“When they see us”, de Ava Duvernay

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En los últimos años las series ha desplazado al entretenimiento anteriormente ocupado por el cine, la televisión… o la literatura. Desde la incuestionable Breaking Bad hasta las docuseries como Making a Murderer que ha popularizado Netflix con su oferta inagotable de cultura popular.

La serie de cuatro episodios When they see us, dirigida escrita y producida por Ava DuVernay ha sido una de esas obras que pocas veces uno tiene la suerte de encontrar. Te deja incómodo, pensando una y otra vez sobre el tema y con una sensación de que tu vida —de una manera quizá imperceptible— no va a ser la misma después de ver esa pieza. Una potente narrativa y un trabajo de dirección impecable hacen de esta serie una obra mayúscula.

La historia gira en torno a los cinco adolescente acusados de violación en los años noventa, en el caso que se le conoció como The Central Park Five.

Raymond Santana, Kevin Richardson, Antron McCray, Yusef Salaam y Korey Wise fueron condenados a pasar entre cinco y quince años en prisión, en medio de un linchamiento mediático (en donde por cierto el ahora presidente Donald Trump pedía la pena de muerte para los cinco chicos).

Más de una década después los cinco fueron exonerados por la confesión de un violador serial —Matías Reyes— , que aceptó ser el responsable del delito  por el cuál habían sido encarcelados los cinco: la violación de una corredora en Central Park. Su ADN sí se encontró en la escena.

Los cinco eran menores de edad y sus vidas fueron destruídas por el sistema gringo que deliberadamente encarcela y exluye a las personas negras, morenas y pobres. Durante el juicio no se encontraron pruebas concluyentes o físicas que pudieran vincularlos al caso. Vamos, ni siquiera existían elementos circunstanciales que los ligaran al delito; su “error” fue salir a jugar al parque el día que la policía hizo la redada para aprehender al responsable.

Lo único que la policía tuvo para culparlos durante el juicio fue una confesión falsa, sacada con engaños, y tortura contra los cinco menores. La encargada de la unidad de investigación de delitos sexuales Linda Fernestein en un ejercicio profundamente racista y de manipulación del sistema, es señalada como la principal responsable del caso. Tras el estreno de la serie tuvo que reunciar su actual cargo en la Universidad de Columbia.

Mientras escribo y platico de ésto no puedo dejar de pensar en el último viaje que hice a los Ángeles con un amigo. Por un error de cálculo en nuestro itinerario debimos quedarnos durante la madrugada en la estación central de trenes LAX. Lo que vimos ahí es digno de un laboratorio de anti psiquiatría, como apuntaba R.D. Laing sobre los orígenes sociológicos de la locura, en Locura, cordura y familia.

La estación en la noche se llena de homeless, mayoritariamente negros y uno que otro veterano de guerra blanco. Llega un momento de la madrugada que son la mayoría estos personajes complemente locos los que llenan la estación a pesar del estado policiaco que se vive ahí adentro o quizá justamente por ésto. La exclusión y la locura propiciados por un Estado bajo un criterio de raza, es innegable lo que se observa en ese país. No importa que hayan tenido un presidente negro. La población negra e hispana es exluída.

La entrevista que realizó Oprah a los cinco exonerados, es potente y conmovedora, muestra el rencor de algunos, el perdón de otros, el profundo odio de uno de los exonerados hacia su padre por haberle hecho confesar, —éste creía que haciendo lo que la policía decía podría traer a su hijo a casa— uno de ellos agregó: el sistema tiró diamentes a la basura. En Korey Wise —el exonerado que pasó trece años en el sistema carcelario adulto y muchos de esos años en aislamiento—, se ve que algo está profundamente roto aunque su verbalización es poética y surge de repente de un semblante abatido y de algún lugar perdido en su cabeza.

Pienso en la manera en que este sistema tiene un criterio de destrucción e institucionalización contra menores, y ahora más que antes contra niños migrantes que son puestos en centros de detención tan pronto sus padres cruzan la frontera. La misma Ava DuVernay es enfática cuando dice: no es que el sistema esté roto, el sistema fue diseñado así.

Si no han visto When they see us, veánla, les aseguro que no van a ser los mismos después de ver esta serie.

 

 

 

 

Escrito por Sidharta Ochoa

Escritora y editora. Fundó Abismos Editorial. Autora de los libros: Tatema y Tabú (cuento) editado en Lima así como de Estética de la Emancipación (experimental), Historia de las feminazis en América (cuento) y del de ensayos Radical Chick. Fue becaria en la Categoría Jóvenes Creadores del FONCA y del Fondo Estatal de Baja California en cuento y novela en una y dos ocasiones respectivamente. Ha colaborado en la revistas, Lee Más de Librerías Gandhi, Nexos y en la revista Río Grande Review de la Universidad del Paso Texas, entre otras. Obtuvo la beca Brazilian Publishers otorgada por la Cámara Brasileña del Libro en el 2019 así como la beca Pro Helvetia del Swiss Arts Council (Suiza) en el mismo año y la de DGLAB- MInisterio de Cultura de Portugal por la edición de obras.
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