Uruguay, nuestro pequeño país, siempre dio buenos elementos en materia literaria. En sus tierras nacieron grandes escritores, algunos incluso lograron fama internacional con el paso de los años. Quizás por eso es que en pleno siglo 21 surgen nuevos escritores y colectivos casi todos los días buscando ganar y generar esos espacios tan valiosos dónde compartir y ser escuchados. Así fue que a principios de 2018 nació la Red de Jóvenes Escritores del Uruguay , con el fin de conectar y dar participación a jóvenes uruguayos que gustan de escribir. Debo decir que la iniciativa me atrapó casi desde la primera noche que fui a un ciclo que se llamaba “Divina Palabra” en un pequeño bar que justamente se llama Dante Bar ubicado en la esquina montevideana de Gutiérrez Ruiz y Soriano. Allí conocí a Iñaki Amilivia, fundador de la RJEU quien me contó sobre el proyecto.

Creo que la historia de cualquier persona que escriba, incluso quienes lo hacen desde chicos, es casi siempre la misma: uno escribe para uno, a veces para desahogarse, a veces para entretenerse. Y lo hace durante mucho tiempo (en la mayoría de los casos años). Luego la necesidad de compartirlo surge sola en algún momento. Si bien las ganas (aunque algunos digan lo contrario) siempre están es difícil ya que hay muchas dudas: a quién, en dónde, cómo. Pero la realidad es esa, las ganas si no se complacen pueden terminar en necesidad y la necesidad por lo general surge de repente. Tenemos que mostrar con orgullo eso que hicimos, como una madre que quiere enseñar a su nene chico al mundo. De está forma es como casi todos empezamos a exponernos de a poco a los ojos de los demás. Entonces surge la idea de un colectivo, que como primera ambición debe procurar espacio para mostrarse, en donde se puedan compartir textos pero también el cariño por la actividad de escribir. Poner en papeles lo sentido o lo pensado. Y ese es el origen de la Red, una casualidad de personas, que pasó de un pequeño grupo de Whatsapp, a uno con iniciativa propia, un potrero en donde se juega y se comparte lectura, poesía y prosa en partes iguales, en definitiva un lugar humano en donde cualquier joven que quiera escribir y no tenga con quién compartirlo puede hacerlo en libertad.

Para conocer más sobre el grupo, sus objetivos, sus próximos proyectos comparto con ustedes una entrevista que le hice a Iñaki y algunos textos de miembros de la Red. Agradezco como siempre la lectura y espero sea disfrutable.

Iñaki, ¿quién sos?

¡Vaya pregunta existencial! Bueno, nací en Uruguay hace 24 años. Actualmente me dedico a dar clases de inglés. Provengo de una familia que le encanta el arte. A mi madre le gusta dibujar, a mi padre la música. Mi amor por la literatura nació de mi tía, ella siempre me regalaba libros para mi cumpleaños. A los 16 empecé a escribir, por mi profesora de letras en el liceo. De ahí no paré más.

¿Qué relevancia tienen las letras en tu vida?

Hoy en día, diría que es lo más importante. No solo quiero tener una carrera relacionada con las letras, la literatura es mi chaleco salvavidas. Creo que a través de ella puedo expresar y sentir cosas que no puedo por mi cuenta, o que me cuesta mucho sacar.

¿Cómo surgió la idea de formar el grupo?

Es una anécdota bastante graciosa. Una noche trabajando en una librería, busqué algo para leer y no encontré nada. Me enojé porqué no encontré ningún autor de mi edad. Casi instantáneamente se me ocurrió crear una “Red de escritores jóvenes”, porque me di cuenta que, al menos en Uruguay, no somos protagonistas de la literatura. Y yo quería leer a alguien de mi edad y compartir mis escritos.

¿Cómo tomó forma el grupo y cuáles son sus objetivos?

Al principio fue un grupo de conocidos que se pasaban cosas que escribían, luego de una semana decidimos que había que expandirnos. Difundimos por varios lados y en poco tiempo ya eramos 100 personas en Facebook. Para mí era una locura. Tuvimos que rearmar la idea del grupo, no podíamos seguir siendo sólo conocidos que se pasaban textos el uno al otro. Después de un par de meses organizamos nuestro primer recital de poesía: “Palabras y Tinto”. Ahí el grupo empezó a tomar más forma, y a generar espacios en dónde los jóvenes y no tan jóvenes podían compartir su arte. Básicamente el objetivo fue mutando, hasta hoy en día que es el de fomentar la escritura creativa en los jóvenes, romper los estigmas sociales que los degradan y generar espacios de alta calidad para el desarrollo cultural y del arte.

