esparzo
la colonia de baño por todos los cuartos
es la única que tengo con olor a tallo y pétalos
de floripondio
cualquiera que me viese diría que yo espero
sentarme a ver las flores que revientan de la tierra
tras la inyección del agua

Perfumo la ducha sus cortinas de tela y plástico
soy hacedor de gotas
reparo en el cepillo de cerdas suaves
que compré camino a casa pensando en tus encías
lo saco de su caja lo coloco junto al mío
me pregunto
hasta dónde llegarás con los empeines tan mojados
antes de reír y pedirme que te cargue
esa fobia a volver a ensuciarte las plantas
de los pies con mis mayólicas
a mí me mata la columna pero eres muy pequeña
tu peso es el soporte que acomoda en mis costillas
la presión que a ellas les falta
te sentiré luego desnuda aferrada a mis espaldas
tus piernas que rodean y te frotas en silencio
usándome a tus anchas mientras te llevo al cuarto
respiras con la boca
el ciclo se reinicia y encarnando las raíces
soy hacedor de atmósferas
tú sin mover un músculo
eres mi hacedora

Adónde van este orden y este olor que programados
para una cita única mastico en cada paso del plumero
cuidando que el piso brille junto a la cama
que los cubrealmohadas combinen y edredones sucedáneos
marquen sus líneas de pies a cabeza y no de lado
porque así te sientes lúdica y a salvo
y puedes entre besos y soplidos expandirte
cobrar la fuerza de una bestia al aferrarte a mi cabello
y morderme la frente
me hieres
te hiero

El ciclo se reinicia mientras va pasando la hora
te extraño como El Aire tras correr juntos sin casco
de Canadá a las grietas que en la pista nos llevaron
a la toma del garaje y el primer acoplamiento
terror y cómplice

Si vas a implosionar aquí ando listo
con el aliento fresco y las palabras de esa noche
“Será cuestión de todo lo que juntos decidamos”
y hallaste en este intento por calmarte un libro entero
con hojas y la pasta de gardenias en octubre
“Yo sé que no son rosas”

Sigo esparciendo
la colonia de baño por todos los cuartos
y cuánta lágrima sin tallo ni pétalos
cualquiera que nos viese diría que esperamos
encaramarnos en la cópula de quienes ya trenzados
solo revientan tras la inyección de carnes
esperma sudor sangre y otra vez colonia y lágrima
jamás tallo jamás pétalos
sí raíces que en la pira no se apagan
y te haré desear la vida
por más que el agua te sumerja hasta la boca
y te animes
alguna vez
a caminar sin ayuda y descalza
para cuidar mi espalda.

Carlos Cavero (Lima, Perú, 1978). De muy niño, quedó prendado de las artes plásticas y la literatura, placeres que dejó por muchos años para ocuparse de labores conocidas como funcionales: estudios y trabajo. En 1997, ganó el Primer Puesto de los Juegos Florales Toulouse-Lautrec en Cuento y Poesía. No volvería a participar hasta Voces y Silencios de 2018, donde se adjudicó el Cuarto Puesto en Poesía. En 2018 dictó el taller de narrativa Contemos una historia y publicó su primer poemario, Capturas de Escafandra (Apogeo, 2018)


Cuerpo alado

Amiga mía, solitaria peregrina,
aparta de mi alma el recuerdo del pecado cometido,
acuérdate de este hijo pródigo que ha de volver llegada el alba,
cuando los cielos descubran el claro camino que se oculta tras los opacos cañaverales de la vida.
Perdona, oh madre divina, celestial virgen de manto sagrado,
la demanda necia que arranca mi cargo impoluto de conciencia,
y desbarata esta maldición antigua que resuella con el último aliento de mis gemidos.
Mi alma ya no reviste su zozobra tras las almohadas del perdón y del olvido,
qué más quisiera yo, viajera solitaria,
sino olvidar tu sufrimiento eterno y alejarte de mis tontas pretensiones.
Humilde cuerpo alado que me retiene entre sus garras
como la copa de vino que entre tus sacros dedos se fermenta,
acalla esta sequía de sombra en mi vereda antigua,
proclama un momento de paz para ocultarme de los días,
exhibe en la cúpula de tu iglesia mi errónea imagen de pecado y olvido,
que ya es tiempo de ensalzar mi cuerpo a los más altos designios.

