Y para finalizar este caluroso agosto, en El sótano del ornitorrinco, entrevistamos a la escritora y gestora cultural Claudia Capel. Regresamos en septiembre con Carmen del Río Bravo y Sonia San Román.

Claudia M. Capel (Buenos Aires, Argentina). Poeta, traductora literaria, gestora cultural. Imparte talleres de poesía y creación en Ars Poética (literatura hispanoamericana, poesía japonesa, prosa mágica, copywriting, etc). Autora de los poemarios Vos por ejemplo (1978), Animalidad (2010), Diario de la tierra (2011), Corazones y Maletas (2011) y Trigramas (2013). Directora de las revistas literarias de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, Prisma y Proa. Sus poemas aparecen en distintas publicaciones literarias (Espacio Luke, Revista Círculo de Poesía, etc). Coordinadora de muestras literarias con el Museo del Escritor (El infinito Borges; El Universo de Julio Cortázar; Los nuestros: un puente entre palabras; Escrito por ellas; El Boom, la literatura latinoamericana vuelve a cruzar el Atlántico, etc). Galardonada con el Premio Poesía Joven de la Editorial Arco Iris (1978), finalista del Ateneo de Sevilla con la novela Yo la estatua (Editorial Planeta, 1993) y ganadora del Premio Juan C. Lafinur (2010). Actualmente, vive en Sevilla, ciudad de adopción.

¿La poesía sirve para algo?
Para revivir.

¿Qué no es poesía?
Los jurados, los expertos.

El momento más vergonzoso de tu vida como artista fue…
Que me ningunee, malamente, un editor sevillano que se cree el dueño de una Isla.

¿Dónde están las musas?
En el corazón.

¿Qué libro te hubiera gustado escribir?
El árbol de Diana.

La palabra más hermosa del diccionario es…
Libro.

¿Cuál es tu concepto de justicia poética?
Existir a pesar de los expertos.

¿Amor o desamor como tema universal poético?
Los dos.

¿Libro impreso o libro electrónico?
Los dos.

Último libro leído.
Cuaderno blanco, de Kepa Murua.

¿La literatura da de comer?
No en dinero.

¿El arte ha muerto?
Nunca muere.

Un libro que no recomendarías bajo ninguna circunstancia.
Cincuenta sombras de Grey.

¿La pastilla roja o la azul?
Detesto las pastillas.

¿Existe alguna relación entre la política y la poesía?
Existe. Lo esencial es que la política no se coma el territorio poético. El oficio poético consiste, también, en evitar que la política nos coma.

¿Protagonista o secundario?
Secundario.

Si fueras un personaje de ficción serías…
Dulcinea.

¿Qué artista debería de ser estudiado obligatoriamente en colegios e institutos?
Dupla: Lorca – Pizarnik.

Una serie recomendable y una película olvidable.
Una película recomendable: In the mood for love. Una serie olvidable: todas las norteamericanas con estigmas y estereotipos masivos.

Un director de cine y un disco de cabecera.
Ninguno en especial.

Tu opinión con respecto al panorama poético actual.
Muy difícil sin pertenecer a los elegidos, los círculos, las cosas que pasan y no pasan, según quiénes deciden lo que pasa y lo que no pasa en el panorama poético.

¿Alguna manía confesable antes, durante o después del proceso creativo?
Varias: café, boli, papel, silencio, soledad.

Si existiera la posibilidad de resucitar a una celebridad por un día para tener una interesante conversación, ¿a quién elegirías?
Borges.

Un momento histórico.
Las SinSombrero.

Un consejo para no tener en cuenta.
Te conviene caerle bien a la mafia.

Mil gracias, Claudia, por tu generosidad. Seguimos en la lucha.

SOBRE LA CULPABLE DE ESTA SECCIÓN MINIMALISTA: ANA PATRICIA MOYA

Estudió Relaciones Laborales y es Licenciada en Humanidades por la Universidad de Córdoba. Postgrado en Community Manager y Social Media, Máster en Textos, Documentación e Intervención Cultural y Máster Europeo en Biblioteconomía; ha trabajado como arqueóloga, documentalista, diseañdora gráfica, etc. Actualmente, trabaja como bibliotecaria y dirige el Proyecto Editorial Groenlandia (con mucha calma); mientras, se deja engatusar por buena gente para liarla parda en saraos culturales, poéticos y bohemios. Su obra más reciente es La casa rota (Versátiles Editorial, 2019). Sus textos aparecen en distintas publicaciones de Europa e Hispanoamérica, digitales e impresas, así como en antologías literarias; también ha obtenido algún que otro premio por sus despropósitos lírico-narrativos, siempre como la eterna finalista. Ha sido traducida parcialmente a varios idiomas. Gruñona y misántropa. Últimamente escribe y lee demasiado.

Escrito por Ana Patricia Moya Rodríguez

Juntaletras del tres al cuarto. Editora por vocación tardía. Ermitaña, huraña, misántropa.