Foto de portada: Adolfo Vega

Cuando comenzamos este recorrido de las artes peruanas (poesía, narrativa, música, etc), no queríamos que se vuelva un recorrido exclusivo de voces consagradas. Es cierto que el trabajo arduo y constante permitirá que el artista salga de sí mismo para poder plasmar la obra. Empleando una analogía de Miguel Ángel: extraer la belleza de la roca. Sin embargo, hay quienes se encuentran ocultos, entre sus propios quehaceres y labores, pero que poseen aquella sensibilidad propia del artista. Aquel “sexto sentido” que logra coger los detalles invisibles de la realidad y poder plasmarlos en palabras, oraciones, epitafios, versos, etc. La postura artística no solo contempla el rigor académico o estilístico de la época, sino que va más allá de una contemplación callada. Una mirada desde una juventud que pocas veces se hace presente y, por diversas razones, no se desenvuelve dentro del amplio ambiente artístico peruano.

En un artículo anterior ya hemos hablado tratado sobre una crítica (aún en mejoras) sobre la poesía contemporánea. Una mirada sutil, pero testimonial de alguien que ya ha recorrido esos parajes (para recordar el artículo ingresar aquí). Por lo tanto, estos jóvenes que escriben poesía (aún joven, aún tierna, pero con un tremendo potencial) nos permiten confiar que hay bases para soñar. La poesía, en este caso, no solo queda en un ambiente de tan alta altura (como iremos presentando a otros escritores con mayor recorrido, experiencia y trabajo), sino que logran navegar en el lenguaje de lo sencillo, de lo práctico, de lo cotidiano. Plasmando sus necesidades, sus sueños, sus miedos, en versos que logran cautivar por su sencillez y sinceridad. Estos jóvenes (todos menores de los 25 años) nos plasman estructuras poéticas sencillas, pero con una gran carga emocional, vivencial, existencial.

Voces que transcurren desde la mirada afectuosa del campo laborado, hasta el estrés crónico, propio de los suburbios, centro de estudios y de lo cotidiano. El vaivén producido por el amor / desamor que se transforman en aquel sendero que lleva a la vida o que lleva a la muerte. Algunos ya han publicado en antologías o medios digitales. Otros solo escriben para sí, pero logran dejar escapar algo de su arte en el camino virtual. Por ello, no podemos dejar pasar a estas nuevas voces literarias que, aunque ellos no lo sepan, permiten afirmar que el Perú sí es un país donde las artes literarias jamás van a morir. Hay mucho trabajo, pero un alto edificio jamás se levantará sobre mal terreno. Un escritor no podrá seguir trabajando en sí mismo si es que no hay esa base llamada sensibilidad (no confundir con sentimentalismo) y que es capaz de captar lo mejor de la realidad para que sea plasmada en la sociedad. Por ello, mostramos a este conjunto de escritores que he decidido llamar como “Nova”, nombre apropiado para ellos que no se conocen, pero que pertenecen al mismo sendero literario que ahora les presentamos con ternura, amor y pasión.


Nick Rosales

Yeso I

Místico de armonía el bel sien divino
vio mustio lodo virginal tal día
que Gabriel prestó honor al alfarero,
y el viento labró el fruto del destino
en arreboles donde regiría
vestido en luciolas, con perfumero el fruto livorero.

La flor fue al huerto del este percal
el beleño iluminado a nieve ego
vio el sol su rayo ciego,
el incline cóncavo, por la cal
de confusos rubios: dos guirnaldas.
Del lodo feneció las esmeraldas.

Las acequias de beldad ya divinas
y los rocíos de alba beldad en campo
eran lo opuesto al canto general
por el casto amor de las matutinas
ya púrpuras, ya venturas de pampo,
el rocío opuesto al lodo virginal,
tristina alba lilial,
cantarina jazmín del arrebol
que llegó al este percal cantarina
y en carmín crinolina
por beleño, desnuda, amó con sol
porque en el huerto de bel campo azul
la flor era esquiva con Adán tul.

De lodo etéreo, a barro
general agonía
tristina elegía
porque jazmín amó y el sol es aro.
Y Adán fue del místico trovador,
el retrato opuesto a Yahvé, el creador.


