En este delirio
En que todos nos insultamos
Dios el perro como decía Artaud ríe a carcajadas con el diablo
Como títeres nos mueven desde lo alto o lo bajo, es lo mismo
En este delirio
Donde pocos tienen dignidad
Y hablo de la dignidad del espíritu
En este delirio acordado, sobre escombros van los hombros cargando el peso por sí solos, de esos pocos que se apagan como estrellas a lo lejos, la noche tibia y húmeda carcome mi pellejo y los ojos socavan el peligro
No le temo a nada
Tu nombre se diluirá al atravesar la cordillera
Y te olvidaré
Tu geografía bordeada de faroles y gritos
Tu nombre y el otro nombre repleto de gente que no ve
Inventaré un amanecer
Y tú, que me prejuzgas y luego juzgas o al revés
Sepa que la sensibilidad es la fuerza
Que una vez que se toca
Como un manso rumor
Sólo te amará
Pero así no es ésta vida
Ser bestia es la facultad más humana y común que he encontrado
Aunque sea delicada
Aunque sea equilibrada
Aunque sea perfumada y bien educada
En el último ser humano que he encontrado
Veo más belleza
Y más verdad
Que en las escenas del capitalismo
Esas luces de neón que coronan con orgullo la ignorancia y el banalismo
No sé, quizás no soy de aquí por haber delirado tanto
O visto
O aprendido a ver
O por haber nacido sabiendo ver
Quizás ver sea la última esperanza de los locos y los genios
Lo único que saben hacer bien
Pero ya no esperaré
Ni al quizás
Ni en el intermedio de nada
He de encontrarte
Como me encuentro a diario
Dentro
O en los escenarios de mi imagen
En este delirio he de encontrar el aire que respirar
Eso que llaman felicidad sólo la encuentran algunos también
Las personas como yo, por ejemplo
Sin usar tarjetas de crédito
Conocen el delirio abrieron los portales entraron y fueron ____________por la experiencia
No hay palabra de este mundo que denomine _______________
Aún hay justicia
Justicia sagrada, pienso
Porque está en posibilidad de todos soñar, con un pan o con cambiar el mundo
Veo el resplandor del futuro
Espero me acompañes
Que no queda tiempo
Que el delirio se acaba
Y es tan pero tan excitante
Tan cruel y devastador
El paraíso en el infierno
Como una piedra donde se amasa el corazón de los poetas
Y caen las gotas de una realidad putrefacta
Seccionando cada vez más
La última esperanza que creo que me queda.

24-09-2019

[Imagen destacada, pintura de Antonio Beneyto]

 

 

Escrito por Verónica Cabanillas Samaniego.

Artista plástica, poeta y surrealista