Giancarlo Andaluz Queirolo (Lima, Perú, 1978). Profesor de lengua y literatura. Autor de las plaquetas de poesía “Alma azul” y “Al final de la ruta desolación”, de la nouvelle “Las hojas muertas”, y el libro de cuentos “Los ciudadanos fantasmas” (Ediciones Altazor). Ganador del “1° Concurso 2007 palabras” de la editorial Mesa Redonda. Ganador del “XIV Concurso de cuentos Barcarola”, en el 2009, en Albacete, España. Finalista del “IV Concurso Ten en cuento a la Victoria”. Segundo lugar en el “I Premio a imagen y semejanza del Perú”, 2014. Finalista del “Tercer Concurso de Novela Infantil Altazor 2015”.


El beso y la eternidad

Todos los hombres
nos hemos visto alguna vez
reflejados en el cuadro El beso
de Gustav Klimt.

Todos hemos abrazado y besado
a la mujer de nuestra vida
bajo las sábanas
mientras ella
con los ojos cerrados
disfrutaba sentirse protegida y amada.

Todos hemos sido eternos en ese beso
que pudimos obsequiar
durante el momento más luminoso del día
o en el más íntimo de la noche.

Tal vez en ese cuadro lleno de amor
Adán y Eva empezaban a poblar el mundo
o tal vez éramos tú y yo
anoche
amada mía
que empezábamos a poblar la eternidad.

Gianmarco Farfán Cerdán (Lima, Perú, 1978). Poeta, narrador y periodista cultural. Finalista del Concurso Nacional de Periodismo “Ramón Remolina Serrano” en 2012. Mención Honrosa del Concurso de cuentos “Horas de Ágora” en 2006. Además, su cuento “Amor en Navidad” ha sido publicado, en 2018, en una revista de la University of South Florida, en los Estados Unidos. También ha dado una conferencia sobre César Vallejo en la Feria Internacional del Libro de Trujillo 2017. Fue ponente en el I Festival Binacional de Arte y Poesía “Uniendo Fronteras Perú-México”. Sus poemas aparecen en numerosas antologías. Tiene el blog cultural “Entrevistas desde Lima”.


Una mirada, cenizas y pensamiento

Quiero vivir, quiero morir.
Quiero sentir y quiero dormir.
No puedo amar, pero si soñar.
Quiero escapar de este mundo y nada más.
La verdad y la felicidad a veces me son indiferentes
sin tener en cuenta mi presente.
Sigo parado en el mismo balcón con el mismo café y
el mismo cigarro.

Veo pasar a la gente, cual hormigas a trabajar,
sin importarles lo que el destino les vaya a deparar.
Veo desvanecer mi vida con un brillo fugaz, solo importándome
a mí y a nadie más.

Moriré, es un hecho, pero no quiero ir por un camino mal trecho.
Trascenderé a los cielos en donde descansan aquellos
que una vez vivieron, o a los infiernos donde seguiré
sufriendo el castigo eterno.

Jonathan Vargas Lopez (Lima, Perú, 1997) Estudiante de ingeniería ambiental con una pasión por la poesía y la filosofía. Ha sido publicado en diferentes revistas, como en la última antología de poesía de la revista digital mexicana “Ibídem” y en la última antología de cuentos de la revista digital argentina “El Narratorio”. Ama el escribir. Desde su perspectiva la poesía es una de las expresiones más puras del ser real del humano, llegando a expresar con frases, versos, la historia de su vida.


