La autora Eugenia Miqueo nos cuenta acerca de ella:

“Tengo 42 años al fin. Siempre quise llegar a la década de los 40 por que creía a esa edad iba a ser feliz, no me equivocaba, aunque fui feliz varios años antes. Estudio Profesorado en Letras, soy fan del dulce de leche y de la pizza, mamá de Franco y mujer de Hernán. Muy amiga de mis amigas. En el 2018 la editorial Escritor de la legua publicó mi primera novela, Querida Isabela. Tengo dos cuentos infantiles sin publicar y una deuda con mi hijo : escribir un libro sobre él”.

En esta ocasión, la entrevisté por su nuevo libro con Editorial Niña Pez:

  • El libro se llama Cuentos de amor y otras mentiras, ¿es el amor una mentira?

No creo que el amor como fuerza sea una mentira, pero sí que hay muchas mentiras entorno al amor. La idea del amor y, más específicamente, la idea del amor de pareja está llena de estereotipos y condicionamientos. Tenemos establecida una forma correcta de amar y lo que está por fuera de eso nos genera muchos inconvenientes, no podemos terminar de digerirlo. Cuando en realidad, la forma que tenemos de armar pareja y familia no deja de ser una de las tantas posibles.

  • Algunos de tus cuentos como “Punto rojo”, “El primer beso” y “Jamás llovía” demuestran que más allá del desamor que pueda haber en otros cuentos, también hay esperanza en el amor de pareja, ¿de dónde nace esta confianza?

Bueno, yo soy optimista. Siempre. Creo, fundamentalmente, en la capacidad que tenemos los seres humanos para la reflexión, para cuestionar nuestros condicionamientos y aprender a pensar más allá de ellos, creo en la evolución. Y por eso creo en el amor, pero no en el amor empaquetado que nos venden las novelas románticas o las películas de Hollywood, sino en el amor como fuerza que nos mueve y que en el caso de la pareja nos lleva a querer estar juntos, crecer y ser un equipo para compartir la vida.

  • Hay un cuento que habla sobre la historia de Romeo y Julieta y la vigencia de la obra hoy, incluso cómo nos la venden. Romeo es el hombre perfecto y hay muchos ejemplos así en la literatura y los medios de la actualidad, qué necesario destruir estos estereotipos, ¿no?

Cuestionarlos. Como lectores tenemos que ser lectores críticos, atentos y cuestionar lo que leemos porque todo texto tiene algo para decirnos acerca de nosotros mismos. Preguntarnos qué nos pasa cuando leemos determinada historia, que nos gusta pero también que nos repele. Cuantas más historias distintas haya, cuantas más formas de amar y de ver la vida se reflejen en la literatura, más espejos tendremos como lectores para encontrarnos a nosotros mismos. Ya lo dijo en una charla TED la escritora nigeriana Chimamanda Ngnochi Addichie “El problema con los estereotipos no es que sean falsos, son incompletos.

  • Está el cuento “La cita”, que es bastante fuerte y dice mucho sobre el patriarcado. Un hombre busca sexo fuera de su pareja porque su pareja “sirve” solo para otras cosas. También vemos este concepto de la mujer como sirvienta en “Derrumbe”, con su “Te dejé café y comida en el freezer, lavé y guardé la ropa, le di de comer al gato. También perfumé las sábanas y regué las plantas. No me odies, es que estoy tan cansada”. ¿Cómo ves este tema con miras al futuro si tenemos en cuenta el movimiento feminista?

Como todos los cambios verdaderos, lleva tiempo. Lo que veo más positivo es que, cada vez más, cada familia es libre de distribuir las tareas y los roles de la casa como mejor les parece sin tener cuenta el género. Yo entiendo a la familia como un equipo para transitar la vida y me parece que está en cada uno encontrar la forma en que mejor funcione independientemente del género de los integrantes.

  • “Esa fue la primera vez que lloré por belleza. No era tristeza, claro, pero tampoco era alegría.”. ¿En qué situaciones lloraste por belleza?

A mí la belleza me conmueve. Un libro, un paisaje, una canción.  Lloro con los libros que me gustan, por ejemplo, lloré a mares con el final de Don Segundo Sombra, lloré con la película sobre la vida de Frida Kahlo, con el final, también, del libro “El infinito en la palma de mi mano”, de Gioconda Belli. Lloré por belleza la primera vez a los trece años, cuando leí la introducción de “Cuentos para Verónica” de Poldy Bird y, sin entender cabalmente qué me pasaba, con los años descubrí que en esa introducción están las dos grandes vocaciones de mi vida: la escritura y la maternidad.

  • Al poder considerarse autobiográficos algunos de tus escritos, ¿qué te dice la gente que te conoce?

Tengo grandes peleas conmigo misma por los textos autobiográficos, tengo el prejuicio de que como escritora debería prescindir de ellos, pero, por otro lado, no puedo evitarlo. Somos seres narrativos, vivimos contándonos la realidad a nosotros mismos, solo que algunos lo escribimos. En cuanto a la reacción de los otros con las cosas que escribo, los únicos que me preocuparía lastimar u ofender serían a mi marido y a  mi hijo y con ellos no hay problema. Hernán, mi marido, es un gran lector y conoce muy bien como es el juego. Además, hemos charlado mucho sobre mi proceso de escritura. Sabe muy bien que mezclo todo el tiempo cosas de la realidad y de la fantasía. Jamás tuve un problema por eso. Ahora, tengo un grupo de amigas que quiero como hermanas y siempre tuve ganas de escribir una historia sobre ellas, jamás me animé. Tendría terror a que pueda malinterpretarse.

  • ¿Qué autoras de cuentos recomendás?

Dos libros de cuentos que me gustaron mucho fueron: “Algo alrededor de tu cuello” de Chimamanda Ngnochi Addiche y “Mujeres de ojos grandes” de Ángeles Mastretta. Éste último creo que es mi preferido. De las autoras clásicas nacionales me gustan Angélica Gorodischer, Hebe Uhart y Liliana Heker, por ejemplo. Ahora estoy copada con Juan Solá, me tiene maravillada y, siempre, con Abelardo Castillo. Me parece el mejor cuentista argentino. Ya sé que la pregunta era por mujeres pero no podía dejar de nombrarlos porque están entre mis escritores preferidos.

 

2019-03-26 TAPA WEB Cuentos de amor y otras mentiras, Eugenia Miqueo

Escrito por Denise Griffith

Escritora y editora argentina. Publicó con la editorial Escritor de la legua un poemario llamado Antojos de desorden y participó de la antología El gran libro de los perros de la editorial española Blackie Books. Trabajó en el Ateneo Grand Splendid (una de las librerías más hermosas del mundo). Colaboró en diversas revistas digitales. Se desempeña como crítica de teatro para la página GEOteatral. Contacto: griffith.denise.03@gmail.com Si te gustan los perros, te invito a seguirme en mi cuenta de Instagram: @perripoemas