“Hay que construirse un palacio en la mente”, dice Él mientras se pasea a lo largo del auditorio, que está medio vacío, medio oscuro y medio frío. Lo dice mientras explica una técnica que ayuda a memorizar series acomodando los elementos en un contexto narrativo, o sea, inventando un cuento que los incluya a todos. La mente ordena los objetos, los almacena con la forma del recuerdo que esa historia modela. Él hace una pequeña demostración, prueba su punto, sonríe y se regocija, acunado en la mirada atónita del público.

En otro lugar, una mujer joven y hermosa se construye un cuento en el que la imagen que le devuelve el espejo la complace. Recuerda haber nacido varón, pero hace mucho tiempo que ese dejo de ser su género. La veo esforzarse el doble que las demás en sus clases de ballet, la veo encintarse el cuerpo hasta provocarse infecciones, la veo brillar cuando vuela entre saltos y es aplaudida. Parece en todo momento tan delicada, tan frágil, que cuando por fin toma las armas, cuando escribe ella misma el final que había estado pidiendo con tanto fervor y nadie se había atrevido a concederle, lo que queda es cerrar la boca y callarse.

Finalmente, al filo del auricular, una voz experta termina de pulir la cuestión narrativa de la vida cotidiana. La mente, nuestra mente, es ese gran palacio al que va a parar todo lo que percibimos en el mundo. Allí se le da forma, se lo acomoda, se lo maquilla y se lo viste. Toda esa bola de sebo se vuelve nuestra verdad incuestionable. Pero de repente ocurren cosas. Hechos, dichos, supuestos que quiebran el sebo y lo rompen. Nada es lo que parece. Nada debe serlo. Siempre hay que dejar espacio para la duda razonable porque dudando, el palacio se remodela, crece y se expande.

ÉL sonríe satisfecho por haber plantado la duda en el auditorio. Ella sonríe satisfecha por haber derrumbado el muro que la separaba de su verdadera identidad. A la voz experta se la escucha reír tras haber demostrado que dudar es saludable y necesario.

Al fin de cuentas, nada es lo que parece y en la duda radica la verdad.

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Fuentes: “The Mentalist” (T5 E14);”Girl” (Netflix); “Las narrativas complejas de nuestra mente” (Charla TED de Lucas Raspall).

Escrito por Natalia Amendolaro

Buenos Aires, Argentina. 1990 Lectora voraz. Escritora como forma de vida. Autora del blog Escriarte y del libro "Resultó que éramos libres" Colabora en la revista Liberoamerica. En la búsqueda permanente de nuevas formas de unir arte con palabras.