Diáspora

¿Existes? ¿Existo yo?
¿No seremos la misma persona?
¿La propia vida hablando consigo misma?
un enfoque independiente y apartado,
un ser espejado que respira aprisa
arrojándose el pensamiento solitario,
la sombra de la muerte disfrazada
que acompaña cada registro de mi vida,
el exotismo en el humano ruedo
como una planta de la misma semilla
que florece en dos extremos diferentes de la Tierra,
un diente de león que al soplarlo se dispersa
hacia direcciones inesperadas,
una rama que se extiende bajo las escaleras
y que debe ser cortada porque en ella
la realidad se derrama.

Katherine Medina Rondón (Arequipa, Perú, 1994). Poeta y artista visual. Ha publicado: Murmullos y volantes (Aletheya, 2012), Amor en cuatro actos y otros cortejos (Casatomada, 2013), Mínima celeste (Transtierros, 2016), Disidencia (Cascahuesos, 2018) e incluida en la muestra dinámica de poesía latinoamericana Tea Party III (Cinosargo, 2014), Antología XXII enero en la palabra (Gobierno Municipal de Cusco, 2018), Memorias del 28° Festival Internacional de Poesía de Medellín (Prometeo, 2018) y Antología 5° Festival Caravana de Poesía (Amarti, 2018). Ha presentado la muestra pictórica bi-personal “Comisura” en el Centro Cultural Casa Blanca (Arequipa, 2016). Actualmente se desempeña como redactora cultural del semanario Vista Libre.


Contemplación

Abrazo la brevedad de una mirada
la sonrisa llana dispersa
en un rostro cansado

cuestiono el tiempo recurrente
que es esta vida
un vaho de misterios
visible solo en el borde sutil
de la locura

—de otra forma con certeza
mis dedos serían llamas
mis ojos oscuros cristales
en un tálamo desértico

de otra forma no sería el amor
el verbo inmarcesible
que los vates intentan desentrañar
en la hojarasca de tantas no verdades—

Abrazo la ilusoria imagen
de un tibio despertar
en el invernadero
de nuevos pensamientos
mientras sigo trazando
mi propio lienzo

Katherine Rengifo Saldaña (Perú, 1981). Poeta, narradora e ilustradora. Cursó estudios superiores (Economía) en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Obtuvo Mención Honrosa en el “IV Festival de Cuentos Amazónicos” (Tarapoto, 2018), ha publicado en diversas muestras poéticas de la Sociedad Peruana de Poetas, así como en plataformas digitales. Está próxima a publicar en la Muestra de poesía “El mar no cesa” (Ángeles del papel, 2019). Actualmente colabora con diversos colectivos culturales y pertenece a la Sociedad Cultural “Marginales Literarios”.


Arte

No está en ti
Arte no es tener talento
No es ser creativo
No es ser comediante, ni serio, ni loco, ni cuerdo
No es abarcar la estética
No tiene que ver con la expresividad ni la razón
Ni ligado a un compromiso social
Ni tratar de concientizar sobre una maldita conducta
Ni la voz del pueblo
Ni lo que tú crees que es arte

Arte
Arte es todo lo que se ha dicho anteriormente
Pero bajo la sumatoria de todo en uno
Que equivale a un infinito trémulo de luz
De ideas que se encuentran y se materializan
De empezar y volver a empezar
De encontrarte entre el caos y la creación
De fusionar tú idea y otra más
Y trasmitirla a esta frecuencia modulada
Que es la realizada

Pero solo si quieres lograrlo.
De lo contrario no estás aquí ni estará allá.

Lucía Portocarrero Guzmán (Lima, Perú) Licenciada en Comunicación Social (USMP), con experiencia en post producción multimedia, prensa cultural, social media marketing y artes visuales. Su trayectoria como artista nace a partir de sus estudios en los talleres de ENBAPE (2007). Desde entonces, participa en diversas exposiciones colectivas, tanto en Perú como el extranjero. Actualmente, dirige Cuenta Artes, medio digital dedicado a la difusión de noticias sobre arte y literatura.


