Si bien el autor chileno Andrés Claro (1968) publica hace más de dos décadas, es en los últimos años que su figura se aleja del círculo puramente académico (sus libros anteriores suelen tener influencia en este ámbito) y se acerca al lector, considerando la «trilogía» ensayística que editó recientemente Ediciones Bastante (La creación, 2014; Imágenes de mundo, 2016; Tiempos sin fin, 2018), volúmenes breves y agudos, y también la entrevista Lenguaje, Mundo, Traducción (2018, Ediciones Overol), en donde el autor repasa las reflexiones habituales que integran su obra.

Claro es Doctor en filosofía por la Universidad de Oxford y graduado de estudios de postgrado por la École des Hautes Études en Sciences Sociales, donde Jacques Derrida dirigió su tesis. Profesor en diversas casas de estudio tanto nacionales como internacionales, se ha desempeñado como traductor (destaca Kirigirisu, un conjunto de haikús publicado por Ediciones Tácitas en el año 2010) y ha publicado una serie de libros que tienen como foco la problemática de la mutua influencia de las lenguas y los vericuetos de la traducción, entre los cuales destaca notoriamente el monumental Las vasijas quebradas: cuatro variaciones sobre la «tarea del traductor” (2012, Ediciones UDP), de más de mil páginas.

Imágenes de mundo, segundo volumen de la «trilogía» antes mencionada, se inscribe en las preocupaciones constantes que presenta Claro en su obra; el analizar la interacción dada entre diversas lenguas a través de la historia y el cómo el lenguaje incide y crea nuestra realidad. Además, en él se recalca la relevancia del lenguaje poético, que se presenta desde siempre, desde el origen del lenguaje como tal, como un laboratorio del mismo, en el cual se ponen a prueba las formas de utilizarlo antes de que las mismas  «invadan» la realidad. El libro, consecuentemente, desarrolla una idea que el autor retoma desde La creación, en donde repasa el nexo entre la génesis del mundo como tal y la formación artística del poema a partir de la palabra «creación», que connota ambas situaciones.

Claro presenta en Imágenes de mundo la tesis de que el lenguaje poético no sólo refleja, sino prefigura la realidad, la metafísica (entendiendo ésta en el sentido de una filosofía de cada quien, de un modo de ver y estar en el mundo) de cada época. Para exponerla desarrolla tres ejemplos enfocados en poemas de épocas y locaciones distintas, que serán los tres capítulos del libro: la primera mitad de la «Oda IV.2» de Horacio, autor insigne del periodo clásico de la literatura latina; el octeto regulado «Día de primavera: pensando en Li Po» de Du Fu, poeta chino de la época Tang, uno de los más importantes en la historia literaria del país; y las primeras líneas del «Canto II» de Pound, autor fundamental para la poesía del siglo XX y posterior.

En dichos poemas, el autor se presta a descifrar primeras y segundas «intenciones» de cada poeta: en primera instancia, los tres poemas son odas de carácter medianamente ambiguo al antecesor literario fuerte; en el caso de Horacio, es el poeta griego Píndaro; en el caso de Du fu, es su contemporáneo Li Po; en el caso de Pound, es el poeta Robert Browning, pero también el trovador medieval Sordello, Homero, Li Po y Picasso. Sin embargo, tras lecturas minuciosas en las que el foco de atención es desplazado de la intención «aparente» de cada obra, es decir, del homenaje explícito y la referencia a determinados antecesores literarios de cada autor, Claro nos mostrará cómo tras la construcción del poema, tras las figuraciones de la imagen poética y el orden en el que éstas son presentadas, nos encontramos con que los textos proyectan y a la vez arraigan determinadas metafísicas características a cada contexto sociohistórico, reflejando y reafirmando específicas imágenes de mundo.

En el primer caso, Claro presenta cómo en la oda de Horacio, a través de metáforas analógicas de orden hiperbólico, se organiza la representación de la realidad tal cual la presenta la ontología clásica, caracterizada por el dualismo entre lo sensible y lo inteligible que instauró la filosofía de Platón; oposición entre lo real y lo ideal.

