María Auxiliadora Balladares: «Guayaquil significó un retorno al sustrato de lo familiar, en un plano amplio»

Tuve el agrado de entrevistar a la poeta ecuatoriana María Auxiliadora Balladares (Ecuador-Guayaquil, 1980) a propósito de su poemario “Guayaquil”. Esto fue lo que nos dijo: 

Para María Auxiliadora Balladares, ¿qué es la poesía?
La poesía es la posibilidad de instalarse en la nada, de gozar en el silencio. Es ante todo lenguaje que vuelve sobre sí mismo, una y otra vez; lenguaje que se deconstruye a partir del lenguaje de cada lector y por lo tanto significa siempre una forma radical de novedad.

Leer Guayaquil despertó en mí varias emociones. Me hizo pensar en la ciudad que guarda mis propios recuerdos. ¿Qué supuso para ti escribir este poemario?
Para mí supuso exorcizar una experiencia vital marcada por la desgarradura, el rompimiento, el dolor físico, en esa ciudad. No es difícil negar Guayaquil, pensar que es una ciudad fea, incompatible con las más delicadas formas de lo bello. Entonces volver a la ciudad para enfrentarme a esa experiencia dura significó, paralelamente, volver para conocer su lado más amable: la gente que resiste ante las más insoportables formas del fascismo y la arrogancia del poder.

Me impresionó lo poético de escribir tu árbol genealógico, a la vez este poema marca y evidencia lo anecdótico de este poemario, ¿en qué se diferencia este poemario al resto de tus libros?
Siento que en ninguno de mis proyectos el lenguaje y el trabajo con las imágenes es igual. Cada pulsión de escritura ha requerido, en mi caso, acudir a lenguajes diferentes, a formas de plantearse la experiencia vital. Guayaquil significó un retorno al sustrato de lo familiar, en un plano amplio. Busqué que ese poema en particular estuviera lo más cerca posible de un lenguaje grado cero, como una especie de contrapeso a la temática familiar que siempre es devastadora y enorme.

Guayaquil es un repaso por diferentes vivencias, especialmente las surcadas por el amor: el amor romántico, el amor fraterno…Hay un poema dedicado a los amigos que nos dice “Nunca un amigo me ha interrumpido un sueño, ¿Será porque a su lado soy un animalito durmiendo?”, ¿qué tan necesaria es la amistad en la vida del poeta o el poeta es más bien un ser que vive en soledad?
No creo que haya fórmulas al respecto. La misma persona puede necesitar a morir de sus amigos en ciertos momentos y en otros necesitar absoluta soledad. Si la cuestión fuese formulaica, lxs poetas serían aún más predecibles y aburridxs 😉

A su vez, usas varios recursos en algunos de tus poemas, como poner notas de autor, líneas, etc., ¿Qué tan necesarios son estos recursos y cómo crees que influyen en la lectura?
Yo los uso para provocar ciertos efectos, como acentuar una idea, un silencio, pero en mi caso son prescindibles o, mejor, reemplazables. Sobre su necesidad, creo que eso depende de la naturaleza del poema. Hay obras como los caligramas en donde el trabajo con la disposición tipográfica es parte sustancial del poema, no podría no existir porque el proyecto requiere de ella para ser.

En esta época de redes sociales donde se las utilizan tanto para difundir la propia obra, ¿cómo influye en la promoción de tus poemarios?
Algunos sitios han publicado poemas míos y siempre lo agradezco porque me parece que son un medio por el cual es posible asegurar cierta difusión entre lectores de países a donde no llegan físicamente mis libros. Creo que los sitios web de promoción de poesía ejercen la misma labor y tienen la misma importancia que las revistas literarias en otros momentos de la historia de la literatura hispanoamericana.

Por este poemario, ganaste el Premio Pichincha, 2017 ¿qué supone ganar un reconocimiento por la propia obra?
Siempre es una alegría, pero también creo que los concursos son muy arbitrarios. Hay grandes poemarios que no han ganado ningún premio y poetas malos que se han ganado todo.

Finalmente, coméntanos en qué proyectos estás trabajando actualmente.
Actualmente sigo en el proyecto de correspondencia poética con Sebastian Urli, poeta argentino a quien admiro y quiero mucho. Publicamos la primera parte de esa correspondencia el año pasado con Pirata Cartonera. Creo que pronto saldrá a la luz una versión aumentada de URUX, que así se llama nuestro proyecto. También estoy trabajando en un poemario que verá la luz de la mano del sello de unos amigos ecuatorianos, que están pensando un concepto editorial genial sobre el que no escribiré nada para que sean ellos mismos quienes, llegado el momento, lo presenten. Tentativamente ese libro se titulará Caballo y arveja.

Escrito por Sara Montaño Escobar

Sara Montaño Escobar (Loja-Ecuador, 1989). Licenciada en psicología general. Sus poemas se encuentran en revistas de Ecuador, México, Venezuela, Argentina, Colombia y España. Parte de la Antología de poesía y relatos publicada por el Municipio de Loja (2017). Relato publicado en libro cartonero “Pasaporte”, un proyecto que corresponde a tres editoriales cartoneras: Dadaif Cartonera (Ecuador), Cossete Cartonera (Francia-Brasil) y Pirata Cartonera (Ecuador-Salvador). Publicó la plaquette Génesis de ausencia (Vis-k-cha, Editorial independiente, Loja- Ecuador, 2017).
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