La cárcel que somos

El cuarto es una cárcel
a la que nos autosentenciamos.

¡En él pagamos nuestras culpas!

Es aquí donde la consciencia
nos enjuicia a través del recuerdo
que cada vez que se presenta
hace del sufrimiento un escenario inevitable.

La cama alberga el desorden.
En su espacio se amontona
un cúmulo de ropa que hiede
a nostalgia por el tiempo que se fue
y a incertidumbre por el tiempo que aún vendrá.

El piso es invadido por los zapatos
que han recorrido las idas y vueltas
de nuestros días.

En un rincón está la mesa

pequeña

tomada por papeles inservibles
que tienen escritos
la inutilidad de nuestro paso,
el número de algún contacto
al que jamás llamaremos,
los garabatos de un asfixiante aburrimiento
y un apunte que se nos ocurra
antes de dormir.

La silla es solo una alternativa
en la que encontramos
posición distinta para la condena.

Sufrir de otra manera

con las piernas entrecruzadas
o una reposando sobre la otra,
esperando que el mundo se nos caiga,
contemplando aquello que se va

y no regresa.

El ropero

ese enigma

de hondura incalculable.
En él caben nuestras vidas
las vidas que hemos asaltado
las vidas que giran en torno a nosotros
y aquellas otras que decidieron
ser parte de sus cajones.

El cuarto es nuestra verdad
más cercana,
todo lo demás es espejismo.

Luis Eduardo Coronel Cárdenas (San Martín, Perú, 1997) Estudiante de Derecho. Actualmente reside en Trujillo. Un microrrelato y un poema de su autoría fueron publicados en dos obras colectivas. Además, un poema suyo será publicado en la segunda edición de la Revista Cuenta Artes, el próximo mes de marzo del presente año.


Cruising II

A veces, en el bosque
los árboles murmullan
intercambian miradas.
Incluso andan.
También se acercan.
Interactúan.

A veces, en el baño público
los azulejos palpan el vaho del deseo
pero también son testigos
de las miradas precedentes.

A veces, en el parque
columpios, arbustos y farolas
observan en tensión
el amor que pudo ser
pero no fue
el deseo de una noche.
De un instante.

Pero este anhelo primario
solo deslumbra a lo inerte.

Y mientras tanto, allá
en la civilización maldita
donde nadie siente
donde nadie folla
pasa desapercibida
toda esta lujuria
todo este fervor
que algún día
hubiera podido ser amor
pero no fue.

Dimito. Me exilio.
Yo quiero ser azulejo,
arbusto, árbol
o cenicero en la inmortalidad.
Quiero prender mi deseo.
Quiero que éste se calcine.
Yo solo quiero ser normal
Ir a la civilización.
Y no ser nadie.

Marco Vidal González (Sanlúcar de Barrameda, España, 1995). Graduado en Lenguas modernas y sus literaturas con Mención en lenguas eslavas por la Universidad de Granada (España). Se desempeña en el Instituto Cervantes de Sofia (Bulgaria), ciudad en la que reside desde 2016. Obtuvo el Premio Mundos y colores (2017) de la Asociación de Periodistas Hispanohablantes de Bulgaria por su blog literario La Tortuga Búlgara, donde escribe sobre lengua, literatura y cultura búlgara. Sus poemas han sido publicados en la revista literaria búlgara Nova Sotsialna Poezia, la macedonia Sovremenost y la italiana Atelier. Traduce poesía del búlgaro y del macedonio al español.


Anomia

Estío que te vas dejando este rostro soldado,
que te vas,
acercando los caminos incongruentes
por donde transito

¡Ay! del pobre corazón y de la quebrada esperanza que se pierden en las palabras de los asesinos ingratos.

¡Ay! ¡de quienes creen, quienes aman el día!
quienes confían en las falacias como vertederos de hidalguías.

Hastío…..en la paz de los árboles que se mueven
al ritmo de la paraca,
hastío en las mentiras del barro hijo de dios,
que sucumbe ante la paciencia
caída la tarde.