En el segundo caso, el autor mostrará cómo Du fu, en su octeto dedicado a Li Po, deja entrever la característica topología horizontal, en cuanto proceso de correlaciones y paralelismos, que implica la concepción metafísica del Tao, una de las vertientes clásicas de la filosofía china, proyectada además por las características propias de la lengua y por las exigencias que impone la forma del octeto, también relacionadas con una conjugación entre paralelos que den al poema cierto dinamismo: lo que, comúnmente, conocemos como ying yang.

Por último, el autor rastreará en las primeras líneas del segundo canto de Pound cómo el poeta norteamericano, tras experimentos poéticos en los que las dos anteriores configuraciones de mundo están presentes, proyecta en su obra lo que el mismo Claro ha llamado una revolución de la representación mediante las formas del montaje, a la que contribuyeron la pintura cubista, la poesía imagista, el nuevo lenguaje cinematográfico y, más temprano que tarde, determinadas formas de proyección arquitectónica y de conceptualización histórica y filosófica. Por supuesto, dicha revolución ya no lo es; las formas de representación de la realidad que instauró el montaje (y por ende Pound, en su rol de poeta y de editor de otros autores) son en las que actualmente vivimos; un mundo en donde las imágenes se yuxtaponen bajo una simultaneidad espacio-temporal que habitamos como si mirásemos a través de un caleidoscopio.

Imágenes de mundo es un libro prácticamente intachable, en el sentido de que en el delimitado marco de sus pretensiones (si bien modestas, complejas) se desarrolla de manera uniforme y clara. Escrito bajo un estilo aséptico y a través de un vocabulario no más intrincado que lo necesario (lo que, a pesar de la complejidad de ciertos temas, permite una lectura ágil), el volumen da cuenta de su preparación, lo que podemos confirmar al revisar la conferencia «La creación poética del mundo» dada por Claro en el festival Puerto de Ideas Valparaíso 2015, donde presenta la misma tesis mediante los mismos ejemplos de manera algo más breve, y también si nos dirigimos al artículo «La revolución contemporánea del montaje», publicado por Revista Diseño en Julio de 2016, meses antes de la publicación del libro, en el que el autor (como ya adelantamos) analiza cómo a través de la conjunción de representaciones de la imagen occidentales y orientales, principalmente de la mano de Pound en la poesía, Einseinstein en el cine y Le Corbusier en la arquitectura, se termina por proyectar y reafirmar el orden de representación de la realidad en la que aún estamos insertos.

Una ausencia clara en el libro es el hecho de que no se haga ninguna conexión con hábitos de figuración poética en lengua española, aunque esto no llama demasiado la atención, puesto que se ha dado, generalmente, el caso de que autores de habla hispana adopten, difundan y desarollen lo que ha sido ya esbozado en otras lenguas. Sólo por mencionar dos ejemplos, tenemos a Octavio Paz, traductor como Pound de poesía oriental (sin conocer demasiado las lenguas) e imbuido por su influencia, o a Fray Luis de León, que en toda su obra en verso tuvo presente la influencia de Horacio, ampliando el trabajo metafórico del poeta latino al tópico medieval del Locus Amoenus de manera magistral. 

Para concluir, me gustaría destacar el juego que se da entre el libro y su portada, una ilustración del artista y diseñador japonés Takahiro Kurashima, quien monta en sus imágenes (Poemotions, nombre con el que las ha publicado en un par de volúmenes) ilusiones ópticas que proyectan determinados efectos según actúan como «engranajes» en conjunción con otras imágenes, en lo que da como resultado una correlación de impresiones fiel a las representaciones poéticas del montaje, analizadas en el libro.

 

*Imagen de portada: tapa del libro, con una ilustración de Takahiro Kurashima.

Escrito por Eduardo Bustamante

Eduardo Bustamante Fernández (Chile, 1996). Escribe y dibuja. Estudia Licenciatura en Literatura con mención en Escritura de guiones. Ha publicado reseñas y artículos en un par de sitios web chilenos y ha resultado finalista u obtenido menciones en algunos concursos literarios, como el II Concurso Literario Kimün del Cajón (2015) o el XIII Concurso Literario Gonzalo Rojas (2016). Participó en el I Festival de Poesía Joven La Chascona (2017) y fue antologado en el libro "Mi canto no termina. 5 años del Concurso Juvenil de Poesía Pablo Neruda" (Fundación Neruda, 2018).