Pintoras olvidadas del prerrafaelismo

Se denominaron prerrafaelitas, no porque imitaran en general a los primeros maestros italianos; sin embargo, en las obras de estos – en contraposición a las complacientes abstracciones de Rafael- encontraron un mayor realismo de la imaginación, un realismo más cuidadoso en la técnica.

Oscar Wilde en el artículo The english Reinaissance of art, 1882

La corriente prerrafaelita está llena de misterios, de leyendas… Y de imaginación. Surgió en la inglaterra victoriana durante el siglo XIX rebelándose contra las convenciones academicistas. 

Luchaban por sus ideales de belleza, intentando recuperar la singularidad del pasado, del arte medieval y sus mitos, a través de bellas pinturas, con cierta reminiscencia renacentista.

Este romántico legado nos ha llegado a través de varios pintores, desde John Everett Millais, William Holman Hunt y Dante Gabriel Rosetti, (quienes originaron este estilo pictórico), hasta los más modernos como John William Waterhouse, muy cercano a la corriente impresionista. 

Pero poco sabemos de las mujeres que han formado parte de esta hermandad. Ellas se hallan escondidas, al igual que todos los mitos y leyendas. Olvidadas y desconocidas… Esperando a ser descubiertas.

El Prerrafaelismo está lleno de musas, de hechiceras, de femmes fatales… Pero, ¿cómo veían las mujeres a estas mujeres de leyenda? 

Ahora vamos a vestir su piel, y sentir lo que veían sus ojos.

Evelyn de Morgan, (1855-1919)

Evelyn de Morgan es la pintora prerrafaelita más “conocida”, al menos en los círculos cercanos a sus originales. Comenzó su carrera artística con tan solo 15 años de edad recibiendo lecciones de dibujo y pintura. Sus mujeres son bellas, atléticas, pero sobre todo pensativas. A través de ellas podemos ver sus emociones y pensamientos. Nos hablan con la mirada, con cada gesto.

Es clara su influencia florentina, a donde viajó innumerables veces para apreciar la obra de Sandro Botticelli. 

Uno de sus cuadros más conocidos es Medea pintado en 1886. Medea es el estereotipo de hechicera inusual y fuerte de voluntad, contraria a otras hechiceras pintadas en la época como Circe o Calipso. Aquí se la representa después de haber sido abandonada en Corinto por Jasón. En su mano izquierda lleva una ampolla con el veneno para matar Glauca o Creúsa, su rival.

Su mirada es melancólica, pero decidida. Su pie izquierdo avanza con firmeza sobre el frío suelo de mármol. Es consciente de lo que va a hacer y no parece importarle. Evelyn ha decidido representarla como una mujer sufriente, pero fuerte. 

Eleanor Fortescue-Brickdale, 1872-1945

Eleanor Fortescue-Brickdale fue la primera mujer miembro del Real Instituto de la Pintura al Óleo. Estudió en la Escuela de Arte Crytal Palace de Londres y en las Escuelas de la Academia Real donde ganó un premio por el diseño de una decoración mural. Fue una mujer prolífica, creando varias pinturas, ilustraciones y diseños hasta el final de sus días. 

Sus influencias son variadas. Su obra bebe de la literatura, sobre todo del teatro y la poesía. Incluso lo onírico le incitó a la creación. 

Un cuadro poco conocido pero muy interesante es El pequeño paje, pintado en 1905. Esta obra está inspirada en la balada escocesa de Burd Helen, un tema que ya había sido representado anteriormente en la pintura prerrafaelita por Liverpool William Lindsay Windus 50 años antes. 

Podemos apreciar a Helen, la protagonista de la balada, disfrazada de paje para seguir a su amante infiel por el bosque. Se está preparando entre el follaje. La pintora ha representado su rostro de preocupación en tensión con su mano izquierda que sostiene unas tijeras para cortarse el pelo. Otra vez nos encontramos con una mujer pensante, activa, que decide enfrentar a su destino. 

La delicadeza y sutileza de esta pintura es extraordinaria. Además hay que tener en cuenta el estudio anatómico de la figura, perfectamente resuelta, ya que hacía poco que las mujeres comenzaron a tener acceso al dibujo con modelos del natural. 

Marie Spartali Stillman, (1844-1927)

Marie Spartali Stillman es una de los mejores ejemplos de pintoras prerrafaelitas, ya que es la más purista, teniendo influencias directas de Dante Gabriel Rosetti entre otros. Británica descendiente de griegos, fue considerada una belleza del momento, recibiendo el apodo de las tres gracias junto a sus dos primas Maria Zambaco y Aglaia Coronio. Llegó a ser modelo del gran Rosetti junto a su marido.

Beatrice, pintado en 1898, es un buen ejemplo de su delicada pintura. Utiliza una paleta de colores apagada, suave y cetrina que le da un toque característico.

El título de la obra hace referencia al personaje femenino de Beatriz en la obra de La Divina Comedia de Dante Alighieri. También una alegoría al amor puro e idealizado. Hay muchos símbolos que aluden al amor en esta pintura. Un gusto muy prerrafaelita por los detalles y lo oculto. Su mirada melancólica y perdida, nos da pensar que detuvo su lectura para perderse en la selva de sus emociones. Una mujer con mundo interior.

Estas son algunas pintoras del reino desconocido de la corriente prerrafaelita. Desde el aura del misterio, compartieron su particular visión de las mujeres mitológicas y de ensueño. Poderosas, inteligentes y bellas. 

Bibliografía:

Prerrafaelismo, Heather Birchball, Taschen, 2018

Simbolismo, Norbert Wolf, Taschen, 2009

Webgrafía:

https://es.wikipedia.org/wiki/Wikipedia:Portada

https://www.musee-orsay.fr/

https://www.elestudiodelpintor.com/

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