¡Ay! de la miseria de los miserables
que atrapados en la hoguera de un bodegón
mutilan los sentidos que allanados por la pasión
se consumen en la impiedad de sus verdades.

Hastío… que te esfumas
con la abstinencia de vaguedades,
mirad solo las leyes de los inmortales ad-hominem
comer el placer de los increados pretéritos.

¡Ay! de los perdidos que aman el comienzo de la muerte
que danzan en las perversiones de la sanidad postmoderna,
¡ay! de quienes se atreven a adentrar en los caminos ciegos
que conducen a la locura,
de una piedra,
de una calle,
de una ranura en los dientes podridos,
de un verso sentido.

¡Ay! del hastío que termina por caer en mis labios,
que se cansa de ser pensado,
en esta tristeza de cuatro paredes,
que llegada la mañana me encripta en los cables de la diafonía callejera…

Hastío, entre las sombras del yo cosmopolita,
que, como intruso en el aire,
recorre las ráfagas del viento
sin camino en el tiempo,
sin movimiento,
sin espacio,
sin la claridad de unos ojos que guíen el rumbo.

¡Ay, del hastío!
de las palabras vacías,
anomia que me embarcas
en este barco polizonte de los mares,
que me engañas y me dices la verdad,
colmando los espacios que, caída la tarde, lleno con papelitos de colores,
disidentes todos,
en paz,
junto al limo del río de dios,
y las risas de los ancianos
esperando la brisa de lo impensado.

Roberto Martín Gala Flores (Piura, Perú, 1987) Actualmente radica en Ica. Estudió Filosofía. Anarquista confeso. Ha publicado varias plaquettes y participado en antologías de diversas partes del país. Participa en numerosos eventos culturales y concursado en el Slam de Poesía Oral, quedando entre los ganadores. Actualmente está próximo a publicar “Ojos errantes, ventanas rotas“.


Cantucho canesco

Clandestino
El cuerpo posee en rededor su fuerza; en su interior, la furia.
Cuando la furia y la fuerza entran en contacto, nace la palabra.
Palabra donde en las ramas de una higuera erguida sobre las tablas del escenario
está mi amigo, enredado. Las lanzas lo han atravesado. Las flechas
lo han herido; han alcanzado su fuga moral
su carrera de caballos rabiosos, de nuevo extranjero, de nuevo anormal.

En el fondo ella rogaba para que no lo alcanzaran, para que pueda huir sin daño.
Temía, es verdad, su propia cólera de virgen usurpada.
Pero no tanto.
Teme mucho más al pueblo borracho de envidia, d’enojos
contra su hermano, el príncipe violador.
Un argumento viejo, pero qué bien la pasa el pueblo viendo sufrir a la realeza.
Al final una escena un poco recargada de sentimentalismo acerca al padre a la higuera.
Abraza el cuerpo de su hijo, lo descuelga
mientras en la ventana instalada en la esquina
izquierda del escenario
desnuda, ella
llora.

Aplausos. Aplausos.

Dos horas después ella va metiendo su imagen en el espejo
Deteniéndose en contemplar cada curva, cada arruga, cada médano.
Una camisa de algodón, un pantalón ligero
y se acuesta a leer un libro casi por compromiso. Yo la atisbo por las cortinas
de su cuarto. Pequeña ceremonia de cercanías
entrelazada con mis signos cilíndricos e invencibles en su jardín de virgen.

No hay nada nuevo en este argumento. Tal vez sólo ella.
Si fuese el osado hermano yo tampoco
tocaría a la puerta, en silencio treparía los muros y llegaría a ella
que no es princesa, que no es nueva, que no es ella.

