Nerea Delgado (Valencia, 1993), graduada en Historia del Arte por la Universidad de Valencia, ha publicado sus poemarios Tanto en ti (2015), La Barba de Peter Pan (2016) y Los pájaros sabrán (2018) con la editorial Valparaíso. Emplea la red social de Twitter como forma de expresión de su poesía y ya cuenta con más de 15.000 seguidores.

Confieso que sigo tu cuenta de Twitter. Observo que eres bastante prolífica en esta red social. ¿Ves mucha diferencia entre expresar poesía en un poemario, que ofrece un espacio más extenso, y emplear Twitter?

Aunque utilizo mucho más Instagram, Twitter es la red social donde comenzó todo esto. Tener un número tan reducido de espacio te condiciona a la hora de expresarte. Te obliga a decir mucho con muy poco, y eso es algo complicado en la mayoría de ocasiones. Al final lo que comparto en Twitter son versos que forman parte de un poema mucho más extenso, un trocito de una historia.

En la actualidad, la gente da a conocer su arte (sea poesía, fotografía, ilustración…), a través de las redes sociales. Ahora somos lectores no solo de página, sino de pantalla. ¿La influencia de las redes sociales está cambiando los mecanismos de recepción y producción literaria?

Claro. Es un universo más cómodo y las personas quedan atraídas y atrapadas por la facilidad con la que pueden consumir poesía hoy en día. Las redes sociales son una gran herramienta. No obstante, yo apuesto por salir a las calles, a los bares. Defiendo el libro físico, las estanterías, y la relación del autor y autora cara a cara con la persona que nos lee.

Perteneces a una generación muy joven de poetas. ¿Qué te llevó a acercarte a ella?

Todo comenzó hace muchísimos años. Yo escribo desde que era una niña. No me acerqué a este mundo; simplemente, y de repente, me vi dentro de él.

La infancia es recurrente en tu obra: «Yo te escucharé como una niña frente al fuego»; «la lluvia tira de las faldas de mi imaginación como de un niño del vestido de su madre»; «Cuidaré tu voz como los niños cuidan las semillas que sus profesores les dan para que crezcan». Comparas la felicidad con la imagen siguiente: «como si tuviera cinco años y los bolsillos llenos de chicles». Muchos poetas conservan en su infancia un oasis. ¿Qué significa para ti?

Fue una buena época. Ahora ya inalcanzable, aunque la niña que llevo dentro sigue asomándose de vez en cuando y me recuerda que no todo está perdido, que hay esperanza. De hecho, en mi último libro, Los pájaros sabrán, hablo mucho de ella. También de tiempos pasados algo más recientes. Miro hacia atrás para saber cómo hacer, o no hacer, las cosas en el presente.

Me ha llamado la atención, relacionándolas con la infancia, las imágenes que hallamos en dos de tus poemas: «Tarros de mermelada en manos de niños hambrientos y curiosos»; «si fueras tú el que llora / pondría mi boca debajo de tu barbilla / como una niña con un tarro de mermelada vacío». Es poco frecuente en poesía que un tarro de mermelada sea tan evocador.
¿Es posible una poesía que no sea intimista?

Cada poeta es un mundo. Yo escribo desde la vivencia y la experiencia. No podría hacerlo de otro modo.

Se avecina tristeza es un poema desgarrador. «Sin ti está tan vacía esta casa / que el sonido de mi mandíbula / masticando los escasos cereales que me llevo a la boca / hacían eco por todo el pasillo». Esta soledad es estridente. Para describir sensaciones como la ausencia con tanto acierto, ¿hay que vivirlas?

Yo las escribo porque las he vivido. En ocasiones, en mi propia piel; pero muchas otras veces, las he experimentado a través de personas muy cercanas.

Hay muchos poetas que estudiaron Filología y otros tantos que se dedican a las Ciencias. Has estudiado Historia del Arte. ¿De qué manera influyó tu carrera en tu obra?

Yo ya escribía mucho antes de saber que quería dedicarme a la Historia del Arte, mucho antes incluso de saber que existía la Historia del Arte. Pero la pintura, la escultura y la arquitectura son puro sentimiento, emociones constantes. En mi carrera me he topado con muchas obras que me han hecho sentir de manera muy intensa, y eso he tenido que escribirlo.

Con respecto a poetas contemporáneas, ¿cuáles son esenciales en tu biblioteca?

Andrea Valbuena, Elvira Sastre, Patricia Benito, Sara Búho, María Vera, Mónica Gae, Rupi Kaur.

 

Biografía de Alicia Louzao:

Alicia Louzao (Ferrol, 1987), doctora y licenciada en Filología Hispánica y licenciada en Filología Inglesa. Trabaja como correctora editorial y profesora en la Universidad Complutense de Madrid. Compagina la poesía con su colaboración en revistas como Quimera, OcultaLit y Liberoamérica.

Escrito por Liberoamérica

Comunicaciones y eventos de Liberoamérica.