En esta primera publicación de la sección “Tinta joven”, nos encontramos con una muestra poética de Víctor Bahena, quien construye micro-cosmos en imágenes breves. En su primer poemario titulado Limbo de agua (UNAM, 2014) nos escribe: La noche es un ciervo/que bebe luna/ en un arroyo. Desde ese momento, donde su pluma comenzó a tener mayor voz, no ha parado de intensificarla a través de la simpleza y brevedad. En La próxima Estadía (Matraz, 2016), nos dice: Te canto porque eres tangible/ y no hay diferencia entre tú y el pan.

Estos elementos han sido influenciados por la poesía japonesa. Por lo cual también podemos encontrar diversos haikús, como un ejercicio constante en su estilo poético. No obstante, aunque no siempre escriba haikús (como se puede leer en esta muestra), mantiene un sello de imágenes que van y vienen, destellos que vibran con intensidad en el instante poético que nos dibuja, para disiparse en el momento siguiente.

En Diez poemas escritos en un grano de arroz, nos muestra ese micro-cosmos que va plegando en versos de papel, para lograr el origami del poema. Este el camino de la simpleza que marcan sus poemas siguientes, el cual ha sido construido con delicadeza cual figura sonriente de origami.

Por otro lado, considero que los elementos mencionados en su sello son valiosos, pues abren la ventana a que las personas puedan leerlo en cualquier momento. Es una de las ventajas de escribir en forma aforística, la cual también podemos encontrar en sus obras; esta no se agota en la “satisfacción inmediata” del lector, sino que contiene un impulso silencioso -y no por eso menos poderoso- para detenernos un instante y contemplar la imagen de un rostro, unos ojos o incluso encontrar la forma que tiene la ausencia. Es el relámpago  que ilumina las cosas sin retumbar en nuestros oídos.

Bahena construye un puente a la luz de este relámpago, para que crucemos a los mundos que escribe en un grano de arroz y podamos encontrar en esa pequeña manifestación del mundo a nosotros mismos, siendo finitos en cada momento, fragmentados en instantes que el tiempo aúna como un collar, para que nosotros podamos llamarle “vida”.

A continuación, tenemos algunos textos de nuestro joven poeta, mostrándonos que aún entre diferencias generacionales, la poesía continúa encendida, al grado que la puedes encontrar grabada en un grano de arroz:

Diez poemas escritos en un grano de arroz

Ahora un rostro sonríe y su sonrisa se deposita sobre mis labios
Antonio Gamoneda

1

Al amanecer, de entre mis sábanas, surge tu rostro como la luz desnuda del primer albor de los tiempos.

2

El mundo no te pertenece, pero tu sombra está encima suyo.

3

Porque tú ya lo has caminado, poco importa que el mundo tenga fin.

        4

El amor es un retruécano simple: yo y ella; ella y yo.

5

Pisas y tu huella pasa a ser tú, crecen en ella heliotropos.

6

La mañana sabe algo de tu aroma, y su rocío del néctar que presumes, vida.

7

¿Quién percibe el sonido cuando una flor de loto abre?

8

Tu hospitalidad es un lirio en el agua.

9

El amor, presumes, no es una bandada de garzas que vuela ante la inminencia de un disparo. Así lo creo.

10

El agua es tu origami.

 

[Como si llorase…]

Como si llorase
sobre el busto de estatua
no atiendes mis suplicas.

Montaraz

Mis sueños,
al igual que una cabra,
tras un paso en falso,
se despeñan por la vida.

Cafetal

A la molienda van,
y de ella vienen,
los amores desgranados,
sin ilusiones.

Reencarnación

Inanna, noble diosa,
tras muchos siglos,
por fin reencarnas
en el cuerpo de mi amada.

Hechicera

Bruja,
hechizas la noche
con tus ojos.

Tu sexo
es una amapola
soporífera.

La medianoche
es la morada
de tus labios.

[A la mañana…]

A la mañana despierta,
que esa tibia luz ya te adora,
y brinda,
a tu figura dominical,
un aroma de beata.

La ropa no,
las caricias
que le acomodan más
a tu vestimenta.

Un ángel jamás sufrió
exilio más terrible,
pero para mi causa
la suerte es mucha.

Víctor Bahena (México, 1993). Estudia lengua y literaturas hispánicas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Ha publicado los libros Limbo de agua (UNAM), La próxima estadía (Matraz Ediciones), A como dé Lugar (Babel, todas las voces), Caldo de Oso (Sikore Ediciones) y Madréporas (Ediciones Obra Negra). En España forma parte de las antologías de haiku Hawuai Chigetsu y Mario Benedetti (Editorial Letras Como Espada) y de la I Antología Internacional del Haiku (Editorial Pasos).

Escrito por Brenda Cedillo

Brenda Cedillo, (1997) estudiante de Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM y poeta, ha colaborado en la antología Contracanto (Proyecto Almendra, 2014) de estudiantes de CCH’s a través del Torneo "Adversario en el Cuadrilátero", organizado por Verso Destierro, en esos primeros versos podemos ver las primeras pinceladas de ideas que no ha parado de pensar, que desembocaron en Los Espejos Del mundo (Proyecto Babel, 2017), primer libro de poesía que desarrolló. También colabora en la Antología de literatura mexicana núm. 22, titulada: Ciudadela de Orfebres (Colectivo entrópico, 2018) También ha ganó el 2do lugar en el Torneo de Poesía Adversario en el Cuadrilátero 2017. Su poesía es un diálogo constante con su ser filosófico, por lo que sus versos, se ven inmersos en diversas cuestiones como, la finitud, la imposibilidad del habla como acto creador y la libertad en su sentido fuerte. Brenda nos va atisbando senderos que dan el último rodeo al lenguaje, para poder salir del campo de lo que puede ser dicho con sentido.