¿Qué es lo que sucede ahora en esta higuera?
Oculto en las barricadas de mis excusas me quedo sentado
un rato más, hasta verla apagar su lámpara roja
y se acurruque para dormir.
Los silbatos de los centinelas se multiplican en cada esquina y s’encorva mi espalda asustada,
besa su propia imagen en la sombra.
Les gustaría, lo sé, hallarme agazapado detrás de mi cigarrillo, sacarme a la luz,
lincharme aturdido entre gasolina y escupitajos.
Sin furia, mi fuerza consist’en llegar al final de mi cigarrillo.
Torear, como si fuesen monstruos mirándome desd’el fondo d’estos versos,
los silbatos de los centinelas, las gracias suicidas de los conductores a las 3 de la madrugada
hasta llegar a mi propio cuarto, en donde oculto una nube del infierno.

No te equivoques. Yo soy un gran lugar común.
Desnutrición y analfabetismo.

Martín Zúñiga Chávez (Cusco, Perú, 1983) Es poeta, editor, gestor cultural y catedrático. No siga ese pájaro (Paracaídas, 2017) es su más reciente libro. Es también autor de Gavia (Ediciones Fecit, 2009), Pequeño estudio sobre la muerte (Cope, 2010), Cover (Difacil, 2011), entre otros títulos. Su obra ha recibido importantes premios en España, México y Perú. Es maestrista en Literatura con mención en Análisis del Discurso por la Universidad Nacional de San Agustín. Coorganiza el Festival Internacional de Poesía de Arequipa, gestiona espacios literarios (talleres, encuentro con autores, clubs de lectura, etc.) en el sur de Perú y desde hace varios años gestiona el proyecto Urbanotopia.


Vínculo

De alguna forma
ya estamos muertos
porque caímos
involuntariamente
en la trampa del tiempo
y de la carne
que el tiempo desgasta
sin importar
si somos o no felices.

Busco en la inmensidad
un vínculo.
Me he dado cuenta
que no puedo caminar.
Que no puedo dar un paso más
sin ayuda.
Que adolezco de una
pierna.
Necesito alguien en
quien apoyarme
para seguir.
Ya no quiero decir que no necesito
a nadie,
que soy un barco
sin tripulación,
sin puerto ni destino.
No diré más que estoy solo.
Pero dadme por piedad
un vínculo del cual
sujetarme para
no caer.

Óscar Perlado Rodríguez (Callao, Perú, 1981) Formó parte del grupo poético Jade, de la Universidad Federico Villarreal. Entre los años 2007 y 2009 creó las revistas virtuales de arte y política ” Grupo Perú“, “Nuestro tiempo” y “Vanguardia“. En el 2013 publicó su libro ” Cárcel de palabras“, y en 2018, su segundo libro de poemas, ” Grafofilia“, con la editorial ” Don Juan De Amiel. Actualmente lidera el grupo de Facebook ” Ambrosía“, revista de poesía y arte.


Memento mori

Recuerda que vas a morir
tus pulmones son bolsas vacías con fecha de caducidad
tus huesos dejarán astillas corroídas por el tiempo
y tu carne cultivará miseria para el mundo.

Acéptalo con valentía
como el perro que ha perdido el temor al hombre
ladrando su rebeldía
a cada transeúnte.

Recuerda que perecerás
tus pasos faltantes ya están contados en cada camino
tu voz se apagará en el eco previo al silencio
y cambiarás el olor de sangre viva por madera y terciopelo.

El umbral no va a cruzarse sólo
y los días se te están yendo en tantos trámites
que no llegarás al otro lado.
La monotonía nunca ha sido un buen epitafio.

Recuerda que no lo podrás evitar
se te acaban las noches aburridas y los sueños húmedos
hay tantos cafés que no tomarás
y el mañana no es nada más que incierto.

Simplemente recuérdalo
morirás
pero más importante aún
no te olvides de hacerlo.