¿Qué es lo que hace a la Red un colectivo especial?

En mi opinión es el amor y la garra que se le mete a las actividades. La buena onda de la gente, el recibimiento del proyecto. Personalmente, desde un primer momento jamás me esperé algo así. Es algo de lo que estoy orgulloso y me llena el corazón, que una idea loca como la que tuve termine en algo hermoso como este colectivo.


¿Qué es lo más lindo o disfrutable de la experiencia?

Me pasó mucho a lo largo de este tiempo que mucha gente se me acercó a decirme “Gracias, no tenía un espacio para poder expresarme y la Red lo hizo posible.” Es lo que más disfruto. Ver a tantos jóvenes felices por encontrar su lugar en este colectivo/proyecto.

¿Qué es lo que más cuesta o menos se disfruta?

No hay nada que no disfrute. Obviamente, todo lo que es la previa a las actividades, el estrés por algún error o por falta de tiempo. Son cosas que no se disfrutan pero que hay que hacer.

¿Qué han hecho durante el año 2018?

Hemos coordinado varios recitales de poesía, como “Palabras y Tinto”, “Divina Palabra” y “Noche de Juglares”. Hicimos el primer encuentro nacional de jóvenes escritores, financiado por el Instituto Nacional de Juventud. Participamos de varias actividades literarias como la “LibroFest” y “Semana Negra Uy”. En fin, un montón de cosas. Seguiremos trabajando para crear aún más.

¿Piensan publicar en algún momento?

Hay en desarrollo un proyecto de publicar uno o varios libros de poesía y narrativa. Todavía está muy verde y ni siquiera pasamos la etapa inicial de desarrollo, así que tenemos mucho trabajo por delante, pero es casi seguro que algo publicaremos.

¿Qué hay que hacer para sumarse a la Red?

Tenés que sumarte a nuestro grupo en Facebook llamado “Red de Jóvenes Escritores Uruguay”, responder 3 preguntas y ya sos parte de la Red. Únicamente pueden ser parte residentes (naturales o legales) dentro del territorio uruguayo, o en el extranjero con nacionalidad uruguaya.
También tenemos redes sociales como Twitter (@uyredescritores) e Instagram (@redescritoresuy)

¿Qué se espera de la Red para este año?

Muchas actividades, muchas letras, mucho arte, cultura, poesía, de todo. Vamos a estar trabajando muy duro y constantemente para lograr nuestros objetivos. Trabajando en conjunto con aliados clave como el #ClubDeLecturaUy, la Red Nacional de Clubes de Lectura, el colectivo “En el camino de los perros”, entre otros, que son proyectos que tienen una visión y objetivos muy parecidos a los nuestros. Creemos que uniendo nuestras fuerzas podemos llegar muy lejos, y eso pensamos hacer.

Poesías de miembros de la Red:

Malos y Necesarios (Diego Martínez, 1991)

Qué hermoso y qué necesario
es perder a veces la cabeza                                                                                                                              darse contra la pared, romperse el corazón
destrozarse el alma, lastimarse más allá                                                                                                          de la piel, da la carne, de los huesos.

Es que en la vida hay amores que no pueden ser
que nacen para morir sin realizarse
como esas cosas que queremos y no podemos tener
como esos sueños que siempre soñamos
y por mucho que intentamos nunca llegan a cumplirse.

Nadie quiere reconocer que existen
sin embargo ahí están esos malos y necesarios amores…
Esperando sin saber que nos esperan
buscando sin saber que nos buscan.

Son dolores que tenemos que aguantar
son obstáculos que no podemos evitar
son piedras con las que hay que tropezar
son pruebas que tendremos que superar
son lecciones que debemos aprender.

Porque para eso están
los tan malos y tan necesarios amores,
para enseñarnos por las malas
lo que no aprendimos por las buenas.

Titán De Tinta (Enzo Gaiero, 1987)

Me pasa bastante
que temo sonar arrogante en mi poesía,
pero Juan diría a su vez,
que nadie quiere escuchar timidez.