Walter Velásquez

El Final

Supongo que este es el final de nuestra historia
Sin rencores y lamentaciones
Existió amor pero ahora solo queda el desamor
No hubo infidelidades y desengaños
Perdimos la sinceridad y la expresión

No hubo caricias, besos y hermosas palabras en los últimos meses
Solo llamadas telefónicas y mensajes de texto sin ninguna emoción
Nos encontrábamos en nuestro hogar, sin ningún respectivo abrazo
Nuestra cama era solo lugar para dormir
Y así transcurría los días con las mismas secuencias

La que sería nuestra cena romántica, fue nuestra última cena
Miradas de desánimo, molestia e inconformidad
Pero con el claro objetivo de dar fin a la etapa

Nos levantamos de nuestros asientos
Para decirnos adiós y suerte
Sin saber que uno de nosotros
Iría a la estación del tren
Para culminar esta romántica
Y triste historia


Jonathan Vargas

Luz eterna

El espíritu trasciende y la carne muere,
el pabellón ciego y sordo a voluntad ignora que va a trascender.
Pasos se escuchan, un sonido hueco en sincronía de los no vivos en espíritu, pero si en carne.
Incoloro el espíritu adormecido se sume en la niebla de la repetición, el retorno de lo mismo.
Una luciérnaga en la niebla se alza cual antorcha de la victoria, un espíritu consiente
de la muerte de su recipiente, pero, consiente de la inmortalidad de su elemento primordial y originario.

La carne muere, el fuego se alza y sube a los cielos.

El sol aparece.


Luis Coronel

III

A esta hora
en lo más álgido de la noche
la soledad duele menos
hay una suerte de pacto con el vacío
y en ese vacío se sienten
las presencias ya perdidas.

A esta hora
la noche tiene olor a tabaco
y a recuerdos
y entre tabaco y recuerdos
no sabemos si el pulmón
o el corazón
resulta más contaminado
pero en ambos queda
el residuo silencioso
que más temprano que tarde
nos hará colapsar.


Roy Aguilar

Te observo en momentos

Yo te observo en momentos…
como si fueras bengala.
Dime todo loco lo que quieras
eres la misma acción de la guerra
encadenada.

Fortísima
lo hago bajo la luna…
¡Sí!, esa misma flotante
flotante como el pétalo de tu pelo
arraigado
el que virtualiza mis estancias
las que ahora fulminas
con tu silencio en palabra
mis desabridas piezas
nunca sentirán
tanta discordancia

Noche soleada
si me ves en mis desvelos
tan sólo te diré
que eres lo más lindo
de este estero
tan solo te diré
que mis válvulas duplican su color
las bocinas de la angustia
se espantan con su propio
espanto
y que todo lo que se me ocurre
se va de lapso a lapso…

Si a todo ello naces
intermitencia
concédeme mi actual desear
los dioses
Afrodita
Hefesto
Apolo
‘Quinestesia’
sucumban a mis plegarias
de este pobre enamorado
que tan solo se exhorta
para no ser devorado

Por ello
y por lo mísero de
todo lo demás
te observo en momentos
acariciándote sin hacerlo
tan solo para probar
tu haz de bello velo


Alejandro Raspaud

Rosas

Invierno del que bailan hojas;
caen de árboles en ritual
circulando una vida
que es círculo de incógnitas.

Rosas de sangre
se desprenden
de mi cuerpo.
Miel es mi sangre y sangre es mi miel.

Soy hombre al escribir y niño al querer,
porque tengo zanjas de vómito y alcohol,
y penas y desgracias.

Muerte lleva al papel y papel lleva a la muerte.
Sangre son rosas blancas de octubre,
y mis uñas, nubes de noche que mueren al pie de Luna.

Luna mata a la noche…
no es diáfana
es mala y lejana.

Yo soy muerto, porque mato al vivir
y al vivir muero,
en copas ocultas de tela barata.


Gonzalo Guerreiro

Sin título

Era una tarde amena en la que yo disfrutaba de tus caderas,
cuando los herejes cometieron su primer acto de guerra.
¡Socorro! Ya en mi costa veo a los moros,
y que no te tomen por cautiva, imploro.
Solo digo y lloro: “Por ella les daré todo el oro”.
Pero a estos bastardos no les importa nada,
desean que sufra como carnada y que tú ya no estés
ni para sentir mis bocanadas.
Finalmente, traspasaron mis barreras,
sé que traerán desgracias y penas.
Culpable yo soy, tal vez,
por preferir un uno sobre un diez.
Recapacité. A bajar la guardia no volveré.
Prometí que yo te alejaría de ellos. Mas no lo logré.
Encontraste en sus ojos, familiares destellos,
los cuales te recordaron un sentimiento bello.
Yo no lo decidí, pero te quitaste de aquí.
Vociferas que esa gente ahora te hace feliz
y que por primera vez piensas en ti.
Pasado un tiempo ya compartes sus costumbres
y me empujas a una inmensa incertidumbre.
¿Acaso volverás antes de octubre?
Te esperaré por siempre.
Ojalá no me olvides antes de diciembre,
cuando seré yo, esta vez, el que
el terror, en los moros, siembre.