Rodrigo Ampuero Oróz (Cuzco, Perú, 1993) Criado por su madre, su tía y sus abuelos maternos. Realizó estudios primarios y secundarios en el colegio arquidiocesano San Antonio Abad del Cusco. Los estudios superiores los realizó en la Universidad Andina del Cusco donde consiguió el título de Bachiller en Turismo. Escribe desde hace tres años, su estilo va por escribir relatos, cuentos cortos, monólogos y algunas cartas de opinión. Me siento muy influenciado por la letra de la música y autores como Julio Ramón Ribeyro.


Nace el sol

Al despertad
Al abrir mis ojos
Son tus rayos
La luz bondad en libertad.
¡Brillos!
Sobre la humanidad
del calor en la solidaridad,
en capullos entre los grillos.
Se derrite la nieve
corre el agua, en desnieve,
abren las azucenas.
Entre geranios rojos, sin penas.
en la tibieza de pura bondad,
cantada en paz
queda la hermandad.
Nace el sol, sin la soledad, el perfume entonad.

Rosario Isabel Diaz Ramírez (Lima, Perú) Ingeniera y poeta, sus poemas publicados integran 100 antologías poéticas internacionales y 10 nacionales. 20 poemarios publicados con Depósito Legal BNP, 2018. Coordinadora del VIII Festival internacional de poesía y arte “Gritos de mujer” (2019/2018/2017, Lima, Perú).


pabellón

nada más extraño que detenerse en la mitad de un puente

y observar el tráfico de las cinco de la tarde.

el individuo que contemplo viste ropas percudidas

y se aferra a un costal que parece albergar un cadáver.
de pie como una estatua anónima,
no aparta sus ojos del tráfico de las cinco de la tarde:
su espalda es un almacén de cicatrices y horas muertas.

sin embargo, él observa una realidad que a mí me ha sido negada.

yo tan solo puedo lanzar hipótesis sobre aquello que él escruta.
todos los detalles, todas las dimensiones de la oruga y la polvareda,
él las conoce, él las administra.
se encuentra a unas pocas pulgadas del universo.

el individuo canoso e indescifrable que contemplo

no se ha dignado a reparar en aquello que sucede a sus espaldas.
no mira las rejas de mi ventana
ni los bordes de mis labios en febril movimiento,
casi implorando que me ceda sus ojos
para empaparme de la fealdad que le es cotidiana.

nada más extraño que juzgar y no ser juzgado.

nada más fútil que idear maneras de tentar el vacío
y no poder ocupar un pequeño espacio
en aquel costal arrullado por un espectro.

De Muestra de arte disecado (2016)

Roy Alfonso Vega Jácome (Lima, Perú, 1988). Egresado de Literatura por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Ha publicado los siguientes libros: Rumores de un arpa retorciéndose en la hoguera (Lima, Dedo Crítico, 2014; mención honrosa en el VII Concurso Nacional de Poesía José Watanabe Varas de la APJ), Muestra de arte disecado (Lima, Ediciones Copé, 2016; Premio Copé de Plata de la XVII Bienal de Poesía de Petroperú) y Etapas del espíritu / Runas grabadas en la piel (Trujillo, Cuadernos Trimestrales de Poesía, 2017; X edición del Premio El Poeta Joven del Perú). Textos suyos han aparecido en las antologías Recitales “Ese puerto existe”. Muestra poética y Versos en el aire V (España), así como en las siguientes revistas y páginas web: Lucerna, Bitácora de Vuelos (México), Ínsula Barataria, Revista Dosis Cultural, La Poesía Alcanza (Argentina), Vallejo & Co. y Álastor (Nicaragua). Actualmente se desempeña como corrector de estilo, redactor cultural y librero.


Notas de verano

Ahora las brasas del sol ardiente florecen
es un momento mágico para susurrar en poesía.
Deja que las palabras ardan,
pero, Sol, esta no es la nota de verano.

Las últimas hojas caen de las plantas que se mecen.
Es el instante mágico para tocar música.
Que griten las cuerdas del deseo
pero, músico, esta no es la nota de verano.

Girasoles en el suelo rojo están ardiendo
es un momento mágico para derramar.
La infusión del suelo rojo
deja que la manivela de agua oscile,
pero, girasol, esta no es la nota de verano.