Prefieren pasión y picardía.
Así que mejor me iría este día
dejando correr libremente
mi vehemente mente.

Pícaro Ícaro alas de cera,
vuela hacia el cielo con alas de anhelo.
Su laberinto; las hojas vacías.
Su ovillo dorado; la mitología.

Dioses del mar, de guerra y poesía.
Gigantes que devoran sus divinas crías.
Dioses y titanes,
semidioses y mortales.

Me nutrí de poemas diversos
vastos en criaturas perversas.
¿Cómo no querer hacer un esfuerzo
y crear un gólem de rimas y versos?

¿Cómo no querer robarse el fuego
dárselo al hombre y luego
invocar a un Titán?
¡Un Titán de tinta!

Y qué ¡TAN, TAN, TAN!
Tiemble la tierra tras el Titán.
Y qué de su voz brote la bruma,
que su sangre alimente plumas
y que en su lengua no mengüe el filo
al cortar talones de Aquiles.

Y aquí les digo el dilema,
el poema no tiene final
Ícaro de alas abiertas sobrevuela el mar,
mar de artes muertas y lenguas vivas,
de puertas cerradas, ventanas y celosías.
De sueños soñados, recuerdos y olvidos.

Invitación (Milagros Castelli, 1996)

Están todos cordialmente invitados a la fiesta de no-disfraces.

El único requisito para entrar: dejar las caretas afuera.

Acá no vale nada la plata de papi o el auto que te regaló mami.

Acá no importa si sos de Carrasco o La Teja.

No nos importa la música que escuches, sino cuánto te gusta, cómo te llega.

Acá somos un montón de corazones rotos bailando… corazones rotos en dos, en diez y en diez mil.

Y bailamos para olvidar, para recordar, para movernos y sacarnos la tristeza del cuerpo.

Bailamos porque acá no hay nadie sobrio. Acá, estimados amigos, acá a todos nos desborda algo.

Así que déjense desbordar por lo que sea que les pase, sáquense la careta y vengan a bailar.

Sientan eso que les parte el alma. Siéntanlo en los huesos, que les corra por la sangre, dejen que los embriague y pónganse a bailar. Sáquenlo todo, suéltenlo, llórenlo, ríanlo y bailen un lento con otro roto.

Que entre nosotros después nos armamos.

Juntamos los pedacitos y nos vamos en silencio a casa…

Nuevos.

Ajenos (Virginia Da Souza, 1987)

Practiquemos o ensayemos la obra intrigante.

La pasión secuestrada como principal invitada nos observa, reprimida, en llamas.

Obra desenfrenada.

Allí, nosotros actuando perpetuando y repitiendo el mismo patrón, largas jornadas, maratones exhaustas.

Confesiones con la almohada, vino tinto y sabanas mojadas. Aun con la intensidad de aquellos años, las mismas desperdigadas, lanzadas, arrojadas se esconden debajo de la cama.

Observan con asombro el descaro, el toque en cada desabroche ¡Llave mágica!

La noche dando paso a la saliva, que se mezcla, confunde y los alaridos caninos pretendiendo ahogarse, hundirse y encontrarse.

No existe impío. La violencia de los músculos trabajando sin perder el ritmo, lento rápido y nuevamente lento.

Descontrol y el olor de haberlo sentido, a las horas los minutos después de los suspiros.

No eres mío, pero como me gustaría encerrarte en el salón al costado del pasillo.

Pero no eres mío, el libre albedrío jugando con el destino a las escondidas, riendo y siempre pierdo, recordando golpeando e insistiendo, desistiendo a la posesión que empuja y puja, como un dolor como un grito lanzado al vacío, no lo escucha, no conmueve, no eres mío.

Espera como siempre a las nueve, ropa de encaje, zapatos y cuerpo de traje.

El ciclo se repite, impoluto, cobarde y una obra ¡Una sin desenlace!

¡Sabotaje!

¿Porque no eres mío?

¿Porque no soy de alguien?

Escrito por Juan Barboza

Nací en Montevideo el 4 de setiembre de 1989. Desde chico comencé a leer, como con 7 u 8 años, y a veces escribía cuentos por diversión. Desde la adolescencia escribo poemas y otras cosas que a veces subo a mi blog (juanbarboza.com).