Queridos lectores, bienvenidos, de nuevo, a El sótano del ornitorrinco. Comenzamos el otoño con una nueva entrevista minimalista a la poeta y gestora cultural Sonia San Román. Para octubre, tendremos a Carmen del Río Bravo. Que disfrutéis de la lectura.

Sonia San Román (Logroño, 1976). Filóloga, poeta y gestora cultural. Autora de los libros De tripas, corazón (Ediciones del 4 de agosto, 2004), Planeta de poliuterano (Asociación Cultural Crecida, 2005), Punto de Fuga (Editorial Eclipsados, 2008), Anillos de saturno (Baile del Sol, 2014), Nosotros, los pájaros (Colección Ejemplar único, 2018), La barrera del frío (Suburbia Ediciones, 2017), Ser después de ser (Ediciones del 4 de agosto, 2018) y la antología poética personal De la palabra hacia atrás (La Cabaña del Loco Ediciones, 2018). Aparece en distintas antologías, tales como La otra voz: poesía femenina en La Rioja 1882-2005 (Ediciones del 4 de agosto, 2005),  La verdadera historia de los hombres (Editorial Eclipsados, 2005), Hablando en plata: antología de 17 poetas españoles (Editorial Homoscriptum, México, 2005), Poesía y ética (Fundación Juan Ramón Jiménez, 2005), 23 Pandoras (Baile del Sol, 2009), Beatitud: visiones de la generación Beat (Ediciones Baladí, 2011), Puta Poesía (Luces de Gálibo, 2011), Mujeres en su tinta (Editorial Atemporia, México, 2011), En legítima defensa: poetas en tiempos de crisis (Bartebly Editores, 2014), entre otras. Ha participado en numerosos festivales, ferias y jornadas literarias. Actualmente, trabaja como profesora de lengua y literatura.

¿La poesía sirve para algo?
La poesía sirve tanto como un paseo por el bosque o como el sonido de la lluvia en los cristales cuando estás dentro de la cama. La vida puede seguir perfectamente adelante sin esas experiencias pero tenerlas la mejora

¿Qué no es poesía?
Pienso que la poesía está reñida tanto con lo pretenciosamente profundo como con lo profundamente superficial. Y me temo que esta respuesta pueda ser las las dos cosas al mismo tiempo. La poesía es escurridiza.

El momento más vergonzoso de tu vida como artista fue…
Un recital en un bar al que no vino nadie y que terminé haciendo por respeto al camarero, al organizador y a dos despistados que entraron a tomarse unas cervezas.

¿Dónde están las musas?
Más que de musas, suelo ser de obsesiones. Me voy interesando por diferentes temas y voy indagando en ellos a través de la poesía hasta que los suelto y me dejo seducir por otros. No tengo miedo ni a la evolución ni a los cambios. De hecho me encanta sentirme libre a la hora de escribir.

¿Qué libro te hubiera gustado escribir?
Cuaderno de Nueva York, de José Hierro.

La palabra más hermosa del diccionario es…
Me encantan las palabras cantarinas en desuso de La Rioja que me hablan del campo y de la infancia: albérchigo, mengrana, ardacho, ababol, zarandilla, golorito…

¿Cuál es tu concepto de justicia poética?
Disfruto más cuando vencen la bondad y el talento que cuando pierden los malos. No siento placer por ver achicharrado en agua hirviendo al lobo feroz.

¿Amor o desamor como tema universal poético?
Los dos pero no solo y no con los tópicos de siempre.

¿Libro impreso o libro electrónico?
Impreso. Aunque empiezo a preocuparme por el espacio en casa…

Último libro leído.
Raíz de ave, de Eva Gallud.

¿La literatura da de comer?
Jajajajaja.

¿El arte ha muerto?
Mientras haya humanidad habrá arte.