La fragancia del cuerpo se destila en el sudor.
Es un momento mágico para abrazar a la amada.
Que los cuerpos se enlacen entre sí.
Pero, mi llama, esta no es la nota de verano.

Si la música del verano ardiente,
trae el sabor de la tierna fruta de la palma.
Para nuestros labios cautivos en la unión quemante,
cuando las brasas arden por ti
se desbordan como palabras por todo mi cuerpo
que se ha ahogado en ti con deseo.
Voy a escribir las notas de verano
A lo largo y ancho de tu cuerpo.

Gouthama Siddarthan (India, 1968)*es un poeta, cuentista, ensayista y crítico literario que desempeña una activa vida literaria en Tamil Nadu (India). Tiene 15 libros publicados, que incluyen series de historias y ensayos. 10 de sus libros se han publicado en 8 idiomas (tamil, inglés, español, alemán, búlgaro, portugués, italiano y chino). Dirige la revista literaria ‘UNNATHAM’, que se enfoca en literatura del mundo moderno y cuyo próximo número especial sobre “Narrativas Latinoamericanas” se encuentra en preparación. (Traducción: Mariela Cordero.)

*Invitado especial


Para concluir, podemos emplear como cierre una reflexión de Vincent Van Gogh, colocada con su puño y letra en la carta N°154, una de las tantas cartas que Van Gogh le escribe a su hermano Théo, escrita entre el lunes 11 y jueves 14 de 1879. En este texto, en especial, podemos contemplar aquella experiencia de encuentro entre el pintor y su hermano, una experiencia sublime de aquella exigencia de la existencia estética y que permite, entre otros, el encuentro entre escritor y lector. Dos seres que buscan comprender, adentrarse y describir la realidad a la cual ingresan libremente. El extracto es el siguiente:

Cuando te volví a ver y me puse a caminar contigo, tuve una sensación que no sentía desde hace tiempo, como si la vida fuese algo bueno y precioso con lo que tener cuidado. Me sentí vivo y alegre, como no me sentía desde hace mucho tiempo, dado que poco a poco la vida se volvió para mí menos importante, menos preciosa y casi indiferente. Por lo menos, así creía. Cuando uno vive con los demás y se siente unido a ellos por un afecto sincero, uno es consciente de tener una razón de vida y no se siente más del todo inútil y superficial: tenemos necesidad el uno del otro para cumplir el mismo camino como compañeros de viaje, pero la estima que tenemos de nosotros mismos depende mucho de nuestras relaciones con el prójimo. (1879)

Poeta y lector se transforman en «compañeros de viaje». Todo mediante la obra del poema.

Escrito por Emilio Paz

Emilio Paz (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Tiene publicados “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016), “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre, N°394, 2018) y "La balada de los desterrados" (Ángeles del Papel Editores, 2019). De igual manera, posee poemas y cuentos en publicaciones de Perú, México, Chile, España, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, India, Ecuador y Costa Rica, habiendo sido traducido parte de sus poemas al inglés y al tamil. Ha ganado el “Mes de las Letras” (abril, 2017) de la Fundación Marco Antonio Corcuera y el IX Concurso internacional de poesía y cuento - Perú 2019 organizado por la revista "El Parnaso del Nuevo Mundo". También ha participado en diferentes recitales del Cuzco, Paracas y Lima; destacándose el XXI Festival de Poesía “Enero en la Palabra” (Cuzco, 2017), el 2do Festival de Poesía de Barranco (Lima, 2016), el V Festival Internacional Primavera Poética (Lima, 2017). Ha dictado el taller de lectura poética titulado “La vena de la inspiración” para el Centro de Estudiantes de Literatura - CELIT de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y ha participado de diversos congresos de filosofía, siendo su línea de investigación la relación entre estética, poesía y educación. Actualmente dirige el blog “El Edén de la poesía” (https://edenpoetico.wordpress.com/).