Rebanada del torso a la garganta; la vista espectacular,
todas hallarán ruta al vientre otra vez.

Una por una y girando,
la boca que se acerca a lamer una yugular herida
es más amorosa, más amable,
enséñales a sorber la sopa y comer de tu carne,
a descubrirse los cuellos con trenzas y atados las unas a las otras, predica
sacrificio alabanza y gloria.

Te cantarán al oído en sueños,

¿nos amas, nos amas? 

La caricia de la bestia que puso luz sobre sus frentes.
Sí, las amo
yo soy el alimento. 

Escrito por Selene María

Poeta en Guadalajara, México.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s