Un libro que no recomendarías bajo ninguna circunstancia.
Un profesor de Lengua que tuve en los últimos cursos de la EGB de cuyo nombre no quiero acordarme, estaba harto de que me leyera un libro cada dos días porque tenía que corregirme el comentario de texto asociado a la lectura. Cada vez que le entregaba uno le fastidiaba. Nunca se alegró de que yo disfrutara con los libros. Así que un día, visiblemente molesto, escogió el ejemplar más gordo de la biblioteca del aula y me obligó a leerlo diciéndome:  a ver si este te lo terminas también en dos días. Se trataba del Libro de las maravillas de Marco Polo, que puede que sea un texto fantástico pero que yo recuerdo con aburrimiento infinito. Es lo que tienen los traumas y los métodos de animación a la lectura de algunos. Sigo amando la literatura milagrosamente a pesar de él y de otros profesores parecidos con los que me topé algunos años después.

¿La pastilla roja o la azul?
La roja siempre aunque la realidad duela.

¿Existe alguna relación entre la política y la poesía?
Con la poesía se hace siempre política pero escribir versos políticos no te hace necesariamente poeta. El poema muestra el lugar que creemos que ocupamos en el mundo, cómo miramos, cuáles son los engranajes que se nos revelan o que somos capaces de percibir, aquello  que queremos nombrar y lo que silenciamos. Sin embargo, por más que se junten versos que persigan un fin político, por más justa que sea nuestra causa, no siempre se llega a alcanzar el poema. Tampoco garantiza un buen poema el hecho de evitar lo político a toda costa. Ya te he dicho antes que la poesía es escurridiza.

¿Protagonista o secundario?
Siempre actuar con la responsabilidad del protagonista sin dejar de sentirse un secundario.

Si fueras un personaje de ficción serías…
Suelo levantarme sintiéndome Mary Poppins, salir al mundo transformada en Beatrix Kiddo y volver a casa como Bridget Jones.

¿Qué artista debería de ser estudiado obligatoriamente en colegios e institutos?

Me dan mucha pereza las cosas obligatorias así que me conformaría con que los profesores amaran lo suficiente lo que hacen para señalar los caminos que transcurren dentro y fuera de los libros de texto.

Una serie recomendable y una película olvidable.
Heridas abiertas de Marti Noxon y Beowulf de Graham Baker, respectivamente.

Un director de cine y un disco de cabecera.
Clint Eastwood y El hombre del traje gris, de Sabina.

Tu opinión con respecto al panorama poético actual.
Dale tiempo.

¿Alguna manía confesable antes, durante o después del proceso creativo?
Siempre doy las gracias.

Si existiera la posibilidad de resucitar a una celebridad por un día para tener una interesante conversación, ¿a quién elegirías?
A Dolores O’Riordan.

Un momento histórico.
El día en que Olimpia de Gouges redactó la Declaración de los derechos de la mujer y la ciudadana.

Un consejo para no tener en cuenta.
Todo es muy serio. Todo tiene mucha importancia.

Mil gracias, Sonia, por tu simpatía. Se te hama.

SOBRE LA CULPABLE DE ESTA SECCIÓN MINIMALISTA: ANA PATRICIA MOYA

Estudió Relaciones Laborales y es Licenciada en Humanidades por la Universidad de Córdoba. Postgrado en Community Manager y Social Media, Máster en Textos, Documentación e Intervención Cultural y Máster Europeo en Biblioteconomía; ha trabajado como arqueóloga, documentalista, diseañdora gráfica, etc. Actualmente, trabaja como bibliotecaria y dirige el Proyecto Editorial Groenlandia (con mucha calma); mientras, se deja engatusar por buena gente para liarla parda en saraos culturales, poéticos y bohemios. Su obra más reciente es La casa rota (Versátiles Editorial, 2019). Sus textos aparecen en distintas publicaciones de Europa e Hispanoamérica, digitales e impresas, así como en antologías literarias; también ha obtenido algún que otro premio por sus despropósitos lírico-narrativos, siempre como la eterna finalista. Ha sido traducida parcialmente a varios idiomas. Gruñona y misántropa. Últimamente escribe y lee demasiado.

Escrito por Ana Patricia Moya Rodríguez

Juntaletras del tres al cuarto. Editora por vocación tardía. Ermitaña, huraña, misántropa.