Mariella Camino

Sin título

Tal vez parece que me pierdo en el camino
pero me guía la intuición.
Nada me importa, solo hacer el recorrido,
mas que saber a dónde voy.
No trates de persuadirme,
voy a seguir en esto.
Sé que nunca falla,
hoy, el viento, sopla a mi favor
y voy a seguir haciéndolo.
Las cosas brillantes siempre salen de repente
como la geometría de una flor,
pues sin secretos, no hay amor.
Dame de todo,
todo me sirve, nada se pierde, yo lo transformo.
Y el universo siempre está a mi favor,
y es tan mágico
que voy a seguir haciéndolo.
Me sirve cualquier pretexto,
cualquier excusa, cualquier error.


Roxana Carranza

Posibilidad inesperada

Tal vez el amor nace
de tan solo una confusión
pues se alimenta de ilusiones,
suspiros y pasiones por las que
no desistimos de nuestro objetivo.

Tal vez es una meta
que a su llegada desvanecerá
toda fuerza interior,
se esfumará como el sol en pleno atardecer.

Tal vez no puedas dormir cada noche
esperando sobrevivir
a ese amor no correspondido
que te atormenta más que toda pesadilla
y es que el amor
es una locura,
simplemente una posibilidad
que vaya en medio de un destino incierto.

Tal vez algo efímero,
algo que no puedes ver
por eso tan difícil creer en él.


Nota del autor:

En algunos casos, la poesía puede calar o no en el espíritu del lector. Un buen y respetado poeta manifestaba que un muy buen poeta es aquel que logra conmover a todos aquellos que logran escuchar sus poemas. En algunas ocasiones, el poeta estructura versos complejos. La sensibilidad es un arma necesaria y poderosa. ¿De qué otra forma podemos ingresar a la realidad si no es por al admiración y atención a los detalles sencillos? El primer paso del método científico es la observación, peor con anterioridad teneos el asombro.

Pues en una afanosa lectura con alta carga filosófica (propio de mi formación académica) me hace encontrar cautivantes los poemas ahora mostrados. No por el recorrido o lo complejo de la estructura (aspectos que se pueden mejorar con tiempo, práctica y estudio) sino por la sinceridad en estos versos por mostrar aquello que, muchas veces, queda callado y almacenado en la cueva oscura del corazón.

Por lo tanto, esta muestra responde a esta exigencia de asombro y atención que muchas veces pasamos por alto. Un árbol no emerge con un tronco fuerte, para ello se necesita de buen terreno, buenas condiciones y buena semilla. En estos textos se encuentran estos elementos.

 

Escrito por Emilio Paz

Emilio Paz (Lima, 1990) Profesor de Filosofía y Religión, egresado de la Universidad Católica Sedes Sapientiae. Tiene publicados “Septiembre en el silencio” (Club de lectura poética, 2016), “Laberinto de versos” (La Tortuga Ecuestre, N°394, 2018) y "La balada de los desterrados" (Ángeles del Papel Editores, 2019). De igual manera, posee poemas y cuentos en publicaciones de Perú, México, Chile, España, Venezuela, Estados Unidos, Argentina, India, Ecuador y Costa Rica, habiendo sido traducido parte de sus poemas al inglés y al tamil. Ha ganado el “Mes de las Letras” (abril, 2017) de la Fundación Marco Antonio Corcuera y el IX Concurso internacional de poesía y cuento - Perú 2019 organizado por la revista "El Parnaso del Nuevo Mundo". También ha participado en diferentes recitales del Cuzco, Paracas y Lima; destacándose el XXI Festival de Poesía “Enero en la Palabra” (Cuzco, 2017), el 2do Festival de Poesía de Barranco (Lima, 2016), el V Festival Internacional Primavera Poética (Lima, 2017). Ha dictado el taller de lectura poética titulado “La vena de la inspiración” para el Centro de Estudiantes de Literatura - CELIT de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y ha participado de diversos congresos de filosofía, siendo su línea de investigación la relación entre estética, poesía y educación. Actualmente dirige el blog “El Edén de la poesía” (https://edenpoetico.wordpress.com/).